Asombra al público el parecido del vocalista del ensamble de Soda Eterno, Caio Arancio, con el difunto líder Gustavo Cerati
Junio 24, 2017
Fabiola Santiago / Agencia Reforma
Ciudad de México
Cuando los cinco músicos que conforman el ensamble de Soda Eterno, homenaje a Soda Stereo, salieron al escenario del Pepsi Center WTC, el jueves, fue como si los años no hubieran pasado y, en lugar de estar en la Ciudad de México, el público se encontrara en el Buenos Aires de hace 30 años.
Fue en aquel entonces cuando el tecladista Daniel Sais se incorporó a la mítica banda argentina, aniversario que celebra ahora con Pablo Estrella (guitarra), Frank Guerrero (batería), Beto Viazcan (bajo) y Caio Arancio (voz).
“(En) El séptimo día fue la rola que abrió el concierto, alrededor de las 21:40 horas, con un público gratamente asombrado por el parecido del vocalista con el difunto líder de Soda, Gustavo Cerati.
Y es que no sólo el timbre de voz hizo retroceder el tiempo hasta los mejores días de los homenajeados, sino que el físico también ganó elogios de los 2 mil presentes, cifra según el promotor.
“Algo que te enseñan en el cine, es lo que se llama ‘contrato audiovisual’. Todos sabemos cómo suenan los tiranosaurios porque Spielberg nos enseñó cómo lo hacen. Vos ves una cosa y suena de una determinada manera. Eso es lo que pasó con Caio: la gente lo ve en el escenario, lo escucha cantar un poquito y enseguida entra en ese código de ‘estoy viendo a Gustavo’, que es el único que mantiene esa línea entre el tributo y el personaje real”, compartiría poco después, tras bambalinas, Sais, quien también ha participado en 27 largometrajes en el rubro de sonido.
Con lentes oscuros, jeans ajustados, melena alborotada y, sobre todo, un dominio total del repertorio de la banda, Caio convenció interpretando rolas como Telarañas, Hombre al agua, Ella usó mi cabeza como un revólver y Crimen, en la primera parte del show.
Los gritos de “¡oé, oé, oé, oé, Soda, Soda!” fueron templando el ánimo del público, que, pasada la mitad del espectáculo, comenzó a abandonar sus butacas para cantar a todo pulmón piezas como En la ciudad de la furia y Cuando pase el temblor.
Los músicos también tuvieron invitados a la fiesta, por lo cual Gustavo Lozada (ex tecladista de La Ley) y el baterista Jorge Chicken Ortiz subieron al escenario en momentos distintos, ganándose el aplauso de la audiencia.
Con Prófugos, las gargantas ya se encontraban trabajando al máximo, y, tras una salida falsa, la formación regresó para entregar un final entrañable para la memoria musical del público, que a las 23:40 horas acababa de corear Persiana americana y De música ligera.
“Si vos ves la banda, ves que no es una banda de imitación de Soda. Nuestro bajista es súper mexicano, la composición de la banda es muy distinta. Tratamos de que los instrumentos suenen como Soda Stereo sonaría hoy”, compartió Caio, en entrevista al finalizar el show.
“No somos una banda de tributo, eso tiene otro formato, donde el show es una recreación del show de la banda original. Nosotros no: somos una banda de músicos buenos que interpretamos la música de Soda Stereo y Gustavo Cerati”, dijo el tecladista Daniel Sais.