EL-SUR

Martes 07 de Julio de 2026

Guerrero, México

Espectáculos  

“¡Qué chingón!”, festeja Paul McCartney ante decenas de miles en concierto en la Cdmx

En una noche emotiva, celebra el mito inglés con sus fans un recorrido desde los primeros éxitos con Los Beatles hasta canciones más recientes

Noviembre 13, 2024

El ex Beatle en el concierto que dio anoche en el Estadio GNP Seguros Foto: Agencia Reforma

El nombramiento de caballero del imperio británico le fue otorgado a Paul McCartney en 1997 por la reina Isabel II, pero ser reconocido así por los mexicanos anoche, en su séptima visita al país, lo emocionó tanto que, literalmente, llenó el cielo de corazones para el que parece ser uno de sus públicos consentidos.
“¡Sir Paul, Sir Paul!”, coreaban los fans que abarrotaron el Estadio GNP Seguros, 57 mil 389 según Ocesa, y complacido por los vítores a su título real, el ex Beatle entonó Let me roll it bajo un espectáculo de drones.
Las luces en lo alto se encendieron, trazaron líneas y luego formas de distintos colores; entre las más definidas, unos corazones que bien pueden representar lo a gusto que el mito, de 82 años, se siente en México.
“¡Son a toda madre!”, gritó a medio espectáculo.
Es usual que Macca se comunique en español, pero sus seguidores no dejan de asombrarse al escucharle referirse a John Lennon como “mi cuate”, a In spite of all the danger como “la primera rola que grabamos Los Beatles” o que suelte expresiones como “chido liro”.
La acción comenzó a las 21:14 horas. El escenario se iluminó y McCartney saludó con su inconfundible puño al aire para celebrar que su gira Got Back lo trajo de vuelta sólo un año después.
“¡Hola, México! ¿Qué onda, chilangos?”, lanzó.
Can’t buy me love, Junior’s farm, Letting go y Drive my car, mezcla de Beatles y Wings, fueron de las primeras de la noche y encandilaron a la gente al grado que el británico se acaloró, se abanicó con las manos y se despojó del saco. Así despertó gritos emocionados y se sintió motivado a usar la prenda como capote de torero.
La gente también quiso regalarle corazones durante My Valentine, la cual dedicó a su esposa, Nancy, entre el público. Mientras la entonaba, algunos presentes sacaron globos rojos en forma de corazón, los inflaron y los iluminaron con sus celulares.
McCartney había advertido que la noche tendría de todo, desde canciones muy viejas hasta otras muy recientes, pero que su viaje en el tiempo tenía que estar repleto de baile.
“¡Qué chingón!”, festejó, aunque ciertamente aun sin hablar en español se hubiera dado a entender, ya que además de tocar el bajo, el piano y la mandolina, se mostró como un hombre de mímica, expresivo con todos sus gestos, como llevarse las manos a la cintura despreocupadamente.
De hecho, le gustó tanto cómo lo acompañaron los fans en Ob-La-Di, Ob-La-Da que al acabar la interpretación él fue quien aplaudió a la gente. (Agencia Reforma).