Para el gobierno del estado es un caso cerrado, dice Chavarría Acapulco / Chilpancingo El secretario general de Gobierno, Armando Chavarría Barrera, dijo ayer que el multihomicidio ocurrido en San Jerónimo “es un caso cerrado” y afirmó que fueron agentes de la Policía Investigadora Ministerial (antes Policía Judicial) quienes mataron al asesino, Óscar Flores López, … Continúa leyendo El multiasesino de San Jerónimo había matado ya a dos personas: SSP
Magdalena Cisneros y Teresa de la Cruz
Agosto 02, 2005
Para el gobierno del estado es un caso cerrado, dice Chavarría
Acapulco / Chilpancingo
El secretario general de Gobierno, Armando Chavarría Barrera, dijo ayer que el multihomicidio ocurrido en San Jerónimo “es un caso cerrado” y afirmó que fueron agentes de la Policía Investigadora Ministerial (antes Policía Judicial) quienes mataron al asesino, Óscar Flores López, al repeler la agresión de éste hacia los policías que intentaban detenerlo.
Por su parte en Chilpancingo, el subsecretario de Seguridad Pública, Rosalindo Joel Pinto Cárdenas, confirmó que Óscar Flores se encontraba “drogado” cuando cometió los asesinatos e incluso resaltó que se refugió en Estados Unidos porque pesaban sobre él dos órdenes de aprehensión, debido a que tiempo atrás mató a dos individuos en la comunidad de Papanoa.
La noche del sábado, Flores López, presumiblemente drogado, mató a 11 personas, –entre ellos cuatro niños– e hirió a dos más, y de acuerdo con las primeras versiones, fue asesinado por un policía de caminos de la Federal Preventiva.
Sin embargo ayer en Acapulco, Chavarría dijo que para el gobierno del estado “es un caso cerrado, el multihomicida asesinó a 11 personas, después cuando la Policía del Estado, la Preventiva, Ministerial hicieron acción para detenerlos éste los agredió (y los policías) repeliendo la agresión, lo mataron”.
Precisó que no fue linchamiento, que al oponer resistencia Flores López y al querer “también herir” a los policías la “Policía Ministerial y del Estado” lo mataron, aunque no precisó cuántos agentes fueron.
Lamentó que en los municipios no se cuente con policías “más calificados” para poder hacer frente a estos actos, sin embargo dijo que “es la realidad que conocemos, el reto es superar esas deficiencias”.
Acerca de que las armas de los policías que fueron a detener a Flores López no funcionaron y de las acciones que habrá ante esta situación, mencionó que la clave está en la “profesionalización, en la capacitación”, sobre todo porque los policías de los municipios son “gente que no es muy diestra”.
En Chilpancingo, en el Palacio de Gobierno, el subsecretario de Seguridad Pública, Rosalindo Joel Pinto Cárdenas, informó que de acuerdo con datos que posee esa dependencia sobre el caso de San Jerónimo, “el multihomicida” se encontraba “drogado” aunque no precisó el tipo de estupefaciente que había ingerido.
Al tratar de conocer el reporte más reciente del multihomicido en San Jerónimo, en voz del secretario de Seguridad Pública, Juan Heriberto Salinas Áltes, se informó sin mayor detalle a un grupo de reporteros que éste se encontraba en el estado de Chiapas, acompañando al gobernador, Zeferino Torreblanca Galindo y que en su lugar, Pinto Cárdenas proporcionaría los datos requeridos.
En la improvisada conferencia de prensa en el Palacio de Gobierno, Pinto Cárdenas, con imprecisiones dijo que “según información que se obtuvo después (del asesinato), está persona (El Junior) había matado a dos individuos más en Papanoa, pero eso fue antes, incluso tenía una orden de aprehensión y por eso se fue a Estados Unidos, no sé qué tiempo tardó por allá…no me pregunten fechas, sé que tenía órdenes de aprehensión pero no sé ni a quienes había victimado”.
Sobre los hechos del sábado explicó que tiene conocimiento de que Óscar Flores “llegó a la casa de su ex esposa (en San Jerónimo) y asestó tres puñaladas al sobrino de ésta (Humberto Flores Ruiz), salió de esa vivienda, encontró a un policía, con un piedra lo atacó, le quitó un rifle AR-15 y se fue con dirección a la plaza de San Jerónimo y en el camino iba disparando a la gente que se encontraba”.
Continuó relatando que la consecuencia de la actitud de Óscar Flores fue que el mismo sábado, en San Jerónimo “había 12 muertos, incluyéndolo (a El Junior), y dejó dos heridos, que fueron atendidos en Atoyac de Álvarez, y al parecer se encuentran estables”.
A pregunta de un reportero, el funcionario estatal rechazó que El Junior hubiera pertenecido al Ejército como se hizo saber en varios medios de comunicación estatales y nacionales.
Sobre si el retraso en la detención por parte de la policía municipal confirma que se debió a que su armamento es obsoleto, Pinto Cárdenas dijo que “el arma con que victimó a las personas era un arma de un policía…al policía que atacó con una piedra le quitó el arma y esa arma fue la que utilizó para atacar a los demás, entonces quiere decir que sí sirve”.
Otro reportero le preguntó si lo ocurrido demuestra que falta adiestramiento a los policías, pero el subsecretario indicó que aunque se trate de una persona adiestrada o no, puede ser desarmada “si se le sorprende y en ese caso seguramente sorprendió al policía”.
Respecto a la tardanza de cuerpos policiacos para acudir al lugar, en el entendido de que por casi una hora estuvo Óscar Flores disparando y no fue detenido, Pinto Cárdenas aseguró que “se actuó a tiempo, quien llegó primero fue la policía Preventiva del Estado, en tanto que la policía municipal ya estaba buscándolo, pero se metió por dondequiera, participó la Policía Ministerial y la Policía Federal de Caminos”.
Ante la insistencia de reporteros, mencionó que “hay delitos que se pueden prevenir y hay delitos que no, casos como el de San Jerónimo, no se puede prevenir…entonces no se puede saber si aquí afuera, una persona que está drogada agarra una pistola y empieza a disparar, cómo lo podemos evitar, se atacó ese delito en su momento pero no se pudo prevenir”.
De igual modo justificó que por la “cercanía” geográfica con Atoyac, la nueva administración determinó retirar el destacamento de la Policía del Estado que se encontraba en San Jerónimo, para “reforzar” la seguridad en Acapulco, ante los hechos de violencia recientes.
En otro momento descartó que con esa acción se vayan a “descuidar” la seguridad en los municipios que tenían policías estatales asignados, “siguen ahí, pero ahora están patrullando los lugares y no están al servicio del Ayuntamiento”.