Rituales, vicios y costumbres Tan rápido como llegaron, se fueron. Cerca de 20 mil jóvenes gabachos, de entre 15 y 23 años, terminaron sus vacaciones de primavera en Acapulco, dejando atrás, como cada año, borracheras, crudas, desvelos, uno que otro romance efímero con olor a sexo y, sobre todo, una enorme carga de … Continúa leyendo Springbreakers: ¿Quienes son? ¿de dónde vinieron? ¿A dónde van?
Abril 03, 2004
Rituales, vicios y costumbres
Tan rápido como llegaron, se fueron.
Cerca de 20 mil jóvenes gabachos, de entre 15 y 23 años, terminaron sus vacaciones de primavera en Acapulco, dejando atrás, como cada año, borracheras, crudas, desvelos, uno que otro romance efímero con olor a sexo y, sobre todo, una enorme carga de prejuicios entre hoteleros, servidores turísticos y acapulqueños en general.
Pero más allá de su particular manera de divertirse, poco sabemos acerca de ellos y de lo que el springbreak significa para la cultura estadunidense y para la economía de centros turísticos como Acapulco.
En esta entrega hacemos una recapitulación sobre este fenómeno en Acapulco que, por lo pronto, se prepara para recibir a otro tipo de visitantes, no menos excesivos en su sentido de la diversión.
Mucha gente puede considerar al Spring Break como un suceso trivial: solamente una alocada fiesta de estudiantes en diversos destinos turísticos que no tienen nada mejor qué hacer con su tiempo y su dinero, sin embargo, esto no está ni siquiera cercano a la realidad: el Spring Break va más allá de eso: es una tradición cultural establecida entre estudiantes universitarios, un suceso anual con sus propios rituales, costumbres y vicios.
El Spring Break es la manifestación moderna de un rito muy antiguo que se remite a antes de la era cristiana en el que los jóvenes celebraban el regreso de la Primavera. Así que los que forman parte en el Spring Break, están añadiendo hechos a los anales de la tradición de este periodo vacacional.
Algunos investigadores siguen las raíces del Spring Break a un periodo tan primario como el de los griegos y romanos antes del nacimiento de Cristo. Entonces, los hombres y mujeres jóvenes, particularmente aquellos en edad casamentera, daban la bienvenida a la Primavera y la visualizaban como un periodo de fertilidad en rituales en los que alababan a los dioses del vino, Dioniso según los griegos y Baco según los romanos.
Estos rituales consistían en el consumo de grandes cantidades de comida y vino, hasta que los participantes entraban en un estado de conciencia alterada y abrían sus sentidos a las llamadas irracionales de los placeres mundanos.
Con el advenimiento de la cristiandad, estas bacanales dejaron de existir debido a que el nuevo Dios, preconizaba la búsqueda de lo espiritual en vez de lo carnal. Sin embargo, muchos creen que la esencia de Dioniso y Baco aún perdura y que el Spring Break es la reencarnación de dichos festejos.
El Spring Break en Estados Unidos
El auge del Spring Break como ahora se conoce surgió desde finales del siglo 19, cuando los estudiantes de las clases altas en Estados Unidos, viajaban a las costas del país o a un lugar soleado que tuviera un río o un manantial en dónde refrescarse con el fin de obtener una cura restauradora de los rigores del estudio universitario.
A principios del siglo pasado, cuando surgió la posibilidad para las mujeres de asistir a universidades que hasta entonces habían sido exclusivas para hombres y con el surgimiento del automóvil como un vehículo popular, comenzaron los “road trips” o viajes en auto como un recurso para la mezcla de los sexos entre estudiantes.
Sin embargo, el Spring Break como ahora se conoce, comenzó a partir de los sesentas, con el boom de las tecnologías mediáticas y publicitarias, así como la invención de los viajes “en paquete” o “todo incluido”.
En esta década, fue una película que de hecho popularizó el periodo vacacional en forma masiva con el clásico sesentero Where the boys are que difundió el mito en todo Estados Unidos del épico viaje de chicos y chicas universitarios que viajan a través de la nación para llegar a las idílicas playas de Fort Lauderdale en Florida, para encontrar diversión, el sol y un verdadero amor.
Diez años más tarde, con la llegada de los tiempos turbulentos de los setentas, al Spring Break se le añadió alcohol y otros intoxicantes, que tuvieron un papel primordial en las festividades.
En estos caudalosos años, con el surgimiento del “amor libre” y la popularidad de los estimulantes, los estudiantes se volvieron tumultuosos y vandálicos, destruyendo hoteles y otros establecimientos, lo que les ganó la fama de destructores que hasta la fecha arrastran, haciéndose indeseables en muchos destinos turísticos.
La generación X de los ochentas, le añadió un poco de diversidad al Spring Break, sin dejar a un lado el papel protagónico del alcohol y las drogas. En esta década surgieron viajes de universitarios a otros destinos que no eran playas, como campamentos en el bosque, viajes para esquiar en la nieve y visitas a parques nacionales y temáticos.
Sin embargo, tal diversidad alcanzó su máximo auge en los noventas, dando cientos de nuevas alternativas a las playas de Fort Lauderdale y Daytona, hasta ese momento las más cotizadas entre los springbreakers.
Otros sitios que se hicieron populares para los universitarios fueron South Padre Island en Texas y Palm Springs en California. Incluso comenzaron a cobrar auge otros sitios internacionales como Cancún, Acapulco y Las Bahamas.
El 2000 o siglo 21 representa la globalidad para los springbreakers que ahora –gracias al internet– pueden reservar sus itinerarios, viajar a todo el mundo y estar en contacto frecuente con sus familiares y amigos en sus lugares de origen, así como intercambiar información visual y auditiva sobre sus experiencias. (Traducción: Xavier Rosado).