Agentes estatales y federales lanzan gases lacrimógenos a estudiantes de Ayotzinapa, quienes se llevaron cinco camionetas repartidoras de diversos productos Intercambian a 12 jóvenes detenidos por cuatro elementos de Tránsito de Tixtla “No hay evidencia alguna” de que policías dispararon, sostiene el vocero de seguridad Roberto Álvarez Dirigió las operaciones para distender el conflicto y “todo está en paz”, dijo el gobernador
Alina Navarrete Fernández / Anarsis Pacheco Pólito / Lourdes Chávez Chilpancingo
Septiembre 14, 2017
Disparan policías a un camión con normalistas de Ayotzinapa que tomaron una pipa de gasolina
Agentes estatales y federales participan en la persecución desde Tierras Prietas al crucero de Matlalapa en el libramiento de cuota a Tixtla. Lanzan gases lacrimógenos a los estudiantes, quienes se llevaron cinco camionetas repartidoras de Bimbo, Sabritas y Coca-Cola. El combustible y los otros productos se utilizarán en actividades de la jornada nacional de lucha por la presentación con vida de los 43 desaparecidos, informan. Intercambian a 12 jóvenes detenidos por cuatro efectivos de Tránsito
Alina Navarrete Fernández
Chilpancingo
Policías estatales y federales dispararon contra un autobús de la línea Estrella de Oro en el que viajaban estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, luego de que los jóvenes tomaron una pipa cargada con diésel.
Tras una persecución desde Tierras Prietas, 12 estudiantes fueron detenidos en el crucero a Matlalapa, Tixtla, y en respuesta los normalistas retuvieron a cuatro agentes de Tránsito de ese municipio, los llevaron a la Normal Rural, y después los intercambiaron con las autoridades por los normalistas, y todos fueron liberados.
Los policías estatales impidieron el paso a reporteros de distintos medios de comunicación al crucero de Matlalapa, donde dispararon a los normalistas de Ayotzinapa.
De acuerdo con los estudiantes, en la mañana unos 60 jóvenes, la mayoría de segundo año, acudieron a Tierras Prietas en la salida de Chilpancingo a Zumpango, donde entregaron volantes para difundir la jornada nacional de lucha para exigir la presentación con vida de sus 43 compañeros desaparecidos la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014 en Iguala.
Los normalistas viajaron en los autobuses 1512 y 1503 de la línea Estrella de Oro desde la Normal Rural de Ayotzinapa, en Tixtla, a Tierras Prietas.
A las 9:40 de la mañana retuvieron una pipa de diésel y se dirigían a la escuela por el libramiento de cuota a Tixtla, cuando fueron perseguidos por policías estatales y federales que pretendían recuperar la pipa cargada con combustible.
En el túnel del nuevo libramiento a Tixtla los policías lanzaron gases lacrimógenos a los estudiantes, quienes se detuvieron unos metros adelante para atravesar el autobús 1512 en la carretera y evitar que los agentes los siguieran, pero continuó la persecución hasta el crucero de Matlalapa, donde los agentes dispararon con armas de distintos calibres al autobús 1503 y le poncharon las llantas, lo que obligó a los jóvenes a huir del lugar a pie, unos corrieron a la caseta, mientras que otros se escondieron en los cerros.
Durante la persecución algunos normalistas fueron detenidos, en respuesta los estudiantes que huyeron a la caseta retuvieron cinco camionetas repartidoras de las empresas Bimbo, Sabritas y Coca-Cola, las cuales fueron llevadas a la Normal Rural de Ayotzinapa junto con la pipa retenida en Tierras Prietas.
Además los normalistas detuvieron a cuatro agentes de Tránsito Municipal de Tixtla en una patrulla de la corporación, como una medida de presión para exigir la liberación de sus compañeros.
En declaraciones telefónicas el abogado del Centro de Derechos Humanos de la Montaña, Tlachinollan, Vidulfo Rosales Sierra, confirmó los hechos y dijo que había seis normalistas detenidos, mientras que en conferencia de prensa el secretario técnico de la Red Guerrerense de Derechos Humanos (Redgro), Manuel Olivares Hernández dijo que los detenidos fueron 12, mientras que otros cuatro se escondieron de los policías en los cerros, tres regresaron temprano y el último llegó al crucero de Matlalapa a las 4 de la tarde, y a esa hora fueron liberados los agentes de Tránsito Municipal de Tixtla.
Confirma la Codehum y el gobierno del estado que había cartuchos percutidos
Tras los hechos, cerca de la 1:40 de la tarde el presidente de la Comisión Estatal de Defensa de los Derechos Humanos (Codehum), Ramón Navarrete Magdaleno, el subsecretario de Asuntos Políticos, Martín Maldonado del Moral y otros representantes del gobierno estatal acudieron al monumento a Vicente Guerrero, en Tixtla, donde fueron liberados los normalistas detenidos.
Después las autoridades acompañaron a Olivares Hernández y a los normalistas de Ayotzinapa al crucero de Matlalapa, donde recorrieron la zona en la que fueron agredidos a balazos por los policías.
En distintos puntos del crucero de Matlalapa había casquillos percutidos de distintos calibres, de acuerdo con los normalistas, en la zona se encontraron 14 casquillos, dos balas útiles y una ojiva.
Dos estudiantes y Olivares Hernández dieron una conferencia de prensa en la que denunciaron el ataque de los policías estatales y federales.
Relataron que la retención de la pipa se hizo de manera pacífica con el fin de abastecer los autobuses de la escuela, los cuales utilizarán en los siguientes días en distintas actividades de la jornada nacional de lucha por la presentación con vida de los 43 desaparecidos.
Uno de los normalistas relató los hechos y exigió que se haga un peritaje para determinar el tipo de armas con las que fueron agredidos por los policías federales y estatales, mientras que otro señaló que “esto viene a derramar el vaso”, pues el martes fue detenida una caravana que se dirigía a Aguascalientes, mientras que en el Centro de Derechos Humanos Agustín Pro Juárez (Centro Prodh), en la Ciudad de México, fueron hostigados los activistas que acompañan a los padres de familia de los 43 desaparecidos.
“Con esto que sucede hoy (ayer) y el hecho de que haya armas de fuego, el mensaje es claro del gobierno, no sólo del gobierno del estado sino del federal, nos va a reprimir hasta que las protestas cedan, sin embargo les decimos que nosotros seguimos en pie de lucha”, expuso.
Olivares Hernández dijo que desde que se ocupan armas de fuego para reprimir una protesta se rompen todos los protocolos correspondientes, “tenemos los casquillos que están dispersos en este lugar -el crucero de Matlalapa- y que demuestran que las armas que se usaron fueron AR-15, y que con esas armas poncharon las llantas del autobús”.
Puntualizó que los normalistas no iban armados y no agredieron a nadie durante la protesta.
Dijo que es preocupante que “a prácticamente” tres años de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, la investigación del caso no haya concluido, ni se dé información sobre el paradero de los jóvenes, por lo que las protestas continuará hasta que las autoridades muestren disposición y sigan las recomendaciones del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI).
Policías cierran el paso a reporteros
A las 10:30 de la mañana reporteros de distintos medios de comunicación llegaron al túnel del nuevo libramiento a Tixtla, donde los normalistas dejaron el autobús 1512.
Reporteros de El Sur y Reforma llegaron al lugar a bordo de un taxi del transporte público de Chilpancingo, pero un policía estatal les indicó que no podían pasar por el túnel porque “más adelante hay problemas, les puede pasar algo”.
Los reporteros descendieron de los vehículos en los que llegaron al lugar y caminaron al autobús 1512, el túnel aún olía a gas lacrimógeno y se observaron piedras, que al parecer los normalistas lanzaron a los policías en un intento por defenderse.
Minutos después unos 80 policías estatales instalaron un retén e informaron que no había paso hacia el crucero de Matlalapa, ni en carro ni a pie.
Unos 15 comunicadores permanecieron en el lugar a la espera de que se les permitiera el libre tránsito, pero los policías no los dejaron avanzar pero a otros automovilistas y transeúntes se les permitió continuar.
“No hay evidencia alguna” de que policías dispararon, dice el vocero
Los normalistas son presuntos responsables de varios delitos, señala
El vocero del Grupo de Coordinación Guerrero, Roberto Álvarez Heredia dijo que “no hay evidencia alguna” de que policías hayan disparado contra los normalistas de Ayotzinapa y dijo que éstos son presuntos responsables de varios delitos como “poner en riesgo a la población y coartar el libre tránsito”.
Mediante su cuenta de Twitter, Álvarez Heredia difundió la postura del gobierno estatal sobre los ataques a balazos de policías estatales y federales a estudiantes que retuvieron una pipa de diésel, en el crucero de Matlalapa, en el nuevo libramiento a Tixtla.
“El @Gob_Guerrero es respetuoso, prudente y determinado a hacer valer la ley para proteger a los ciudadanos”, “Estudiantes de la Normal de Ayotzinapa se apoderaron de un camión cisterna con 30 mil litros de gasolina, dos autobuses y varias camionetas”, y “en los incidentes protagonizados por los normalistas no hay personas lesionadas ni muertas. Se respetaron los derechos humanos”, twiteó en diferentes momentos.
También publicó que “por instrucciones del gobernador @HectorAstudillo hay diálogo con normalistas para que liberen 4 policías municipales de Tixtla”.
En la tarde en un boletín de prensa, Álvarez Heredia dijo que durante los ataques en el crucero de Matlalapa fueron detenidos 10 normalistas de Ayotzinapa, en “dos enfrentamientos sobre el nuevo libramiento a Tixtla”, por lo que se estableció comunicación con los dirigentes de la Normal Rural “con el fin de mediar en el problema”.
Informó que los normalistas “secuestraron 4 policías municipales de Tixtla y una patrulla de tránsito municipal”, además “se localizaron a tres estudiantes más que se encontraban escondidos en los cerros del crucero de Metlapa (lo correcto es Matlalapa) y los dirigentes normalistas argumentaron la ausencia de un cuarto estudiante del que no dan su nombre”, quien fue encontrado a las 4 de la tarde y a esa hora fueron liberados los agentes detenidos.
Señaló que “los normalistas argumentan que fueron baleados por los policías del Estado en el crucero de Metlapa, lugar en donde se localizaron algunos casquillos regados, por lo que se espera que peritos de la Fiscalía General Estado realicen las pruebas periciales de los casquillos” y a la vez, aseguró que “no hay evidencia alguna de que haya habido disparos”. (Alina Navarrete Fernández / Chilpancingo).
Dirigió las operaciones para distender el conflicto con normalistas, y “todo está en paz”, dice el gobernador
“Cualquier policía que ve que se roban una pipa de 30 mil litros de combustible tiene que actuar, y es lo que hicieron”, justifica
Anarsis Pacheco Pólito y Lourdes Chávez
Chilpancingo
Al referirse a la acción policiaca contra los normalistas de Ayotzinapa ayer en el libramiento de cuota a Tixtla, que derivó en la detención de 12 jóvenes y la retención de cuatro agentes de Tránsito por los estudiantes, el gobernador Héctor Astudillo Flores declaró que “lo más importante es que todo está en paz”.
Al final del acto conmemorativo de la instalación del Primer Congreso de Anáhuac en la catedral de la Asunción, en la noche dijo que “siempre he tratado de abordar este problema para ayudar, no para complicarlo más”, en alusión a la liberación de los normalistas que son parte del movimiento que demanda la presentación con vida de los 43 estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos hace tres años en Iguala.
Relató que la confrontación de estudiantes y policías ocurrida ayer comenzó “por el robo a una pipa de 30 mil litros de combustible, que por supuesto no es correcto, no lo aplaudimos”.
Aseguró que en cuanto tuvo conocimiento de los hechos dirigió las operaciones para “distender el asunto”.
Insistió en que no es enemigo de los estudiantes de Ayotzinapa, al contrario, ha tratado de ser solidario ellos y con los familiares de los 43 desaparecidos, y hay muestras de la disposición de su gobierno “marcadas en la historia”, en clara referencia a otras confrontaciones de estudiantes con agentes de la Policía Estatal.
Reconoció que el caso Ayotzinapa es un “problema que ha tenido a Guerrero y a México en circunstancias de mucha adversidad, de mucha pena, el gobernador también tiene que poner de su parte para que este conflicto no se agrandara más”.
“Hice lo que tenía que hacer (liberar a los estudiantes), con un correcto acercamiento y comunicación con ellos, y en este momento está en paz”, expuso.
Se le preguntó cuál fue la indicación del gobernador a los uniformados y defendió la actuación de la corporación. Dijo que cualquier policía que ve que se roban una pipa de 30 mil litros de combustible tiene que actuar, y es lo que hicieron, “por supuesto que nadie pretende estar en una confrontación con los jóvenes, pero también creo que el Estado de derecho se debe preservar”.
Antes, a las 10:30 de la mañana al concluir la ceremonia conmemorativa del 170 aniversario luctuoso de los Niños Héroes en la explanada del 50 Batallón de Infantería, el gobernador dijo que aún investigaba la agresión a los normalistas de Ayotzinapa en el nuevo libramiento hacia Tixtla, adelante del crucero de Matlalapa, donde los estudiantes tomaron una pipa de combustible y camionetas de una empresa privada, que los uniformados armados intentaron recuperar y dispararon contra un autobús en el que se transportaban los jóvenes.
El ejecutivo estatal dijo que hasta ese momento no tenía detalles de lo ocurrido y que en el transcurso del día daría más información.
En breves declaraciones Astudillo expuso, “tengo una información parece que se llevaron una pipa los jóvenes de Ayotzinapa, se trató de evitar de que se llevaran la pipa y ha habido otras consecuencias, estamos ahorita conociendo más detalles”.
Después de que el gobernador concluyó su discurso en la actividad se acercó a él el secretario de Seguridad Pública estatal, Pedro Almazán Cervantes para informarle lo ocurrido.
“Parece que regresaron y aventaron un tractocamión o algo así, se está investigando, no se tiene una información muy a fondo, acaba de terminar el evento, les estaremos informando en el transcurso de los próximos momentos, entiendo que hay algunas personas detenidas, en este momento tomaremos determinaciones, no tengo conocimientos si ha habido disparos”, dijo el gobernador en declaraciones unas 2 horas después de ocurrido el incidente.
En un comunicado de prensa los padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos y alumnos de esa escuela, denunciaron que a las 8 de la mañana unos 60 estudiantes se trasladaron a Chilpancingo para pedir cooperación, y al ir de regreso a Tixtla en el punto conocido como El Túnel los policías estatales dispararon en varias ocasiones a las llantas del autobús 1512 de la línea Estrella de Oro, ponchándolas y registrando la agresión con un saldo de 12 estudiantes detenidos.
Este hecho ocurre a 13 días de que se cumplan tres años de los ataques y la desaparición de 43 alumnos de la Normal Rural de Ayotzinapa y el asesinato de tres de ellos, en hechos ocurridos en la cabecera municipal de Iguala.