Presentará hoy su novela Rendición, ganadora del Premio Alfaguara de Novela 2017 Erika P. Bucio / Agencia Reforma Ciudad de México En las novelas de Ray Loriga no hay lugar para héroes. “Seamos claros: Héroes, casi nadie”, sentencia. Años atrás publicó la novela Héroes, inspirada en David Bowie y la adolescencia, pero nunca ha … Continúa leyendo Mis personajes son bastante inútiles porque yo soy así, dice el autor español Ray Loriga
Junio 22, 2017
Presentará hoy su novela Rendición, ganadora del Premio Alfaguara de Novela 2017
Erika P. Bucio / Agencia Reforma
Ciudad de México
En las novelas de Ray Loriga no hay lugar para héroes.
“Seamos claros: Héroes, casi nadie”, sentencia.
Años atrás publicó la novela Héroes, inspirada en David Bowie y la adolescencia, pero nunca ha escrito sobre héroes de acción.
“En mis novelas, mis personajes son bastante inútiles, quizá porque yo soy bastante inútil fuera de la escritura”, confiesa en entrevista.
En Rendición, que ganó el Premio Alfaguara de Novela 2017, entrega la palabra a un hombre común, uno más entre todos, a quien nada le preocupaba hasta que el horror lo golpea de cerca.
“Su excusa, como la de casi todos nosotros, es muy humana: la protección de los nuestros. Por eso se van aceptando todo tipo de rendiciones en la vida, y cuando te quieres dar cuenta, es tarde”, señala el escritor junto a la piscina de un hotel en Polanco, mientras bebe una cerveza.
Su narrador es un hombre con dos hijos soldados que fueron a pelear una guerra que nadie sabe bien a bien por qué comenzó, y las posibilidades de que estén vivos son casi nulas. Un hombre que pasó de peón a capataz, de marido a dueño, y su mujer es un poco su Pigmalión.
La llegada de un niño herido y mudo devuelve a la pareja un poco de humanidad. El hombre se va quedando sin apegos y a lo único que se aferra es a la relación con el niño. Julio. El único personaje con nombre de la novela.
“El futuro debería tener solo el nombre de los niños”, lanza.
Un futuro que debería ser feliz. En una ciudad transparente, con una sociedad de consenso, donde todo es de dominio público. Y, al no poder adaptarse, el hombre se convierte en un paria. Él contaba con morir en la casa que siempre habitó con su mujer, y no en esta sociedad de progreso a la que va.
“El narrador entiende que su opinión es intrascendente en el futuro de lo común. Es la paradoja y quizá tampoco merezca más”, dice.
A Loriga le gusta pensar en Rendición como en una “fábula luminosa”, haciéndose eco de lo dicho por Elena Poniatowska, presidenta del jurado del Premio Alfaguara.
“Me gusta pensar que hay algún tipo de epifanía al final, una epifanía personal e íntima, probablemente inútil pero importante para él como los actos íntimos”, advierte Loriga, enfrascado en una gira de promoción de la novela, que poco tiempo deja para escribir, aunque sí para leer y esbozar ideas en unas libretas Moleskine que probablemente después no vuelva a abrir.
La novela será presentada hoy a las 19:30 horas en el Lunario del Auditorio Nacional por el autor, Guillermo Arriaga, Susana Zabaleta y Guillermo Fadanelli, y un mensaje en video de Gael García Bernal.