Josué Canela / Agencia Reforma Ciudad de México Christina Aguilera celebró en el Palacio de los Deportes la complicidad y apoyo de sus fans durante más de 25 años de carrera, éxitos en inglés y español, el Día de San Patricio por sus raíces irlandesas y hasta un cumpleaños especial, todo con un toque de … Continúa leyendo Da Christina Aguilera show de apenas 65 minutos en el Palacio de los Deportes
Marzo 19, 2026
Josué Canela / Agencia Reforma
Ciudad de México
Christina Aguilera celebró en el Palacio de los Deportes la complicidad y apoyo de sus fans durante más de 25 años de carrera, éxitos en inglés y español, el Día de San Patricio por sus raíces irlandesas y hasta un cumpleaños especial, todo con un toque de sensualidad y nostalgia, aunque el espectáculo duró apenas 65 minutos.
La ganadora de cinco Grammy no titubeó al elegir hits de su polémico disco Stripped (2002) para arrancar, a las 20:58, con casi una hora de retraso. La lluvia en la Ciudad de México le habría hecho una mala jugada.
El espíritu de Dirrty, su declaración, a los 22 años, sobre ser dueña de su cuerpo y sexualidad, alejada de la imagen perfecta de lo que debería ser una Princesa del Pop, lo mantiene intacto a los 45, como demostró al lucir un cuerpo esbelto, tocando sus pechos, jugueteando, mandando besos.
La estadunidense de ascendencia ecuatoriana lució un body y botas blancas por arriba de la rodilla. A lo largo del show fue combinando accesorios como capas, mangas, boas de plumas y lentes, aunque tuvo problemas con unos guantes que se le atoraron en el micrófono, una boa de plumas que se le caía y que un bailarín la ayudó a ajustar y su característica cabellera rubia platinada con un poco de frizz.
Empoderamiento femenino se apreció con su potente voz en Can’t hold us down, y en esa misma línea llegó Fighter, que reafirma que los tragos amargos en el amor la vuelven más fuerte y sabia.
Ante un recinto lleno, la noche se tornó más tranquila y nostálgica con temas de sus inicios en el pop, de cuando tenía entre 17 y 18 años.
Sonaron Genie in a bottle y What a girl wants (que dedicó a los fans acérrimos), de Christina Aguilera (1999), disco que vendió más de 14 millones de copias y el más popular de su carrera.
El ambiente futurista se sintió con Bionic y Vanity. Después vino una sección en español con Santo, Falsas esperanzas y Pero me acuerdo de ti, uno de los momentos más emotivos.
Honrando su gusto por el soul, blues y jazz y por artistas como Etta James, repasó Back to basics (2006) y sus emblemáticos melismas fueron el preámbulo de Ain’t no other man.
La artista se volvió a poner en la piel de Alice Ali Marilyn Rose y llevó a sus fans al club Burlesque con Show me how you burlesque, interpretado por sus coristas, y Express.
Después transportó a todos al Moulin Rouge con Lady Marmalade, del filme de Baz Luhrmann, cover del éxito funk de 1974 de LaBelle.
La emotividad afloró con Beautiful, pero causó confusión entre la audiencia con un “los amo mucho, New Mexico”. Hubo mucho baile con Feel this moment y Let there be love, para al final salir con una copa de vino y cantarle Happy birthday a alguien cercano.
El final, a las 22:03, fue un tanto agridulce, pues muchos fans se quedaron con ganas de más. “¿Como que le faltó, no?”, se escuchó a una fan decirle a su mamá.
Su escenografía constó simplemente de unas escaleras y un plástico blanco que parecía cubrir cualquier cosa del polvo.
Atuendos que recreaban la era Stripped, pantalones de cuero, abrigos y vestimenta con brillos destacaron entre los seguidores.
Aguilera se presentó en México en el Festival Emblema 2024 y dejó una sensación similar, pues llegó tarde, varias canciones las interpretaron sus coristas y también duró una hora.