Mario Abner Colina / Agencia Reforma Ciudad de México La imagen que Paz Vega suele proyectar en la pantalla grande es glamorosa y despampanante, sin embargo, en Espectro, la primera película que rueda en México, ofrecerá una faceta muy opuesta. La ganadora del Goya por Lucía y el sexo, de 36 años, pasará … Continúa leyendo Ultima Paz Vega su primer película de horror, Espectro, que se filma en México
Junio 09, 2012
Mario Abner Colina / Agencia Reforma
Ciudad de México
La imagen que Paz Vega suele proyectar en la pantalla grande es glamorosa y despampanante, sin embargo, en Espectro, la primera película que rueda en México, ofrecerá una faceta muy opuesta.
La ganadora del Goya por Lucía y el sexo, de 36 años, pasará buena parte del largometraje de Alfonso Pineda Ulloa (Amor, dolor y viceversa), un thriller de horror psicológico, con una apariencia desmejorada que refleja la crisis que vive su personaje, una atormentada mujer de nombre Marta.
“El guión (del director) es excelente, cuando lo leí me fascinó. Es la primera vez que me enfrento a un personaje de estas características y que hago una película de horror. Además, se trataba de trabajar en México. Había muchos alicientes para mí en esta película”, argumenta Vega, en exclusiva en uno de los últimos días de rodaje, en un edificio de la Colonia San Rafael.
El filme, de alrededor de 10 millones de pesos de presupuesto y en el que también participan actores como Alfonso Herrera y Maya Zapata, narra el descenso a los infiernos de Marta, quien sufre una experiencia traumática que la deja en una institución psiquiátrica y con síntomas de agorafobia (miedo a los lugares abiertos).
Luego de tomar terapia, se refugia en una casa, y ahí, donde supuestamente debería estar a salvo, comienza a padecer alucinaciones siniestras, a sentir que los vecinos conjuran contra ella y a vivir una pesadilla que la hará confrontar sus peores miedos.
“Lo que le pasa es algo terrible y la deja vulnerable, pero debe encontrar la garra para salir adelante”, explica Paz, prácticamente sin maquillaje y enfundada en una bata de enferma mental.
La sevillana, quien ha participado en producciones como Spanglish y The Spirit, se ha entregado al máximo, dice, y la mayoría de las veces sin doble, en las exigencias de su papel: ha sido completamente embarrada de sangre artificial, se ha arrastrado por los pisos y se ha dejado “ahogar” en una tina y hasta golpear.
“Estoy toda llena de moretones”, afirma, con una sonrisa, “pero soy una mujer muy física y me gusta hacer mis escenas de acción. Esta película me ha dado de sobra ese tipo de escenas, arriesgadas e incómodas”.