Abren espacio para reconfortarse ante la tragedia en el recital gratuito, al que asistieron más de 170 mil personas en el Zócalo de la capital del país
Fabiola Santiago / Agencia ReformaCiudad de México
Octubre 10, 2017

Al menos por unas horas, el domingo, la música de 21 artistas reconfortó corazones y levantó el ánimo de afectados por los sismos del 7 y el 19 de septiembre pasado en el concierto Estamos Unidos Mexicanos.
Con un elenco encabezado por Timbiriche, Miguel Bosé, Juanes, Chayanne, Camila, Bronco y Julieta Venegas, entre otros, y a ritmo de géneros como pop, grupero, mariachi y balada romántica, 170 mil personas llenaron la plancha del Zócalo, de acuerdo con autoridades de la ciudad.
El concierto, que pasó por televisión abierta, radio e Internet, estuvo marcada por las ganas de cantar a todo pulmón, así como por los reclamos que varias figuras hicieron a las autoridades por su respuesta a los desastres.
Un mensaje en video de Diego Luna, en punto de las 5 de la tarde, dio inicio al espectáculo, que al grito de “¡Fuerza, México!”, emitido por Lupe Esparza, puso a Bronco al frente de una multitud de todas las edades, la cual calentó garganta con temas como Que no quede huella.
El impacto en redes sociales de la celebración fue alto: se situó en el tercer lugar de tendencia mundial en Twitter.
Las porras con el griterío de “¡México, México, México!” arrancaron lágrimas de muchos y conmovió a otros tantos.
Así empezaba una jornada musical emotiva, franca, estremecedora, en la que Camila brilló.
“Algo que me gustó fue ver a un país que se movió bien pinche rápido, más rápido que el gobierno”, expresó Mario Domm, y parte del público le reviró con ruidoso “¡A huevo!”.
Julieta Venegas y Carla Morrison también alzaron la voz.
“El México que se levantó de esos escombros es el real, no el pinche gobierno que no nos representa”, expresó la segunda intérprete.
Añadió que el concierto fue una pausa para cargar pila y seguir luchando por el país y, con esa consigna, la energía volvió a despuntar con Ha Ash.
Con los puños en alto se hizo un minuto de silencio en homenaje a las víctimas, convocado por los altavoces.
Al finalizar, se cantó el Himno Nacional y un aplauso entusiasta se confundió con un chiflido de desaprobación. Mientras la mayoría cantaba, miles gritaban: “¡Eso no!” o “¡No mamen!”.
Fueron más los emocionados cuando Pepe Aguilar sorprendió con México lindo y querido y El rey, consiguiendo uno de los mejores momentos de la noche.
El grito de “¡Fuera Peña!” creció, se desbordó y se sobrepuso al cantante por un momento.
Todos los gustos e ideologías tuvieron cabida, pues en lo musical la diversidad se notó en las preferencias generacionales.
Mientras los mayores gozaron con Rock en Tu Idioma y Emmanuel y Mijares, los más jóvenes corearon a Carlos Rivera y Mon Laferte.
Vestidos de blanco, los integrantes de Timbiriche invitaron a no olvidar a quienes perdieron sus casas. El grupo cerró su participación con México, menos coreada que otras piezas.
Los extranjeros también elogiaron el actuar del pueblo mexicano y robaron cámara: Pau Donés, de Jarabe de Palo, portó una camiseta apoyando a los Topos. Chayanne fue el más piropeado y Enrique Bunbury gustó con mariachi.
Al final, todo mundo contento y relajado, algo que pocos en la ciudad experimentan en estos días.