Marchan 600 activistas y familias en Tixtla para exigir justicia en asesinato de Eduardo Catarino En un mitin en la plaza cívica Ignacio Manuel Altamirano, responsabilizan al gobernador Héctor Astudillo Flores de la ejecución extrajudicial que perpetraron policías estatales el 4 de junio contra el abogado y dirigente municipal de Morena Lourdes Chávez Tixtla Unos … Continúa leyendo Exigen justicia por el asesinato de abogado de Tixtla
Lourdes ChávezTixtla
Junio 12, 2017
Marchan 600 activistas y familias en Tixtla para exigir justicia en asesinato de Eduardo Catarino
En un mitin en la plaza cívica Ignacio Manuel Altamirano, responsabilizan al gobernador Héctor Astudillo Flores de la ejecución extrajudicial que perpetraron policías estatales el 4 de junio contra el abogado y dirigente municipal de Morena
Lourdes Chávez
Tixtla
Unos 600 maestros, estudiantes, activistas y familias completas marcharon para exigir justicia y el esclarecimiento del asesinato del abogado Eduardo Catarino Dircio en la cabecera municipal de Tixtla.
Los ciudadanos de poco a poco se integraron en la manifestación que inició en la entrada de la ciudad, en la avenida Insurgentes, y que recorrió la calle Morelos hasta la explanada de la plaza cívica Ignacio Manuel Altamirano, en el Zócalo, donde se llevó a cabo un mitin político.
Ahí, uno de los oradores responsabilizó al gobernador Héctor Astudillo Flores de la ejecución extrajudicial que perpetraron policías estatales el 4 de junio contra el abogado y dirigente municipal de Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).
Al frente de la marcha, su esposa Hilda Vázquez Cipriano, con ropa azul, encabezó la protesta donde la mayoría de los participantes acudió de blanco, aunque se reservó a hablar ante el público.
Los participantes en el mitin retomaron la denuncia pública que hizo Hilda la semana pasada ante la prensa: que su esposo fue asesinado a sangre fría por un policía estatal tras recibir una orden del grupo que irrumpió en su domicilio.
Los manifestantes afirmaron que el gobernador tienen responsabilidad directa en la ejecución extrajudicial de Catarino Dircio, “porque el ataque vino del gobierno, no fue cualquier delincuente”, y demandaron castigo a los responsables, una amplia indemnización para su esposa (quien padece cáncer) y su hija, así como la reparación del daño por la incriminación de Eduardo con la delincuencia organizada, a pesar de que 5 de junio el vocero en materia de Seguridad, Roberto Álvarez Heredia se retractó de sus primeras declaraciones de que el abogado era un sicario.
Ayer, con micrófonos familiares y amigos de Eduardo llamaron a la unidad para buscar la “pacificación de Tixtla, y no haya más muertes de inocentes”.
Se aceptó que los familiares sí tienen miedo, “como cualquier vecino de cualquier barrio en Tixtla en estos tiempos, pero hay un sentimiento de exigir justicia que nos lleva a ir más allá del miedo”, dijo uno de los manifestantes.
Urgieron organizarse para demandar justicia, porque si el gobierno no actúa de inmediato, el caso será archivado como otros tantos homicidios que ocurren en la entidad.
“No podemos guardar ni un minuto de silencio o será una eternidad de silencio, el pueblo se encuentra entre la espada y la pared. Los grupos de la delincuencia organizada matan a quien rompe sus reglas, pero el gobierno mata a los ciudadanos honestos”, recriminó un ciudadano.
Entre los asistentes a la marcha están activistas sociales, políticos, maestros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación Guerrero (CETEG), algunos estudiantes de la normal rural de Ayotzinapa que está ubicada en Tixtla, empleados del Ayuntamiento, uno de los padres de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, estudiantes de preparatoria, algunos luchadores sociales, y vecinos de este municipio.
La manifestación fue un ejercicio ciudadano de respaldo a las demandas de los familiares de la víctima, sin consignas políticas y sólo de justicia y paz.
Un maestro de primaria mediante un micrófono con bocina que era trasladada en una combi recriminó al gobernador sus promesas de campaña.
“No estamos de acuerdo, queremos paz, una paz verdadera no como dice el gobernador. Compañeros ya no tenemos esperanza, ¿qué vamos a hacer si no nos organizamos, si nos quedamos callados y aceptamos las grandes mentiras del gobierno?”, dijo el profesor.
Dijo que en esta ocasión le tocó a su familiar, pero nadie sabe a quién le tocará mañana, “vamos a defendernos mano con mano, hombro con hombro, vamos a confiar en nosotros mismos, pero de manera organizada”.
Los manifestantes mencionaron que a las 8 de la noche las familias ya no tienen libertad de salir a las calles, viven un estado de sitio impuesto por el temor, “alcemos la voz, qué va a suceder si seguimos dejándonos. El gobierno no nos defiende, Tixtla merece vivir en paz, ¡justicia para Eduardo Catarino!”.