Miguel González / Agencia Reforma Ciudad de México En la oscuridad, y también con luces multicolor que convirtieron el Pepsi Center WTC en una discoteca de época, Orchestral Manoeuvres in the Dark (OMD) entregó 23 destellos en forma de melodías de synth pop, la noche de este miércoles. Desde las 21:13 horas, cuando apareció en … Continúa leyendo Transporta OMD a miles de fans a los ochentas con su sonido synth pop
Agosto 04, 2017
Miguel González / Agencia Reforma
Ciudad de México
En la oscuridad, y también con luces multicolor que convirtieron el Pepsi Center WTC en una discoteca de época, Orchestral Manoeuvres in the Dark (OMD) entregó 23 destellos en forma de melodías de synth pop, la noche de este miércoles.
Desde las 21:13 horas, cuando apareció en escena durante la Intro de Dazzle ships, Andy McCluskey, voz principal del cuarteto británico que lidera junto a Paul Humphreys, estableció una vía de comunicación directa y rebosante de energía con el público, unas 5 mil personas que llenaron el recinto, según el promotor.
Moviéndose por todos los rincones del escenario, McCluskey no se guardó nada, pues, cuando no empuñaba el bajo, transformaba su euforia en toda clase de lenguaje corporal, ya fuese danzando frenéticamente o agradeciendo las ovaciones de los asistentes con abrazos a distancia.
Y la banda, una de las pioneras de la electrónica en Inglaterra, tampoco reservó fuerzas. Brindó generosamente la totalidad de las canciones que aparecen en sus discos de grandes éxitos, la mayoría de ellas, gestadas en los años 80, como Messages, Tesla girls, Joan of Arc, Maid of Orleans, So in love, Locomotion y Dreaming, las cuales convirtieron la pista en área de baile.
Humphreys dejó el sintetizador para pasar al frente en piezas como (Forever) Live and Die, mientras Martin Cooper (sintetizador y saxofón) y Stuart Kershaw (batería) imprimían el ritmo que hacía retumbar el inmueble de la Colonia Nápoles.
OMD también incluyó temas de lo más reciente de su discografía, como la festiva History of modern (Part 1), además de The punishment of luxury e Isotype, estas dos, anticipo del álbum que saldrá en septiembre, titulado como la primera de ellas.
Por si el menú de hits no hubiese sido suficiente, el final terminó de hacer las delicias auditivas de una audiencia conformada, en su mayoría, por gente entre los 30 y 50 años. Al ritmo de Pandora’s Box y la infaltable Enola Gay, OMD hizo una primera despedida, para cerrar con Secret y Electricity en medio de la aclamación general, lo cual arrancó sonrisas de satisfacción en los músicos, a las 23 horas.