Ofrece el guerrerense una charla y un recorrido por el Museo Nacional de Culturas Populares donde reflexiona sobre la situación actual de las máscaras y de los mascareros mexicanos
Agosto 01, 2025
Óscar Ricardo Muñoz Cano
Con un llamado a la visibilización y al reconocimiento de las tradiciones artesanales de Guerrero, sin dejar de lado las innovaciones en el arte popular mexicano en la elaboración de máscaras, el investigador y artista plástico guerrerense, José Luis Correa Catalán, ofreció la tarde del pasado jueves una charla en el Museo Nacional de Culturas Populares.
Dicha charla, fue ofrecida como parte de la exposición Mascareros de Guerrero. De lo tradicional y lo fantástico, que se exhibe en ese lugar desde agosto del año pasado y que continuará abierta al público hasta finales de este mes.
En un recorrido nocturno por el museo ubicado en Coyoacán, los asistentes pudieron apreciar las alrededor de 200 máscaras expuestas pertenecientes a la Colección de Máscaras Tradicionales de Guerrero El Calehual, la Colección de Máscaras Mexicanas del artesano Víctor Zamora y del acervo del Museo Nacional de Culturas Populares.
Lo anterior, bajo la curaduría del mismo Correa Catalán y la antropóloga mexicana Marta Turok con la idea de visibilizar los diversos rostros de mascareros y mascareras de Guerrero que contribuyen a la preservación de tradiciones artesanales, su papel comunitario en las festividades, así como las innovaciones del arte popular mexicano con la elaboración de tallas fantásticas.
Así, Correa Catalán comentó que “la máscara guerrerense es un fenómeno cultural desde la producción, el consumo y en cómo es que se ha transformado a nivel estético y en cuanto a las relaciones que hay entre sus creadores, la tradición y ahora, el mercado hablando de diseños, coleccionistas o galerías”.
Por ello, la exposición da cuenta en distintos módulos de las técnicas y la función social de las máscaras; “qué personas las hacen, qué rol social juegan en la comunidad los mascareros y cuáles son los principales temas para hacerlas y usarlas”, que –recordó– tienen que ver con ritos en torno a la evangelización, las trashumancias, los ciclos agrícolas, la conquista, la contra-conquista, etcétera.
Luego, “hay que hablar de la trasformación del uso y destino de las máscaras a partir de la aparición de coleccionistas, vendedores e intermediarios quienes van generando algo que podríamos llamar nuevos géneros del arte popular que en este caso sería la máscara fantástica”.
Esto, dijo, cambia el perfil de producción de las máscaras, porque al ser sobre pedido del coleccionista, se despojan de su objetivo ritual y su elaboración “se vuelve un asunto de producción familiar generando un problema: hay mucha demanda, hay más manos pero no hay un autor en sí; es una especie de maquila”.
En ese sentido, destacó el trabajo de la Familia Abraján –y a la que también se le dedicó un módulo– “ya que siendo artesanos guerrerenses de nueve generaciones, desarrollaron un trabajo de máscaras de fantasía con elementos rituales, sagrados”.
Finalmente, la exposición incluyó un módulo dedicado a uno de los primeros libros sobre el tema: Mexican mask de Donald Cordry, (publicado en los años 80), “y que en su momento mostró una mezcla de máscaras de Guerrero sin especificar si eran decorativas o rituales haciendo que se empezará hablar del tema a nivel internacional y que generó interés y demanda por las máscaras, un fenómeno masivo en los años 70, surtiendo de ellas grandes colecciones y galerías fuera del país”.
Correa Catalán mencionó que tanto la exposición como la charla buscan generar un impacto en la conciencia de los observadores y hablar de la valoración de las piezas y el reconocimiento a los artesanos, quienes son la parte fundamental en la creación de dichas composiciones artísticas.
“Las visiones que tenemos de los grandes maestros del arte popular, los grandes artesanos se limitan a la realidad… en este caso, en una máscara en la que pueden intervenir hasta veinte manos que sin dejar de ser valiosas, son fáciles de enajenar, de ser sujetas al extractivismo, que es lo que está pasando con la máscara guerrerense”.
Por ello, concluyó, “hay que hablar de visiblización, de reconocimiento de quienes hacen las máscaras; hay que dialogar sobre cómo es que se van resignificando, sus símbolos, sus elementos, hay que visibilizar a sus creadores y revalorarlos junto a sus técnicas”, invitando al público que tenga la posibilidad de visitar la exposición que continuará abierta al público hasta finales de este mes en el museo.
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