La película Zama, de la cineasta argentina Lucrecia Martel, no entró a concurso quizá por las divisiones que hay en el mundo entre la gran taquilla y el cine más de autor, dice el histrión
Fabiola Santiago / Agencia ReformaCiudad de México
Septiembre 05, 2017

En medio de un territorio remoto y agreste en la época de la Colonia, el coronel Diego de Zama aguarda estoico una orden que le permita trasladarse a una zona menos hostil.
La espera y los tormentos internos que se desatan en el personaje fueron interpretados por Daniel Giménez Cacho en la cinta Zama, de la cineasta argentina Lucrecia Martel, con una respuesta entusiasta en su debut en el Festival Internacional de Cine de Venecia.
“Llegas (a Venecia) y todo es tan rápido, lo que pude percibir, por las entrevistas que me hicieron allá, es que la película interesó mucho. Es una película muy peculiar, Lucrecia Martel es una artista muy original con una manera de narrar muy propia. Yo no había visto nada y no es fácil juzgar un trabajo en el que uno está, entonces fue como un shock. Tenía muchas ganas de verla, fue un rodaje muy intenso”, relató el actor.
El personaje fue de lo más complicado que le ha tocado interpretar, aseguró el también director en entrevista vía telefónica.
“Creo que es de los rodajes más intensos en los que he estado. Para mí no fue tortuoso, yo siempre me he adaptado fácilmente y me acostumbré al lodo y a los insectos. Estar en la naturaleza no significó para mí un gran esfuerzo, pero sí el personaje que hago, que está muy solo y que todo parece pasarle en la mente y tiene cero contacto con la gente. Fue como un retiro espiritual para mí”, compartió.
La película está basada en la novela homónima de Antonio Di Benedetto y se sitúa en la Uruguay colonial, pero fue rodada al norte de Argentina.
Para relajarse y salir del personaje, cada sábado se celebraba una fiesta, que Giménez Cacho aprovechaba para bailar hasta las 6 de la mañana. El domingo comenzaba a concentrarse para el lunes volver de lleno a la piel de Diego de Zama.
El resultado es una obra que sus primeros testigos califican como la obra maestra de la argentina Lucrecia Martel, y una de las mejores actuaciones de su protagonista.
“Fue una dedicación tremenda. Me da gusto que digan eso, que va uno mejorando el oficio y que valió la pena dedicarse así. Hay un camino ahí para explorar”, manifestó Giménez Cacho.
Con más de 20 productores, entre ellos Gael García Bernal, la cinta estaba pensada para estrenarse originalmente en la edición reciente del Festival de Cine de Cannes, lo cual cambió cuando designaron a Pedro Almodóvar como presidente del jurado, ya que el español también fue productor de Zama.
Su inclusión en Venecia también generó sorpresa cuando se anunció que estaría fuera de competencia. Sin embargo, ganó admiración y reconocimiento desde su proyección el sábado pasado en la edición 74 de la muestra italiana.
“Yo sólo sé que (no incluirla en competencia) es una decisión personal del director del festival (Alberto Barbera). Las razones no lo sé. Pero, para mí, es acerca de las divisiones que hay en el mundo entre la gran taquilla y el cine más de autor”, agregó.
Zama tendrá una función especial en México en el Festival de Cine de Morelia el 28 de octubre.