El creador dominicano radicado en Acapulco lo demostró al ganar el año pasado el premio internacional Letras de ultramar con su obra Música de salamandras
Óscar Ricardo Muñoz Cano
Junio 11, 2017

El escritor dominicano Daniel Baruc Espinal Rivera comentó que si bien ha elaborado su obra alrededor de la poesía y ha destacado por ello, el género del cuento fue incluso con el que empezó a escribir y que su libro más reciente, Música de salamandras, ganador del premio Letras de ultramar 2016, es una prueba de ello.
En breve entrevista, comentó que “yo comencé escribiendo narrativa, con un libro de cuentos llamado Sin alas en medio de la noche, en la República Dominicana, tenía 17 cuando lo publiqué y fue después que migré a la poesía”, donde su trabajo ha sido más reconocido.
No obstante, añadió que existe un segundo libro de cuentos que en 2007 ganó el Premio Internacional de Cuento de Puerto Rico: Poner la mano en el fuego.
Así, quien radica en Acapulco desde hace muchos años, añadió que es una reafirmación el ganar este premio, Letras de ultramar, organizado de manera bienal para escritores dominicanos radicados en el extranjero.
“Gané en 2010 la primera vez con el libro de poemas Roja iconografía de los otoños y en el 2012, volví a ganar en poesía con La música y el vértigo y ahora con este libro de cuentos”.
Con base en la información publicada por la propia organización del concurso, el jurado de Cuento escogió por unanimidad en 2016 al trabajo de Espinal Rivera “por el dominio expresivo del autor en la creación de un clima psicológico en el que se desarrollan los conflictos que caracterizan la actuación de sus personajes, y donde resalta el marco referencial que enriquece el trabajo del narrador en cada relato, enriqueciendo el funcionamiento semiótico del texto”.
Asimismo, “por el empleo de un lenguaje en notable adecuación con los asuntos tratados, el amplio dominio en el desarrollo a profundidad de los conflictos, así como en la caracterización de los personajes, y una fluidez narrativa no exenta de momentos de amplia tensión e intensidad, resultado de un acertado manejo de las técnicas”.
Sobre el trabajo, el escritor abundó en que el libro es una colección de cuentos de diferentes temas, diferentes cosas, y que van de la violencia por el narcotráfico a los celos por un animal, y están ambientados lo mismo en Guerrero que en Santo Domingo, República Dominicana.
Del mismo modo, mientras unos fueron elaborados hace casi 10 años, otros recién semanas antes de participar en el concurso.
“Después de este libro de cuentos me animé a escribir más narrativa y me siento muy cómodo escribiendo (cuento) y este premio es una afirmación grande para mi trabajo, para mí, además de ser una gran puerta para que me conozcan los escritores dominicanos pues yo me vine a México desde mis 24 años (en 1988)”, recordó.