Los abogados del magnate dijeron que que los fiscales estaban tratando de sugerir indebidamente que el famoso había hecho destruir pruebas rela-cionadas con el incendio del coche del también vocalista Kid Cudi
Mayo 29, 2025
Agencia Reforma
Ciudad de México
El rapero Puff Daddy, cuyo nombre real es Sean Combs, no logró anular ayer su juicio por tráfico sexual, después de que sus abogados argumentaran que los fiscales estaban tratando de sugerir indebidamente que el magnate del hip hop había hecho destruir pruebas relacionadas con un supuesto incendio provocado.
Combs, de 55 años, se ha declarado inocente de cinco cargos, entre ellos asociación ilícita y tráfico sexual.
La semana pasada, Scott Mescudi, el rapero de ascendencia mexicana conocido como Kid Cudi, testificó que su coche fue incendiado en 2012, poco después de que Combs se enterara de que mantenía una relación sentimental con Casandra Ventura, cantante con la que tuvo una relación de casi 11 años, desde 2007 hasta 2018.
Alexandra Shapiro, abogada del rapero, argumentó fuera de la presencia del jurado que las preguntas de los fiscales a un investigador de incendios provocados de Los Ángeles que sondeó el incendio implicaban que Combs tuvo un papel en la destrucción de las pruebas de huellas dactilares.
El juez de distrito Arun Subramanian rechazó rápidamente la petición de Shapiro de anular el juicio.
“No hubo absolutamente ningún testimonio del testigo que fuera perjudicial de ninguna forma”, aseveró Subramanian.
La bomba molotov utilizada para quemar el auto de Cudi en la entrada de su casa en Hollywood Hills fue fabricado con una botella de licor de malta Old English 800 de 40 onzas y un pañuelo de diseñador, según Lance Jiménez, investigador de incendios del Departamento de Bomberos de Los Ángeles, y fotografías mostradas en el tribunal.
La solicitud de nulidad de juicio presentada por la defensa se produjo después de que Jiménez testificara que las huellas dactilares tomadas del Porsche 911 fueron destruidas en agosto de 2012, unos 8 meses después del incendio.
El investigador dijo que un elemento del Departamento de Policía de Los Ángeles que no participaba en la investigación ordenó la destrucción de las tarjetas dactiloscópicas. Comentó que eso no era un protocolo normal.