Pegan madres losetas y fichas de sus desaparecidos en la Fiscalía en la capital Denuncian la falta de resultados de la institución para la localización de sus hijos, y coincidieron en que este 10 de mayo, Día de las Madres, “no hay nada que festejar” Zacarías Cervantes Chilpancingo Madres buscadoras del colectivo Lupita Rodríguez … Continúa leyendo Buscan madres a sus desaparecidos en su día
Mayo 11, 2026

Pegan madres losetas y fichas de sus desaparecidos en la Fiscalía en la capital
Denuncian la falta de resultados de la institución para la localización de sus hijos, y coincidieron en que este 10 de mayo, Día de las Madres, “no hay nada que festejar”
Zacarías Cervantes
Chilpancingo
Madres buscadoras del colectivo Lupita Rodríguez realizaron ayer domingo una jornada de colocación de losetas y fichas con las fotografías de sus desaparecidos afuera de la Fiscalía General del Estado (FGE), donde denunciaron la falta de resultados de la institución para la localización de sus hijos, y coincidieron en que este 10 de mayo, Día de las Madres, “no hay nada que festejar”.
Mientras tanto, el Centro de Derechos Humanos de las Víctimas de Violencia (Centro Minerva Bello) se solidarizó con todas las madres buscadoras, pues dijo que “no es un día de fiesta. Es un día de protesta, de memoria y de exigencia de verdad y justicia”.
La protesta de las madres del colectivo Lupita Rodríguez se realizó después de las 12 del día en la entrada de la FGE, con motivo del Dia de las Madres y para reclamar a la institución que no les da resultados de las investigaciones.
Debido a que fue un día de asueto, las instalaciones de la FGE permanecieron cerradas.
María Engracia Guerrero López, madre de Jesús Antonio Moyao Guerrero, desaparecido en Chilapa el 23 de febrero 2022, denunció que a cuatro años y tres meses de la desaparición de su hijo no tiene ninguna información de su paradero.
Reclamó: “Mientras muchas madres hoy tienen la fortuna de estar festejando en restaurantes o en sus casas, yo no tengo la posibilidad de convivir con mi hijo al que sigo esperando”.
Le mandó un mensaje a su hijo desaparecido: “Donde quiera que estés, Jesús Antonio, quiero que sepas que sigo en la lucha y que no me voy a detener hasta encontrarte”.
Cipriana González, madre de Javier Benítez, informó que su hijo tiene ocho años desaparecido y que lo sigue esperando; “no hay consuelo para mí, yo no tengo Día de las Madres y lo sigo esperando, hoy me siento muy sola a pesar de que tengo a mis otros dos hijos”.
Reyna Hidalgo, quien busca a su hijo Brayan Tolentino Hidalgo, desaparecido el 3 de julio del 2019 en el mercado Baltazar R. Leyva Mancilla de Chilpancingo, también reprochó la falta de resultados de las autoridades.
“Ya va para siete años y las autoridades nomás no nos dicen nada, al contrario, ellos me preguntan que si yo ya lo encontré, o sea, esperan que yo haga la búsqueda, no ellos que son la autoridad”.
La madre buscadora pidió a las autoridades que hagan su trabajo, “que no solamente estén sentadas, porque su deber es salir a hacer su trabajo”.
A su vez, la esposa de Antonio Rivera García, quien desapareció el 1 de diciembre del 2017 en Chilpancingo, dijo que todavía no tiene pistas ni señales del paradero de él, “pero no pierdo la esperanza de que algún día vuelva a su hogar”.
Indicó que se unió a este grupo de madres buscadoras, “porque no es justo que vayamos a la Fiscalía de la Ciudad de México o a la de aquí y no nos hagan caso, vamos porque queremos que nos ayuden a encontrar a nuestros desaparecidos, no por molestar a la gente”.
El representante del colectivo Lupita Rodríguez, David Molina Rodríguez dijo que este día no es de fiesta, “es de lucha y de protesta en memoria de los desaparecidos”.
Por separado, y en un comunicado, el Centro Minerva Bello que encabeza el sacerdote desplazado de Guerrero por amenazas del crimen organizado, José Filiberto Velázquez Florencio se solidarizó este 10 de mayo “y se unió “a la voz y al dolor de las madres buscadoras de Guerrero y de todo México”.
Denuncian madres buscadoras acoso sexual y manipulación de cifras de funcionarios de la FGE
Señalan que Guerrero no sólo es el estado más violento de México y con más fosas clandestinas, sino que las instituciones eligieron cobardemente mirar hacia otro lado mientras las familias entierran su dolor en cada cerro y fosa
Luis Daniel Nava
Chilpancingo
El sábado, madres buscadoras denunciaron acoso sexual, manipulación de cifras y omisión por parte del titular de la Coordinación General de los Servicios Periciales de la Fiscalía General del Estado de Guerrero (FGE) y del mismo titular, Zipacná Jesús Torres Ojeda.
En la víspera del 10 de mayo, al grito de “¡10 de mayo no es de fiesta, es de lucha y de protesta!”, decenas de madres de víctimas de desaparición de municipios de la región Centro, Norte y Acapulco marcharon en Chilpancingo para denunciar la negligencia de las autoridades y exigir a la gobernadora Evelyn Salgado y a la presidenta Claudia Sheinbaum que dejen de obligarlas a realizar su trabajo, que es la búsqueda y la identificación de desaparecidos.
Colocaron losetas con los rostros de decenas de víctimas y la frase “HASTA ENCONTRARLES” afuera de la FGE.
A las 10 de la mañana del sábado, colectivos de familiares de víctimas de desaparición marcharon del monumento de las Banderas hacia las instalaciones de la fiscalía estatal.
Recorrieron la avenida Lázaro Cárdenas y el bulevar Vicente Guerrero. En su trayecto, en monumentos, postes, paredes y oficinas de gobierno pegaron fichas de búsqueda.
Lanzaron consignas como: “¡Señor, señora, no sea indiferente, secuestran a nuestros hijos delante de la gente!”; “¡La presidenta decía que todo cambiaría! ¡mentira, mentira, la misma porquería!” e “¡hijo escucha, tu madre está en la lucha!”. También “¡Padre, escucha, tu hija está en la lucha!”.
Participaron integrantes de los colectivos Guerrero No Más Desaparecidos; Familiares en Búsqueda María Herrera; Fe y Esperanza hasta encontrarles Guerrero; Memoria, Verdad y Justicia de Acapulco; Familias de Acapulco en Busca de sus Desaparecidos y el Centro de Derechos de las Víctimas de la Violencia Minerva Bello.
A la actividad acudieron niños y niñas que esperan a sus padres o madres, tíos, tías y hasta abuelos.
Después de colocar las losetas para ampliar el memorial que las madres iniciaron el año pasado afuera de la FGE, se ofició una misa para pedir el regreso de sus seres queridos.
En la actividad las madres leyeron un pronunciamiento, denunciaron que Guerrero no sólo es el estado más violento de México y con más fosas clandestinas, sino que es la entidad donde sus instituciones eligieron deliberada y cobardemente mirar hacia otro lado mientras las familias entierran su dolor en cada cerro y fosa.
La FGE, señalaron, es en este momento una de las instituciones más fallidas, cínicas y peligrosas para las familias de desaparecidos.
“No busca a los desaparecidos, no sale al campo, no rastrea, no investiga con la urgencia que exige cada hora que pasa desde que una madre reporta la ausencia de su hijo”.
“Lo que sí hace es maquillar, manipular, esconder, alterar cifras para que los números no griten lo que la realidad está bramando”.
Dijeron que no hay certeza de cuántos desaparecidos realmente hay en Guerrero, porque la institución responsable miente. “No es negligencia, es complicidad”.
Agregaron que el fiscal general, Zipacná Jesús Torres Ojeda, todo lo permite, consiente y avala con su silencio cómplice, incapacidad y falta de voluntad para poner orden en una institución que debería ser el último bastión de justicia para quienes no tienen a dónde recurrir.
En el estado con una crisis de identificación forense, indicaron, la Coordinación General de los Servicios Periciales de la FGE no tiene antropólogos forenses suficientes ni capacidad técnica real para identificar a las víctimas.
Y denunciaron que esa Coordinación bajo el mando de Héctor Ramírez Chávez manipula, esconde y falsea cifras de desaparecidos y cuerpos sin identificar.
También lo acusaron de hostigamiento sexual en contra de dos antropólogas, lo que las obligó a renunciar.
“Dos antropólogas forenses renunciaron por conductas inaceptables, vejatorias y criminales de quien debería liderar con ética y compromiso ese servicio. Se fueron y con ellas la capacidad técnica para el análisis de restos humanos”.
Exigieron la destitución inmediata de Héctor Ramírez Chávez como Coordinador General de los Servicios Periciales y que el fiscal general Zipacná Jesús Torres asuma una responsabilidad real, no con comunicados, sino con acciones e investigaciones.
“Exigimos que el Estado busque, que haga su trabajo, que deje de obligar a las madres a hacer lo que debería estar haciendo. Somos las madres buscadoras de Guerrero. Cargamos una cruz que nunca pedimos. No nos van a callar ni detener”.
Expresaron que detrás de cada número maquillado hay un nombre; de cada cuerpo sin analizar una familia esperando; y de cada fosa hallada hay una historia que el Estado quiso enterrar. Las madres exigieron que Guerrero “deje de ser tierra de impunidad”.