EL-SUR

Miércoles 19 de Agosto de 2026

Guerrero, México

Cultura  

Reúne a tejedoras de México la feria Entre puntada y puntada, historia bordada

La actividad se realiza por el Día Mundial del Bordado a Mano y estará en el Museo Nacional de Culturas Populares de la Cdmx hasta el domingo. Participan artesanas que realizan brocado en telar de cintura. “No es lo mismo el brocado que el bordado. El bordado es una labor de hilo y aguja y el brocado en Guerrero se hace en telar de cintura. Esta técnica sí es 100 por ciento prehispánica y se ha mantenido hasta nuestros días”, dice la coordinadora de arte popular Amparo Rincón Pérez

Agosto 01, 2025

En los textiles guerrerenses se utilizan tintes naturales que se obtienen de cortezas de palo de nanche, de hojas de almendra con guayaba, de zapote negro y de añil silvestre Foto: Tatiana Maillard

Guillermo Rivera

El Sur / Ciudad de México

Margarita García de Jesús llegó de Xochistlahuaca, Guerrero, al Museo Nacional de Culturas Populares para participar en la feria Entre puntada y puntada, historia bordada, donde podrá exhibir y vender las piezas que crea con la técnica de brocado. Ella es una de las decenas de bordadoras y tejedoras que presentan su trabajo desde este miércoles y hasta el próximo domingo en el sur de la capital mexicana .
Huipiles, vestidos, blusas, camisas, servilletas, rebozos y más. Los asistentes tienen a consideración toda clase de textiles de manufactura artesanal en la feria realizada en conmemoración del Día Mundial del Bordado a Mano por el Museo Nacional de Culturas Populares, que pertenece a la Dirección General de Culturales Populares, Indígenas y Urbanas del gobierno federal.
La exposición, abierta al público el miércoles pasado, tiene como objetivo central difundir el trabajo de las artesanas, que éste se adquiera a precios justos, así como apoyar y reconocer la transmisión de generación en generación de las diversas técnicas conservadas por los pueblos indígenas.

De la tierra a los telares, a las niñas y mujeres

Margarita, de 52 años, vino de la Costa Chica. Es una artesana especializada en el telar de cintura, elabora sus textiles mediante una técnica ancestral. En sus piezas, todas de hilo de algodón coyuchi, plasma las flores, la montaña, el agua, la naturaleza de su entorno en Guerrero.
También recrea a la fauna local, a veces hasta con un toque fantástico: en su stand conviven venados, águilas de dos cabezas, alguno que otro alacrán, muchos pájaros.
Además, los colores con que impregna sus hilos, sus telas, provienen de la tierra: utiliza tintes naturales que obtiene de cortezas de palo de nanche, de hojas de almendra con guayaba, de zapote negro, de añil silvestre.
Margarita, que habla ñomndaa –la lengua amuzga–, empezó su camino de tejedora a los 12 años. Su tía Florentina le heredó el arte. “Me enseñó a tejer y a hilar. A teñir. Me enseñó todo lo que yo puedo hacer y eso es importante para que no se pierda en nuestras comunidades. Por eso también estamos dando talleres a las niñas, para que tejan y puedan hacer una blusa chiquita y no se pierda este trabajo”, dice.
Con este trabajo, la guerrerense mantiene a su familia. Ha acudido a otras exposiciones y ferias en Oaxaca, en Guadalajara. “Que hombres y mujeres aprendan para que la tradición no se pierda”, insiste.
Los precios de las piezas de Margarita van de 700 a 7 mil pesos. Las hay de 2 mil 500, de 5 mil pesos. Parecen caras, no lo son. Usa tintes naturales, “por eso cuesta más”, explica. “Porque en el pueblo ya no hay este zapote negro, tenemos que buscarlo. Es tinte color café. Los que conocen nuestro trabajo, compran, y los que no se asustan de los precios, pero es que requiere su tiempo”.
Sí, aparte está el tiempo que se toma hacer una prenda, porque todo, empezando por la tela, es hecho a mano.
–¿Cuánto tiempo lleva hacer un huipil?
–Hasta siete meses. Un huipil sencillo, cuatro meses. Los más elaborados llevan floreado, son de gasa. Es más complicado hacer un huipil floreado. Pero vale la pena.

Las artesanas hilan “lazos de comunidad”

Yessica Morales Vega, directora del Museo Nacional de Culturas Populares, remarcó durante la inauguración, en el Día Mundial del Bordado, que esta feria logró juntar a artesanas y artesanos de diferentes estados, como Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Aguascalientes, Estado de México.
“Hay una gran diversidad para que, a partir de hoy y hasta el próximo domingo, vengan al museo a adquirir las bellas prendas bordadas por personas artesanas del país”, invitó.
Por su parte, Tatiana Maillard, jefa de difusión del museo, comentó que en México hay una gran diversidad de bordados y tejidos en los que se plasman simbolismos, identidad, arraigo al espacio y al territorio.
“Todo esto se ve reflejado en las piezas que elaboran y heredan las maestras artesanas, van de generación en generación hilando estos lazos de comunidad, que en este tiempo es importante”, resaltó.
Maillard invitó a todas las personas a apreciar el trabajo de tejedoras y bordadoras, y a propagar la existencia de la feria, a fin de que lleguen más personas interesadas.
Alejandra Flores, enlace de la asociación civil Amigos del Museo Nacional de Culturas Populares, describió a la feria como una fiesta de colores: “Están presentando lo mejor que cada uno y cada una de ellas elabora, pues son habilidades, innovaciones. Es un textil que es de admirarse”.
Pascuala Vázquez, artesana de Zinacantán, Chiapas, agradeció la invitación para mostrar su trabajo: “Es hecho a mano. Es telar de cintura, bordado. Es un apoyo para la familia”, resumió.
Estrella Jiménez, de Santa María Tlahuitoltepec, Oaxaca, agradeció que se dé a conocer el trabajo de las comunidades indígenas en diferentes entidades de la República. “Cada bordado, cada puntada y cada técnica es originaria de cada comunidad. Parte de las artesanías que nosotros hacemos representan a nuestro pueblo y su vida cotidiana”, dijo a los presentes.

El bordado, importante elemento de la cultura

Amparo Rincón Pérez, coordinadora de arte popular de la Dirección General de Culturas Populares (DGCP) de la Secretaría de Cultura federal, mencionó en su turno igualmente que esta feria se hizo por el Día Mundial del Bordado.
“Es una efeméride que se festeja desde el año 1992 y fue una iniciativa europea por un grupo de bordadoras que con hilo y agujas plasmaban diversas imágenes en lienzos que usaban para uso doméstico, básicamente, pero que no eran reconocidos como arte.
“Lucharon y lucharon y finalmente lograron el reconocimiento. En México no está muy difundido” este día conmemorativo, lamentó. La feria es una de las acciones con que se quiere dar impulso a esta festividad para que tenga mayor impacto.
“En el país, el arte del bordado es una de las técnicas que están presentes dentro del arte textil, y por eso quisimos invitar a un grupo selecto de bordadoras que con hilo y aguja y mucha imaginación, destreza, habilidad, paciencia, conocimiento, amor y paciencia, plasman parte de su identidad, su entorno.
“Plasman sentimientos y emociones. El bordado se convierte en un elemento importante de la cultura”, dijo en entrevista con El Sur.

Piezas únicas con motivos que nunca serán iguales

–Guerrero es parte de la exposición –se le menciona a Amparo Rincón.
–Las de Guerrero son tejedoras en telar de cintura que realizan brocado. Van tramando imágenes que darán la forma de un bordado. Pero no es lo mismo el brocado que el bordado. El bordado es una labor de hilo y aguja y el brocado en Guerrero se hace en telar de cintura. Esta técnica sí es 100 por ciento prehispánica y se ha mantenido hasta nuestros días. El bordado es labor de hilo y aguja. Hay una amplitud bien grande. A las bordadoras las tenemos en Guerrero, Puebla, Oaxaca, Chiapas.
–¿Qué representan esas técnicas empleadas hasta ahora?
–Las técnicas plasman el entorno geográfico, la historia, la comunidad misma. Sus tradiciones, costumbres asociadas a la cosmovisión y a la vida ceremonial religiosa. Con eso abordan imágenes religiosas, los manteles para la Virgen o para la fiesta patronal, etcétera.
–La diversidad es muy amplia.
–Las técnicas van desde el pepenado, el fruncido, el hilvanado, el relleno, la pata de gallo, la costilla de ratón. Tenemos un total de 36 técnicas registradas dentro del bordado, incluyendo el que se hace en máquina de coser. La bordadora va innovando en formas, en colores, en distribución de lienzo y los motivos nunca van a ser iguales. En vestidos, blusas, caminos de mesa, camisas, servilletas, rebozos. Siendo material tan noble, lo puedes plasmar sobre lo que tú quieras y necesites. Sobre playeras, tenis, huaraches bordados. Se vale de todo.