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Jueves 13 de Agosto de 2026

Guerrero, México

Cultura  

Señala Guillermo Saccomanno redes de corrupción hasta en la familia, en su novela Arderá el viento

Yanireth Israde / Agencia Reforma Ciudad de México “Lo hiciste otra vez”, reclaman al escritor Guillermo Saccomanno (Buenos Aires, 1948), en alusión al libro Arderá el viento, ganador del Premio Alfaguara de Novela 2025. Apuntan al talante subversivo del autor y a su despiadada crítica contra la corrupción en la política, el arte o la … Continúa leyendo Señala Guillermo Saccomanno redes de corrupción hasta en la familia, en su novela Arderá el viento

Mayo 22, 2025

Yanireth Israde / Agencia Reforma

Ciudad de México

“Lo hiciste otra vez”, reclaman al escritor Guillermo Saccomanno (Buenos Aires, 1948), en alusión al libro Arderá el viento, ganador del Premio Alfaguara de Novela 2025. Apuntan al talante subversivo del autor y a su despiadada crítica contra la corrupción en la política, el arte o la justicia y también en ámbitos más íntimos, como la familia.
Arderá el viento relata la llegada a un pueblo costero de los Esterházy, un excéntrico matrimonio con un pasado opaco que adquiere el Hotel Habsburgo.
La pareja y sus dos hijos resultan un amplificador de los prejuicios, los deseos, las mezquindades y la violencia larvada en muchos de los habitantes del pueblo.
Su novela es una sacudida.
Quienes me conocen me lo dicen: “Ya estás puteando de nuevo, lo hiciste otra vez”.
–¿Y cómo se siente cuando le dicen eso?
–Si se indignan los mismos que se indignaron antes, estoy feliz y contento. La literatura, además de evasión, debe proporcionar incomodidad, debe proporcionar deseo, debe proporcionar angustia, debe excitar, debe hacer llorar, debe hacer putear por la injusticia.
–Tienes el poder de jugar con todas las emociones. ¿O vas a hacer que el mundo sea como una planicie Netflix? El mundo es otra cosa, no es como te lo cuenta la tele, no es Master Chef ni una telenovela.
–“El mundo podría salvarse si los responsables no fuéramos todos”, escribe usted. Parece que no hay salvación.
–Lo único que te puedo decir es que así estamos mal y así vamos peor. La enfermedad se llama capitalismo. Es la cultura de la plusvalía: sexo, dinero, poder. Estamos contaminados por esta tríada. Todos quieren algo que no necesitan tal vez –como pasa con el mundo de la publicidad– pero que desean, porque lo tiene el vecino.

Una novela febril

Saccomanno abandonó la publicidad hace 40 años, cuando se trasladó a Villa Gesell, ciudad marítima ubicada en el extremo este de la provincia de Buenos Aires. En Arderá el viento, que transcurre en una villa, resuena este lugar, en el que reside desde que decidió dedicarse a la escritura.
“Dejé la publicidad y todo lo tóxico que podía tener la vida urbana. Fue una decisión extrema: ‘Si quiero escribir, me voy de acá’, dije, y elegí un modo de vida más espartano que el de los publicistas. Mal no me fue con la literatura”, reconoce el autor de El oficinista.
En aquella villa, un balneario recomendado “de amigo a amigo”, Monique Dubois, esposa de Hugo Esterház, obtiene beneficios a cambio de favores sexuales.
“De todos consigue algo y con una impunidad absoluta va navegando como un acorazado, avanza, avanza y avanza.”.
Es una aristócrata que tiene los pies sucios, como cualquiera, “por andar chapoteando en el barro”, describe.
“Mi hipótesis es que no hay inocentes en el pueblo. Tal vez los inocentes son aquellos que no aparecen y que son testigos mudos de lo que ocurre o víctimas de lo que ocurre, porque todo esto tiene consecuencias”.
En su novela el fuego implica arder en muchos sentidos.
Sí. Tiene un peligroso valor simbólico. En una época, cuando no me gustaba una novela que estaba escribiendo, la quemaba; todavía lo hago. Y cuando la veo arder digo: “Qué felicidad, ya no quedan rastros”.