Días antes de que se abra la Feria Internacional de Arte Contemporáneo (FIAC) de la capital francesa, las galerías parisinas inauguran exposiciones con sus mejores artistas. Para la galería Laurent Godin, el evento es doble, pues también celebra su instalación en nuevos locales, un acontecimiento que destaca con un solo show de uno de sus … Continúa leyendo Llevan exposición del tapatío Gonzalo Lebrija a la FIAC de París
Mónica Delgado / Agencia ReformaParís
Octubre 18, 2017
Días antes de que se abra la Feria Internacional de Arte Contemporáneo (FIAC) de la capital francesa, las galerías parisinas inauguran exposiciones con sus mejores artistas.
Para la galería Laurent Godin, el evento es doble, pues también celebra su instalación en nuevos locales, un acontecimiento que destaca con un solo show de uno de sus artistas consentidos, Gonzalo Lebrija.
El artista tapatío presenta, a partir del domingo pasado, 14 obras, entre fotografía, instalación, escultura, video y pintura, en los 500 metros cuadrados de exposición del nuevo espacio de esta galería.
“Es la exposición más grande que he presentado en París y, en general, en una galería. Es una exposición que tiene más corte de una exposición de museo que de galería”, comentó a Reforma el artista mexicano.
El galerista Laurent Godin, quien trabaja con Lebrija desde hace 12 años y que en 2006 organizó la primera exposición personal del tapatío en Francia, utiliza los calificativos de ligereza, sutileza y elegancia para hablar del trabajo del artista mexicano.
“Cuando digo ligereza, no significa insignificante, sino sutil, delicado, elegante. No es una ligereza de despreocupación sino un himno a la vida. No es superficial, es algo introspectivo”, destacó Godin.
Después de más de una década en el centro de París, la galería decidió mudarse al distrito 13, en el sureste de la ciudad, un barrio en pleno auge, en donde cuenta con amplias salas de exposición que abren con esta muestra titulada Caída libre.
La exposición inicia con una serie de fotografías de un velero a la deriva en alta mar con una impresión de vaivén que se resiente en otras obras como el muro en blanco y negro, líneas pintadas al óleo sobre lámina de metal que difieren entre sí de un grado y cumplen un ciclo de 180 grados, o el móvil formado por tabiques, claves musicales y bloques de construcción que se mueven con la mínima brisa y emiten sonido cuando las claves llegan a tocarse.
Kickball eclypse es fotografía en blanco y negro, un balón de futbol que oculta el sol que aparece entre las nubes al alba, una imagen que refleja perfectamente el hilo metafísico, la idea de movimiento, de oportunidad o de azar, que atraviesan todas las obras de la muestra.
“Es una exposición de lo etéreo, de lo metafísico, pero siempre desde una perspectiva terrenal. Es una exposición muy existencialista por más efímera que parezca, pero con una idea de suspensión del tiempo, de nuestra relación con el tiempo”, comentó Lebrija.