Tres sicarios le disparan seis balazos. También matan a su chofer Salvador Hernández Sánchez El político priísta José Rubén Robles Catalán fue ejecutado la mañana de ayer presuntamente por tres sicarios que le dispararon seis balazos calibre 9 milímetros, cuando se dirigía a desayunar en el restaurante La Perla del hotel El Mirador, ubicado … Continúa leyendo Ejecutan a Robles Catalán en el hotel Mirador de La Quebrada
Jorge Nava
Julio 07, 2005
Tres sicarios le disparan seis balazos. También matan a su chofer Salvador Hernández Sánchez
El político priísta José Rubén Robles Catalán fue ejecutado la mañana de ayer presuntamente por tres sicarios que le dispararon seis balazos calibre 9 milímetros, cuando se dirigía a desayunar en el restaurante La Perla del hotel El Mirador, ubicado en La Quebrada de Acapulco. También mataron a su chofer, Salvador Hernández Sánchez, con más de 20 tiros.
El asesinato del también notario público 13, que vivía metros atrás en la avenida Adolfo López Mateos número 38 del fraccionamiento Las Playas, movilizó al Ejército, a la Agencia Federal de Investigaciones (AFI), la Policía Ministerial, la Policía Preventiva, agentes de Gobernación estatal y federal, de inteligencia militar, incluso de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO).
Versiones que recogieron los mimos policías indicaron que tres sospechosos usaron para huir tres automóviles: un Stratus color verde, un Mustang negro y un Jetta azul marino placas de circulación 335PUQ del Distrito Federal.
El cuerpo del político de 62 años de edad, quedó tirado boca a bajo en medio de un charco de sangre, en tanto que su chofer Salvador Hernández Sánchez quedó adentro de la camioneta modelo Murano negra placas HAK394.
De acuerdo con el dictamen del médico forense, Abraham Cervantes, el priísta murió de seis impactos de bala: tres en la espalda, dos en el tórax y otro en el abdomen que causaron hemorragias internas.
De su chofer la tarde de ayer el personal del Servicio Médico Forense (Semefo) indicó que aún no terminaban la necropsia, supuestamente por la gran cantidad de impactos que recibió.
En la entrada del hotel, peritos de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) marcaron 14 casquillos que fueron percutidos en el área donde dieron muerte al notario público.
En tanto que en el estacionamiento de la plazoleta de La Quebrada, donde quedó parada la camioneta y en el interior el cadáver de Salvador Hernández, los peritos marcaron 28 impactos.
Versiones en el lugar de los hechos indican que el notario quedó de reunirse para desayunar con el periodista Felipe Victoria Zepeda. Su chofer Salvador Hernández iba a acomodar la camioneta Murano en el estacionamiento de la plazoleta de La Quebrada, cuando los sicarios dispararon en su contra en un fuego cruzado.
Según testigos, José Rubén Robles Catalán fue seguido por otro que le disparó a pocos metros de la entrada al restaurante.
Herido, el político alcanzó a llegar cerca de un negocio de recuerdos frente al módulo de recepción de la hospedería.
En boletín de prensa, la Policía Preventiva municipal de Acapulco informó que a las 8:45 de la mañana uno de sus oficiales tomó conocimiento que dieron muerte a José Rubén Robles Catalán y a su chofer, “tres individuos” desconocidos que huyeron en auto Jetta azul marino con placas de circulación 335POQ del Distrito Federal.
Indica el texto que en el loby del hotel, encontraron 14 cascajos percutidos y tres sin percutir, en tanto que en la plazoleta de La Quebrada 11 percutidos y uno sin percutir, al parecer de calibre 9 milímetros, observa.
La corporación, señaló que a las 9:40 acudió el agente determinador de la agencia del Ministerio Público del fuero común del sector Barrios Históricos, Juan Rivera Altamirano y el agente en turno, Epifanio Bailón Martínez, y personal del Semefo.
En torno al homicidio, directamente el fiscal regional de la PGJE, Ignacio López Vadillo, y el director de Averiguaciones Previas, Victorio Díaz Ramírez, tomaron la declaración a seis personas, entre ellas el periodista Felipe Victoria Zepeda, los otros fueron Miriam Sánchez Hernández, Carlos Domínguez Hernández, así como amigos del difunto, el empresario Joaquín Alonso Piedra, y el ex policía judicial Alejandro Aceves Mejía.
Una fuente de la AFI, después de que por la mañana acudieron agentes federales al lugar del homicidio para tomar fotos y videos del acontecimiento, reveló que podría ser que el la Procuraduría del estado les da vista de la averiguación previa Tab/BH/220/2005, por el calibre que se empleó en el homicidio.
Por su parte, el subdirector de la Policía Ministerial, Julio Carlos López Soto en declaraciones a reporteros negó que sea una ejecución porque afirmó que de acuerdo con testigos, fue un homicidio con arma de fuego en el que presuntamente participaron tres personas.
Indicó que hasta ayer sólo tenían “rumores y versiones” de los hechos que recaban de diversos testigos para establecer la línea de investigación.
Empero el policía reveló que además de ser un hecho fatal e imprevisto, fue “planeado, organizado, por alguna motivo o razón que desconocemos”, afirmó.
Indicó que con las características de los autos en que huyeron los sicarios que recogieron de testigos, colocamos filtros en las salidas de este puerto y colonias.
Se le insistió en que era una ejecución, tal vez por una venganza, sin embargo Julio Carlos López dijo que “las líneas nos van a ir dando los motivos, las relaciones de amigos, alguna relación laboral, era una persona importante, conocida, funcionario del gobierno, hay varias líneas”, expresó.