La literatura “es una vocación y, mientras se ejerza lo mejor posible dentro de nuestras posibilidades, pretendiendo mejorar continuamente, es probable que los resultados lleguen”, comentó el nacido en Buenavista de Cuéllar, quien este año también obtuvo el Quinto Concurso Iberoamericano de Cuento y Novela Ventosa-Arrufat y Fundación Elena Poniatowska Amor
Agosto 14, 2025

Óscar Ricardo Muñoz Cano
A sabiendas de que escribir conlleva trabajo arduo que no garantiza el éxito pero sí satisfacción personal, el joven escritor Humberto Mendoza Fuentes celebró la publicación hace unas semanas de Perro albino, cuento ganador del pasado Premio Nacional de Cuento Acapulco en su Tinta 2024 y que este año descontinuó la Secretaría de Cultura (Secultura) de Guerrero.
Además, doble celebración porque recién el mes anterior fue uno de los ganadores del Quinto Concurso Iberoamericano de Cuento y Novela Ventosa-Arrufat y Fundación Elena Poniatowska Amor.
“La literatura es una vocación y, mientras se ejerza la mejor posible dentro de nuestras posibilidades, pretendiendo mejorar continuamente, es probable que los resultados lleguen”, comentó en charla telefónica.
Nacido en Buenavista de Cuéllar en 1994, el joven estudió Lenguas y Literatura Hispánica así como Diseño Gráfico en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y sin duda, su infancia en aquel municipio de la Zona Norte de Guerrero sentó las bases de su vocación: el género de terror.
“Mi primer acercamiento con la literatura fue con las leyendas de horror que se contaban en el pueblo; yo recuerdo que cuando quise ser escritor fue después de terminar mi primer libro: La rumorosa y los aparecidos, una antología del Conafe (Consejo Nacional de Fomento Educativo) de cuentos de horror, con fantasmas y aparecidos, y dije; no puedo creer que las personas puedan escribir historias y en este pueblo nadie se dedica a escribir historias, así que quise ser el primero”.
No obstante, “Perro albino es un cuento distinto a los que hecho puesto que, precisamente, me gusta más el género del terror y éste es un cuento realista”.
Al respecto, recordó que el cuento, cuya plaquette editada por Ediciones Ser presentó la Secultura de Guerrero el 9 de julio pasado como parte de una colección editorial de premios literarios que tenía pendientes de publicar ,“surgió durante la pandemia junto con otros textos más; en esos momentos vivía una situación complicada, vivía con mi familia, lo que aligeró la carga, pero vivía en la comunidad de Palmillas, en Buenavista de Cuéllar, casi medio año y no se podía salir, no se podía volver a la ciudad, no tenía trabajo, y como no teníamos internet, ahí en la comunidad, fue muy difícil tomar clases así que se perdió el semestre”.
De la desesperación, continuó, “surge una violencia contenida que decidí volcar sobre la escritura y desarrollé una serie de textos, varios cuentos, siendo Perro albino uno de ellos”.
La historia, recordó, es la de un hombre que mata a otro, pero acotó, el cuento en sí es prácticamente una justificación de los hechos, de lo que hizo, siendo el lector quien debe leer entre líneas, ya que como dijo Ernest Hemingway, la anécdota es tan solo la punta del iceberg.
“Este cuento, si bien presenta a un hombre viviendo su cotidianidad en Acapulco teniendo un enemigo natural, otro hombre, tiene un personaje que funciona como detonante de la historia: la hermana, generando ahí una situación que tiene que ver con deseos reprimidos”.
Así, quien actualmente radica y trabaja en la Ciudad de México, dijo que “esta es mi primera obra publicada; me llenó de emoción ver la plaquette y espero que se la primera de muchas”.
El Concurso Iberoamericano de Cuento y Novela
Mientras tanto, Mendoza Fuentes también afirmó sentirse contento pues el pasado 21 de julio fue anunciado como uno de los ganadores del Quinto Concurso Iberoamericano de Cuento y Novela Ventosa-Arrufat y Fundación Elena Poniatowska Amor.
Ello, por el cuento La noche de los insomnes o los habitantes invisibles, y este sí, del género que desarrolla: el terror.
“Yo lo que quería contar es una historia sobre la gente que recoge la basura por las noches; yo suelo salir a patinar precisamente por las noches y en alguna ocasión, de madrugada, con mis amigos, encontré a esta gente trabajando”, surgiéndole una serie de preguntas por quiénes viven así, de noche, y duermen durante las mañanas.
“Es otro contexto de vida y se encuentran a cuestiones, aventuras, desencuentros que uno no puede imaginarse”.
Y es que, quien es admirador de autores como Ana de Gómez Mayorga –autora de lo fantástico mexicano poco conocida–, Sofia Segovia, Hilario Peña, José Saramago y hasta H. P. Lovecraft o Stephen King señaló: “quiero contar historias que den miedo y que se sientan como un relato que alguien podría contarte en la calle, en una noche junto al fuego, algo que se sienta y eso fue mi intención desde el principio”, indicando que este premio –cuya ceremonia de premiación será en la Fundación Elena Poniatowska, Ciudad de México, el 27 de noviembre–, es uno de los de mayor envergadura del género en el país.