Con fotos de rescatistas, incluida la perrita Frida, la banda californiana se presentó en el Palacio de los Deportes
Juan Carlos García / Agencia ReformaCiudad de México
Octubre 12, 2017

Red Hot Chili Peppers se cocieron la noche del martes al primer hervor. En el primero de sus dos shows en el Palacio de los Deportes, la banda de California probó su maestría para cocinar platillos musicales y agasajar a su fanaticada, una mezcla de niños y adultos, con un banquete de rock y adrenalina.
Desde el principio, con Around the World, calentaron a la audiencia para llevarla hasta su máximo grado de cocción, baile, diversión y canto.
“Hola, México”, gritó Anthony Kiedis, el líder del cuarteto, al terminar la primera rola y seguirse con los bocadillos preparados para la noche como Snow y Scar Tissue. Fueron 21 mil almas (según cifras oficiales) las que llenaron el Domo de Cobre para degustar la presencia de los rockeros, que trajeron como escenografía una gran cascada de luces colgantes con movimiento, que se extendió desde el escenario hasta la mitad del recinto.
“Muchas gracias, México. Es mucho amor por ustedes. We love this fucking country”, expresó Flea, mezclando inglés y español después de Dark Necessities.
“Gracias por recibirnos. Es fabuloso reencontrarnos y decirles lo mucho que los amamos”, añadió en su idioma. Continuaron con The adventures of rain dance Maggie, con las lámparas en púrpura y en movimiento, y en la pantalla al fondo la imagen de Anthony, Flea y Chad Smith en la batería.
Luego condimentaron el show con Factory of faith y Blood sugar sex magik. Josh Klinghoffer, quien lleva casi ocho años con la agrupación, contribuyó en la receta con la guitarra y todos invitaron a Sony Bañuelos, presentado por Flea, a tocar Go robot, quien además traía una playera del Chapulín Colorado. El punto de ebullición entre el grupo y la audiencia llegó con Californication, que puso a brincotear a niños y adultos. Antes de Tell me baby, Encore y Higher ground”, tocaron un fragmento de What is soul?, de Funkadelic.
En el encore, transmitieron en pantalla fotografías de rescatistas en zonas destruidas por el temblor, y los aplausos sonaron para la perra de rescate Frida y la Bandera.
Tocaron Goodbye angels y el himno generacional Give it away, para saciar el apetito feroz de la concurrencia y con el “muchas gracias, los amo, muy sincero, truly, truly”, de Flea, y un “Mexico City, los amo”, de Chad, dijeron adiós.