EL-SUR

Jueves 13 de Agosto de 2026

Guerrero, México

Cultura  

Otorgan galardón binacional Jaime Sabines / Gatien Lapointe al poeta tabasqueño Francisco Magaña

Yanireth Israde / Agencia Reforma Ciudad de México El poeta tabasqueño Francisco Magaña (Paraíso, 1961) fue distinguido con el Premio Internacional de Poesía Jaime Sabines/Gatien Lapointe, galardón binacional que cada año entregan el Seminario de C ultura Mexicana (SCM) y el Festival International de Poésie de Trois-Rivières. La obra premiada, Fiebre la piel y a … Continúa leyendo Otorgan galardón binacional Jaime Sabines / Gatien Lapointe al poeta tabasqueño Francisco Magaña

Julio 10, 2025

Yanireth Israde / Agencia Reforma

Ciudad de México

El poeta tabasqueño Francisco Magaña (Paraíso, 1961) fue distinguido con el Premio Internacional de Poesía Jaime Sabines/Gatien Lapointe, galardón binacional que cada año entregan el Seminario de C
ultura Mexicana (SCM) y el Festival International de Poésie de Trois-Rivières.
La obra premiada, Fiebre la piel y a dónde la manzana, es un libro “complejo, oscuro y fascinante”, definió el escritor Marco Antonio Campos durante la entrega del galardón en el SMC.
Está compuesto “de poemas en prosa y poemas en verso que se complementan con reflexiones de escritores y filósofos que han hablado de la manzana”.
Abreva lo mismo de la historia que de la mitología, la alquimia, las tradiciones celtas o el Génesis, “donde se sabe que comer el fruto será la muerte”, detalló Campos.
“Todo gira en torno a la manzana: es la unidad, lo que une de raíz todo (…) Es un libro de intensa religiosidad (escritor) por alguien intensamente religioso, y el poema se puede leer también como una larga plegaria la cual habita Dios”.
Magaña, también autor de Primer mundo (2019) y Fe (2021), “es uno de los grandes poetas católicos vivos de México”, indicó por su parte el editor Luis Armenta Malpica.
Al agradecer el reconocimiento, el autor recordó días aciagos hace casi cuatro décadas.
“Me operaron de la columna a raíz de la caída que me provocó una yegua altanera y salerosa; en mi recuperación, Carlos Falconi, encargado de la biblioteca de mi pueblo, me invitó a dar un taller literario los sábados por la tarde, para no interferir con el horario habitual”, compartió.
“Yo usaba huaraches, barba negra, esperanza sin cordura y cigarro sin filtro. Sesionaba en el área infantil; como lo hacía fuera del horario, alguien se quejó con el presidente municipal, porque los sábados en la tarde ‘llegaban los invitados de alguien peludo y huarachudo’.
“El presidente mandó llamar a Falconi y cuando éste le dijo quién era el fulano de marras, le respondió: si es Chico Magaña se puede quedar a vivir ahí si quiere’”.
Incluso dio instrucciones para que lo contrataran de inmediato.