De las 12 mil 19 edificaciones de la Ciudad de México incluidas en el catálogo de inmuebles con valor artístico, 327 resultaron con afectaciones
Yanireth Israde / Agencia ReformaCiudad de México
Enero 08, 2018

El patrimonio artístico en custodia de particulares fue el más dañado durante los sismos del pasado septiembre, revela la directora de Arquitectura del INBA, Dolores Martínez Orralde.
De las 12 mil 19 edificaciones de la Ciudad de México incluidas en el catálogo de inmuebles con valor artístico, 327 resultaron con afectaciones. La mayoría –323– se ubican en la delegación Cuauhtémoc y son de propiedad privada, detalla.
El terremoto deterioraron también edificios emblemáticos de Xochimilco, como el restaurante Los Manantiales, diseñado por el arquitecto Félix Candela, y la Escuela Secundaria 8 Tomás Garrigue, antiguo convento de las Madres Teresianas, en la Benito Juárez.
“Ahora el reto es atender todas las recomendaciones y todas las asesorías técnicas que se requieren en el caso de los privados, con diversidad de problemáticas. Los daños suben un poco de tono dependiendo de la circunstancia”, expone la arquitecta, quien aconseja reforzar las medidas de seguridad al respecto.
“A la hora de que se hagan edificios de mayor altura en colindancia con uno menor, independientemente de que tenga o no valor artístico, debemos por seguridad revisar con mayor cuidado el sistema constructivo, tanto del que existe, como de la obra nueva”, añade.
Éste y otros problemas –desde desprendimientos de aplanados y grietas, hasta los de mayor alcance– pueden atenderse, asegura, aunque la gestión de los recursos es un tema complejo, al tratarse de inmuebles privados.
Buscan solución para el Ángel
En contraste, sólo tres monumentos artísticos de la capital –de 50 declarados en el país– reportaron daños menores: La Columna de la Independencia, el Monumento a la Revolución y el Museo Nacional de Arte (Munal).
“En la columna contamos con el apoyo, para el diagnóstico, del Instituto de Ingeniería de la UNAM. Tuvo una afectación interna en el cilindro, digamos en el cuerpo interno de la columna: debido al movimiento hubo una especie de torsión. Es una afectación atendible”, explica.
Junto con la institución universitaria, agrega Martínez Orralde, evalúan la solución más adecuada para el emblemático Ángel de la Independencia.
En el Monumento a la Revolución, los daños se concentraron en el elevador, reparado por los concesionarios y en funciones de nuevo.
En el Munal, en tanto, se desprendió un florón de cantera de alrededor de metro y medio de alto, cuyo soporte de acero se venció con el movimiento de la fachada principal y deberá restituirse, indica Martínez Orralde.