Óscar Ricardo Muñoz Cano La noche del viernes en Demina Laboratorio de Artes, el escritor guerrerense Emiliano Aréstegui Manzano concluyó la gira promocional de su libro Sarna, un poemario sobre la exclusión, el deterioro y la dignidad humana que gira en torno a un escuadrón de la muerte, como se les conoce a los grupos … Continúa leyendo Presentan el poemario Sarna, que aborda el duro tema de los escuadrones de la muerte, los grupos de alcohólicos crónicos
Junio 29, 2026

Óscar Ricardo Muñoz Cano
La noche del viernes en Demina Laboratorio de Artes, el escritor guerrerense Emiliano Aréstegui Manzano concluyó la gira promocional de su libro Sarna, un poemario sobre la exclusión, el deterioro y la dignidad humana que gira en torno a un escuadrón de la muerte, como se les conoce a los grupos de personas en situación de calle que padecen alcoholismo crónico.
Dicho trabajo, habla de aquellos hombres a los que la mayoría de gente le saca la vuelta, comentó la escritora Myriam Orva, y a partir de ahí, “Emiliano construye estos poemas de frente, sin compasión, pero con empatía, como la que estos hombres tienen para alimentar a los perros callejeros o invitarles un cigarro a los migrantes; sus versos son refugio de la indiferencia, porque los que ya no tienen nada que perder también merecen ser vistos.
“Este libro nos lleva por la historia de los excesos, del intentar y fracasar, documenta e ilumina la oscuridad de los comandantes y en su soledad también podemos encontrar la nuestra”, añadió.
Antes, el escritor Carlos Ortiz señaló que se trata de un libro que en cada edición va siendo otro, puesto que recordó que el libro ahora editado por Ícaro Ediciones, nació hace muchos años y con otro nombre, Cruz de corazones, ganando en 2018 el Premio Nacional de poesía Hidalgo Huerta Escalante y después fue publicado con el nombre de A cara de perro.
Ahora como Sarna, con apenas seis meses de salido de la imprenta, se ha presentado tanto en la Ciudad de México, en ciudades del Estado de México, en Atoyac, Tlaxcala, Chilpancingo y finalmente en Acapulco.
Es un libro incómodo, dijo, “que no está para complacer, (porque) expone algo que le resulta ofensivo al lector, no porque sea soez o vulgar, sino porque es uno que trata sobre los marginales, los invisibles, los que habitan en las esquinas, en parques, miados, borrachos, sucios, cagados, olvidados, y porque no es un libro que romantiza la miseria, no contiene un mensaje de superación, es duro”.
Por su parte, el autor recodó algunas anécdotas e historias en torno a los escuadrones de la muerte que conoció en diferentes entidades del país, por lo que afirmó, la idea de trabajar desde la poesía el tema fue gestada desde hace muchos años.
“Escribí este libro con toda la admiración del mundo”, indicó, aceptando que Sarna en especial es además una especie de documental –contiene fotos de José Luis de la Cruz, Jesús Irra, Oliver Arizmendi, Marisa Manzano y viñetas de Fernando Ramírez– y homenaje en especial al 41-940 de Cuajinicuilapa.