Erika P. Bucio / Agencia Reforma Ciudad de México Reconocido a nivel mundial por sus instalaciones de desnudo masivo en el espacio público, el fotógrafo estadunidense Spencer Tunick (Nueva York, 1967) prepara una nueva obra en respuesta al retroceso global de los derechos LGTB+. Aunque desde los inicios de su trabajo gente de la comunidad … Continúa leyendo Prepara Spencer Tunick su primera instalación artística monumental dedicada a los derechos LGTB+
Junio 24, 2026
Erika P. Bucio / Agencia Reforma
Ciudad de México
Reconocido a nivel mundial por sus instalaciones de desnudo masivo en el espacio público, el fotógrafo estadunidense Spencer Tunick (Nueva York, 1967) prepara una nueva obra en respuesta al retroceso global de los derechos LGTB+.
Aunque desde los inicios de su trabajo gente de la comunidad ha posado para él, será la primera vez en más de tres décadas de trayectoria que dedica íntegramente una pieza monumental al colectivo.
“Yo grito con mi arte. Siempre lo he hecho”, dice el artista en entrevista por videoconferencia desde Nueva York, donde reside y trabaja.
Su “grito” obedece a lo que describe como una ofensiva política deliberada contra comunidades vulnerables, y en particular contra las personas trans, a través del odio y la desinformación.
“Son gobiernos tratando de usar el odio para controlar la narrativa. Control a través de la desinformación. Mentiras absolutas. Y es asqueroso”, recalca el artista, autor de instalaciones participativas en más de 100 ciudades, incluida la Ciudad de México.
Lo ejemplifica con el “ridículo y bárbaro” Informe Cass (2024), en Inglaterra, sobre la atención médica a menores trans, a partir del cual se limitaron los tratamientos hormonales, y el discurso antitrans de políticos estadounidenses, que, agrega, ha creado “un entorno que no es seguro para los seres humanos”.
Canaliza esa frustración en instalaciones de gran formato. A su parecer, los desnudos colectivos no sólo desafían la represión sino que detonan una euforia compartida.
“Creo estas explosiones de vida que se expanden. Una euforia colectiva que abraza a todo tipo de personas”, plantea.
Compara esa euforia con la del campeonato de los Knicks, su equipo de baloncesto, el primero en 53 años.
Tunick realizará su próxima instalación, Gran Spectrum, el próximo 26 de julio en Las Palmas de Gran Canaria y Maspalomas, dentro del Festival Culture & Business Pride 2026.
“Desde los primeros días de mi trabajo, la comunidad LGTB+ ha posado para mí. Nunca se ha excluido a nadie. Siempre he dado la bienvenida a un gran espectro de participantes en mi obra colectiva”, explica.
De ahí el nombre de la pieza.
Está pensada como un acto de visibilidad colectiva en el que, según la descripción oficial, el cuerpo se convierte en un elemento compartido que representa la diversidad, la igualdad y la presencia en el espacio público.
“El cuerpo es arte desde mucho antes de que existieran algunos de estos partidos políticos represivos, desde la Grecia antigua y mucho antes, desde la pintura rupestre”, argumenta.
Espera reunir a cientos de voluntarios, quienes pintarán sus cuerpos desnudos con los colores de las banderas LGTB+.
Tunick utiliza pintura corporal en sus instalaciones desde hace más de una década.
Aunque por lo general, añade, puede anticipar el resultado de una obra antes de tomar la fotografía, esta vez no será así y eso lo entusiasma.
“Trabajar con 11 colores y organizar a las personas desde cero para hacer arte contigo es desafiante”, admite. “Sé que puedo hacer buen arte. No estoy seguro de hacer una bandera perfecta. Podría ser una bandera abstracta”.
España se sitúa en el primer lugar de Europa en cuanto a la protección legal y políticas públicas LGTB+, de acuerdo con el Mapa Arcoíris 2026 de ILGA-Europe, rama europea de la federación internacional que monitorea desde Bruselas la situación legal del colectivo en 49 países del continente.
“Pensábamos que Estados Unidos era seguro bajo la administración (Barack) Obama y bajo la administración (Joe) Biden. Pero luego se metieron auténticos monstruos. Difundiendo desinformación, ignorando a los expertos en salud y a los científicos.
“Estamos retrocediendo a los siglos 18 y 19, cuando muchas personas no tenían derechos. Para mí este tema es tan importante, si no más, como el cambio climático o el cáncer. Es una forma moderna de esclavitud”, sentencia.
El regreso a México
Tunick dice estar entusiasmado con la idea de regresar al País el próximo año para conmemorar los 20 años de la instalación del Zócalo. Nunca más ha vuelto a reunir a más de 18 mil personas en una pieza, como hizo aquel 6 de mayo de 2007.
“Me gustaría hacer algo para el vigésimo aniversario, que es el próximo año, en la Ciudad de México. Aunque fuera con un grupo pequeño, cuando digo pequeño pienso en mil personas”, ríe.
“O una serie de retratos individuales. Sería extraordinario volver 20 años después, visitar el Zócalo”.
Aunque “gente muy entusiasmada” lo ha contactado, necesita encontrar a la persona adecuada, como la fallecida Mireya Escalante, la curadora que coordinó aquella gigantesca instalación.
“Es difícil encontrar a otra Mireya Escalante”, asegura sobre la gestora cultural. “Ella era como mi mamá mexicana. Hay que encontrar a alguien que ame tu trabajo tanto como tú”.
Tunick confirma que viajará a México en febrero próximo.