El día de Navidad de 1977, acompañado por sus seres queridos, el legendario actor, cineasta y músico Charles Spencer Chaplin murió. Sin embargo, a cuatro décadas de este acontecimiento, existe un sitio en el que sigue vivo. Se trata de Chaplin’s World, un museo instalado en la última residencia de Chaplin, ubicada en la localidad … Continúa leyendo Mantienen la memoria de Charlie Chaplin en una mansión y museo de tributo en Suiza
José Arrieta / Agencia ReformaCiudad de México
Enero 03, 2018

El día de Navidad de 1977, acompañado por sus seres queridos, el legendario actor, cineasta y músico Charles Spencer Chaplin murió. Sin embargo, a cuatro décadas de este acontecimiento, existe un sitio en el que sigue vivo.
Se trata de Chaplin’s World, un museo instalado en la última residencia de Chaplin, ubicada en la localidad de Corsier sur Vevey, en Suiza. En la enorme mansión con un total de mil 850 metros cuadrados de superficie, se rinde tributo tanto al artista como al hombre de familia.
Originario de Inglaterra, Charles Chaplin encontró paz en esta bucólica localidad helvética a la que llegó perseguido por la cacería de brujas desatada por el gobierno estadunidense en 1952, acusado de promover los ideales comunistas.
En el museo se abordan las dos principales aristas de la vida del genio inglés, tanto como su faceta familiar como su vida frente a la pantalla. En la mansión, los objetos personales de Chaplin, incluyendo los muebles de la familia, están dispuestos de la misma forma en la que estaban durante el tiempo que el dueño de casa vivió en ella.
Sin embargo, el verdadero corazón de la exhibición lo representa el espacio dedicado al cine, habilitado en el estudio, de mil 350 metros de superficie. Un set de peluquería inspirado en El gran dictador y otro extraído de los fotogramas de La quimera del oro, invitan a los asistentes a tomarse una selfie para presumir en sus redes sociales. De hecho, la interactividad y compartir imágenes en redes sociales son dos de las principales banderas de este peculiar museo.
La visita se complementa con una espectacular área natural de cuatro hectáreas, donde Chaplin solía pasar largas horas admirando la naturaleza, y con el café restaurante The Tramp que, además de especialidades de la zona, ofrece pescado y papas para recordar el origen londinense del artista.