Al éxtasis, por decir lo menos, llegaron los seguidores de King Crimson que esperaron 14 años para volverlos a ver y escuchar en directo en México, tal como en el primero de sus cinco recitales en el Teatro Metropólitan, el viernes. El Rey Carmesí derrochó experiencia y poderío ante poco más de 3 mil fans … Continúa leyendo Lleva King Crimson al éxtasis a 3 mil seguidores en el Teatro Metropólitan
Julio 16, 2017
Al éxtasis, por decir lo menos, llegaron los seguidores de King Crimson que esperaron 14 años para volverlos a ver y escuchar en directo en México, tal como en el primero de sus cinco recitales en el Teatro Metropólitan, el viernes.
El Rey Carmesí derrochó experiencia y poderío ante poco más de 3 mil fans que llenaron el inmueble y obedecieron la solicitud de no tomar fotos ni videos sino hasta el final.
Con un show basado en los álbumes en vivo Radical action (To unseat the hold of monkey mind) y Live in Toronto, a las 20:15 horas arrancó el concierto, al son de Larks tongues in aspic, part one.
Unos gritaban y otros los callaban porque querían escuchar cada interpretación. Poco dijo el vocalista, Jakko, como “gracias, México”, “es genial estar aquí” y “esto es fascinante”, y fue el líder de la banda, Robert Fripp, quien más asintió de felicidad entre canción y canción.
La formación, fundada en Inglaterra hace 49 años y por la que han desfilado figuras como Adrian Belew (productor de El Silencio, de Caifanes), John Wetton (fallecido vocalista de Asia) y Bill Bruford (prodigioso baterista de Yes), brindó 25 piezas que fueron, en su mayoría, vitoreadas por los presentes, desde jóvenes hasta adultos mayores.
Neurotica y Lizard formaron parte de la primera sección de canciones ejecutadas por los virtuosos, además de Fallen angel y la segunda parte de Larks.”.
Tras un receso de 20 minutos volvieron con precisos solos de batería, riffs de guitarra y armonías articuladas en un banquete auditivo donde no faltaron Meltdown, Interlude, Starless y el himno 21st Century schizoid man, a las 23:10 horas.
Y el agradecimiento del público fue mayúsculo: más de tres minutos aplaudiendo de pie, sin cesar y con gritos que enorgullecieron a las estrellas y probaron que todos quedaron muy satisfechos. (Juan Carlos García / Agencia Reforma / Ciudad de México).