El también magnate del hip hop fue condenado por dos cargos de prostitución, que conllevan una pena máxima de 10 años de prisión. En cambio, fue absuelto de tráfico sexual y crimen organizado
Julio 03, 2025
Agencia Reforma
Ciudad de México
Sean Combs, también conocido por su nombre artístico Puff Daddy, magnate del hip hop, acusado de encabezar una red criminal de delitos sexuales, libró ayer una condena de cadena perpetua que parecía inevitable.
El empresario fue condenado por dos cargos de prostitución, que conllevan una pena máxima de 10 años de prisión. En cambio, fue absuelto de tráfico sexual y crimen organizado, las acusaciones más graves.
Quizá por eso hizo una oración, lloró y se arrodilló al escuchar el resultado del juicio. Horas después, el juez le negó el derecho a salir bajo fianza debido a un riesgo de fuga.
Combs, de 55 años, levantó sutilmente su puño derecho, y asintiendo, aparentemente satisfecho, por haber sido absuelto de los cargos más graves, dijo mientras miraba a sus familiares: “Estaré en casa pronto. Te quiero, mamá”.
El rapero fue condenado por transportar personas por todo Estados Unidos, incluidas sus novias y trabajadores sexuales masculinos, para participar en encuentros sexuales.
El cargo por el que se le declara culpable puede ser castigado hasta con diez años de prisión, pero los abogados de Combs dijeron que, según las pautas de sentencia federales, probablemente enfrentaría alrededor de dos años de prisión.
Los fiscales, citando la violencia de Combs y otros factores, dijeron que las pautas exigirían al menos de cuatro a cinco años. Detenido desde su arresto en septiembre, ya ha cumplido nueve meses tras las rejas.
Aún no hay fecha para la sentencia, cuando el juez decidirá el castigo de Combs por la condena de prostitución.
El jurado de ocho hombres y cuatro mujeres lo absolvió de los cargos de conspiración de crimen organizado y tráfico sexual relacionados con las acusaciones de que usó su dinero, poder y aterradora fuerza física para manipular a sus novias en cientos de maratones sexuales impulsados por drogas con los hombres.
La defensa de Combs argumentó que las mujeres eran participantes voluntarias y que ninguna de sus violencias justificaba la gravedad de los cargos.
El veredicto llega después de semanas de testimonios desgarradores. Los funcionarios federales involucrados en el caso respondieron tras la condena, señalando que los delitos sexuales están demasiado presentes en muchos aspectos de la sociedad.
“Los neoyorquinos y todos los estadunidenses quieren que esta plaga se detenga y que los perpetradores sean llevados ante la justicia”, dijeron en un comunicado el fiscal federal de Manhattan Jay Clayton y Ricky J. Patel, quien dirige la oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional de Nueva York.
Los jurados deliberaron durante unas 13 horas a lo largo de tres días antes de anunciar su veredicto. Llegó después de que dijeron el martes por la noche que habían decidido sobre cuatro cargos, pero no lograban un acuerdo sobre el cargo de crimen organizado.
En el juicio, 34 testigos desfilaron por el tribunal. Cassie, ex novia de Combs, dijo que el magnate se obsesionó con encuentros voyeristas, organizados con la ayuda de su personal, que involucraban a trabajadores sexuales y grandes cantidades de aceite para bebés.
Durante los eventos sexuales, llamados freak-offs o noches de hotel, Combs ordenaba a Cassie hacer cosas con otros hombres que ella encontraba humillantes. Cuando las cosas no salían como Combs quería, él la golpeaba, dijo.
Un video del rapero atacando a la cantante de rhythm and blues fue decisivo en el juicio.
“Al compartir su experiencia, Cassie ha dejado una marca indeleble tanto en la industria del entretenimiento como en la lucha por la justicia”, dijo Douglas Wigdor, abogado de Cassie, una de las principales acusadoras en el caso.