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Vende la casa Morton el Atardecer en Acapulco, de Rivera, en 1.848 mdp

Óscar Ricardo Muñoz Cano Atardecer en Acapulco, cuadro del artista mexicano Diego Rivera realizado en el puerto en los años 50 fue subastado el pasado jueves por la casa Morton, de la Ciudad de México, en más de un millón 800 mil pesos. Así lo confirmó Sonia Montes de Oca, encargada de Relaciones Públicas de … Continúa leyendo Vende la casa Morton el Atardecer en Acapulco, de Rivera, en 1.848 mdp

Marzo 16, 2024

Óscar Ricardo Muñoz Cano

Atardecer en Acapulco, cuadro del artista mexicano Diego Rivera realizado en el puerto en los años 50 fue subastado el pasado jueves por la casa Morton, de la Ciudad de México, en más de un millón 800 mil pesos.
Así lo confirmó Sonia Montes de Oca, encargada de Relaciones Públicas de la casa de subastas, celebrando tal venta ya que era la pieza central de la noche.
El cuadro “se vendió con un precio de salida de 1.5 millones de pesos, pero ya con todo e intereses sube a 1.848 millones, que fue la cifra final”, dijo.
Fue una sola oferta la que se hizo, por parte de una persona física, misma que se mantiene en el anonimato, añadió.
Sin un nombre de origen –Atardecer en Acapulco fue el que le dio Morton–, el cuadro es un óleo de mediano formato hecho en caballete sobre tela que presenta un atardecer en acapulqueño y que se cree, pudo haber sido un encargo al pintor durante su estancia en el puerto en los años 50 del siglo pasado.
De carácter introspectivo, muestra un cierto estilo impresionista que realza la quietud de un atardecer cerca del mar, un tema que se aleja de las obras de tintes sociales propio del artista nacido en Guanajuato en 1886.
De hecho, también se cree que pudo ser un trabajo hecho por gusto, tomando en cuenta que a mediados de los 50, Diego Rivera, ya con problemas de salud, vivió en la Casa de los Vientos, en el cerro de La Pinzona, donde actualmente hay una serie de murales elaborados por él y tuvo la oportunidad de disfrutar de varios atardeceres y pintar a su gusto más paisajes tales como Vista a la bahía desde Puerto Marqués, de 1956, y La Quebrada, de 1957, dedicado Frida Kahlo, que había muerto dos años antes.
En Atardecer en Acapulco, destaca la propia casa de subastas en su portal electrónico, “se ve plasmada una sutil captura de luz que enmarca como postal la bella bahía de Acapulco y donde Rivera obsequia a través de esta pintura su propio recuerdo del mar y cielo de uno de los puertos más emblemáticos de México”.
El cuadro, de propiedad privada, está firmado por el artista y fechado en 1956, un año antes de morir, y cuenta con certificado de autenticidad de noviembre de 1990 por parte del finado historiador de arte mexicano Xavier Moyssen así como con una constancia de opinión del también historiador de arte y crítico mexicano Juan Rafael Coronel Rivera de noviembre de 2023.
En la década de los 90 estuvo una subasta de Morton, pero en esa ocasión no se vendió y continuó en manos de coleccionistas privados.
Además de este cuadro de Diego Rivera, la subasta que por primera vez la Casa Morton abrió completamente al público –en sala y en línea–, incluyó otros trabajos, incluso otro cuadro del artista, un retrato del actor teatral y cinematográfico austrohúngaro Oskar Homolka, firmado y fechado en 1939 que finalmente no se vendió.
En total fueron 311 lotes –obra gráfica, esculturas y dibujo– los ofrecidos durante la subasta, incluyendo obras de artistas internacionales como Pablo Picasso y René Magritte a los que se suman mexicanos como Remedios Varo, Dr. Atl, Rufino Tamayo y los muralistas David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco.