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Lunes 04 de Marzo de 2024

Guerrero, México

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El Ejército le ocultó lo que pasó en Iguala con los 43, revela Aguirre

El ex gobernador señala que el comandante de la Novena Región Militar le dio información falsa sobre los hechos dos días después cuando le dijo que los normalistas ya estaban en Ayotzinapa y que habían “inventado” que estaban desaparecidos Ve “muy difícil” que se resuelvan los crímenes de hace nueve años, declara tras ceremonia por el 23 aniversario luctuoso de Alejandro Cervantes Tomaron normalistas dos horas la caseta de Palo Blanco de la Autopista del Sol ayer Policías de Tixtla detienen cuatro horas y golpean a Mario González, padre de uno de los 43 por una supuesta infracción

Septiembre 18, 2023

El Ejército le ocultó lo que pasó en Iguala con los 43, revela Aguirre

 

El ex gobernador señala que el comandante de la Novena Región Militar le dio información falsa sobre los hechos dos días después cuando le dijo que los normalistas ya estaban en Ayotzinapa y que habían “inventado” que estaban desaparecidos. Ve “muy difícil” que se resuelvan los crímenes de hace nueve años, declara tras ceremonia por el 23 aniversario luctuoso de Alejandro Cervantes. Tomaron normalistas dos horas la caseta de Palo Blanco de la Autopista del Sol ayer. Policías de Tixtla detienen cuatro horas y golpean a Mario González, padre de uno de los 43 por una supuesta infracción

 

 

 

Chilpancingo, Guerrero, 18 de septiembre de 2023. El ex gobernador Ángel Aguirre Rivero lamentó que no haya condiciones para la extradición del ex jefe de la Agencia de Investigación Criminal (AIC), Tomás Zerón de Lucio, actor clave para la resolución de los hechos del 26 y 27 de septiembre de 2014 en Iguala.

“Ojalá rectificara el gobierno de Israel para que traigan a ese delincuente acá, a México, pero hasta hoy no se ha mostrado voluntad, por lo cual lo veo muy cuesta arriba”, indicó.

Consultado tras el homenaje luctuoso al ex gobernador Alejandro Cervantes Delgado, en la rotonda de los hombres ilustres del panteón central en Chilpancingo, a nueve años de los crímenes de Iguala, Aguirre –que era el gobernador cuando fueron desaparecidos los estudiantes de Ayotzinapa– consideró “muy difícil” que se resuelvan, y llama “a quien tenga que ayudarnos a ésto, que se resuelva, pero sí lo veo muy difícil”.

Señaló como ejemplo, el proceso de extradición de Zerón de Lucio, refugiado en Israel, donde no observa condiciones de que lo regresen al país.

No lo mencionó, pero el presidente Andrés Manuel López Obrador incluso pidió apoyo de la comunidad judía para sensibilizar al gobierno de Israel que se ha negado a atender la solicitud del Estado mexicano, para el acceso a la justicia por denuncias de tortura.

Subrayó que siendo gobernador, los militares también le mintieron sobre los 43 estudiantes desaparecidos de la Normal Rural.

“Podría seguir enumerando una serie de situaciones que dejan acreditadas una serie de actuaciones que definitivamente no podemos entenderlas, ¿cómo que al gobernador nunca se le informó en tiempo real de la situación?, porque ellos, hablo del Ejército, tenían el control del C4 (Centro de Comunicación, Control y Comando) de Iguala”.

Además de no recibir información en el tiempo que transcurrieron los hechos, dijo que dos días después, el entonces comandante de la región militar (que era el general Martín Cordero Luqueño) le dijo que todos los alumnos se encontraban en la Escuela Normal Rural en Tixtla, que se habían “inventado” la desaparición.

“En ese mismo momento nos parece muy delicado que el jefe militar de mayor jerarquía le comunique al gobernador que no debe tener motivo de preocupación porque ahí están los jóvenes, lo cual era absolutamente falso”.

Opinó que las madres y los padres de los 43 estudiantes desaparecidos tienen toda la razón en exigir la investigación de fondo al Ejército. “Ojalá que en su próxima reunión con el presidente Andrés Manuel López Obrador, queden satisfechos con la respuesta que reciban”.

Del proceso de investigación de los hechos de Iguala, que lo obligaron a pedir licencia al cargo de gobernador, señaló que ha seguido los avances en la prensa, porque no tiene acceso al expediente. “Nos tienen totalmente marginados en este sentido”, dijo.

Expresó su mejor disposición a seguir colaborando, porque ha comparecido en tres ocasiones en la Fiscalía Especial del caso. Espera que las últimas aportaciones permitan avances sustanciales para conocer más de estos hechos tan tristes y lamentables.

Reveló que hace apenas 15 o 20 días, el procurador de Justicia de su administración, Iñaki Blanco Cabrera, declaró ante la Unidad Especial de Investigación y Litigación para el Caso Ayotzinapa (UEILCA).

Afirmó que sin duda, las bases de la investigación actual, está sentada en el caso que integró la entonces Procuraduría General del Estado ahora Fiscalía, como lo reconoció después la propia Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia del Caso Ayotzinapa, de la Secretaría de Gobernación.

Además de que los únicos que siguen detenidos por la desaparición de los normalistas, son los que aprendió la Procuraduría de Guerrero, y la oficina del Alto Comisionado de la ONU reconoció que no hubo actos de tortura acreditados contar ellos.

Por otro lado, denunció que, cuando la federación atrajo la investigación, Zerón de Lucio siempre quiso involucrar a los servidores públicos de Guerrero con la delincuencia organizada, “con la clara pretensión de llevarnos a la cárcel, tanto a Iñaki Blanco como a un servidor”.

Sobre el proceso electoral, 2023-2024, ratificó que “se descarta” para buscar candidaturas. No dijo por qué, pero el movimiento por los 43 estudiantes desaparecidos insiste en que el ex gobernador también sea llevado a juicio.

Asimismo rechazó acercamientos con el ex canciller, Marcelo Ebrard, el ex perredista que buscaba la candidatura presidencial en Morena, y que impugnó el proceso interno que ganó la ex jefa de gobierno, Claudia Sheinbuam.

 

 

 

 

Toman normalistas dos horas caseta de la autopista; vehículos pasan sin pagar

 

En el sexto día de la Jornada de Lucha por la presentación de los 43 estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos en Iguala, jóvenes, hombres y mujeres, de la Federación de Estudiantes de Campesinos Socialistas de México (FECSM) tomaron la caseta de Palo Blanco y permitieron el paso de vehículos sin pagar cuota.

Durante dos horas, de la una a las 3 de la tarde enfocaron sus discursos en los elementos antimotines, presuntamente soldados del Ejército o guardias nacionales que están permanentemente en ese lugar, y ayer vigilaban la caseta equipados con casco, escudo con el rótulo “Policía Militar”, botas, coderas, espinilleras y tolete.

A los automovilistas les entregaron volantes en los que contaron que el gobierno federal espió a los normalistas desaparecidos con un programa antiterrorismo, el Pegasus, los militares vigilaron paso a paso las protestas del 26 de septiembre de 2014, y el presidente Andrés Manuel López Obrador usó como bandera de campaña el caso, con la promesa de que lo resolvería, pero, al contrario, corrió del país al Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) al negarles acceso a información, en clara protección a los soldados involucrados en los ataques o en la omisión ante los hechos de Iguala.

La actividad estuvo a cargo de unos mil jóvenes de entre 18 y 25 años, se movilizaron en 19 autobuses de las empresas Estrella Blanca y Costa Line, algunos con máscaras, otros con capuchas, playeras, cubrebocas o suéteres cubriendo sus caras.

Reivindicaron la “lucha incesante” de los padres y madres de los 43 estudiantes desaparecidos (entre los que hay un soldado del Ejército que estaba infiltrado y se hacía pasar por estudiante), quienes “han resistido todo tipo de obstáculos en la búsqueda de sus hijos”.

La desaparición de personas en Guerrero se da desde la década de 1960, el Estado mexicano está sentenciado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Coidh) por el caso de Rosendo Radilla Pacheco, y la situación sigue, por eso existen los protocolos Alba y Violeta.

La toma de la caseta es una de las acciones de la Jornada de Lucha, igual que la manifestación del jueves 14 frente al cuartel de la 35 Zona Militar en Chilpancingo, en donde los alumnos aventaron cohetones y los soldados respondieron con gases lacrimógenos que provocaron la intoxicación de niños de dos escuelas primarias, y de comerciantes, transeúntes y automovilistas.

Se contaron 25 automóviles por minuto que pasaron por la plaza de cobro sin pagar, de Chilpancingo a Acapulco y viceversa.

Las normales rurales tienen la característica de que sus estudiantes vienen de familias de escasos recursos económicos. Los manifdestantes de ayer llevaban pantalones desgastados, calzando tenis, zapatos y huaraches, playeras o pants.

Los jóvenes pintaron en la caseta y en paredes que al reprimirlos, se viola el artículo 9 de la Constitución.

También pintaron los escudos de los soldados con equipo antimotines con las leyendas 43, Ayotzi, Fue el Estado y Gobierno Asesino, y un orador les dijo, “así como dice la consigna, qué lástima me dan, teniendo las armas no pueden ayudar a mejorar el país, no pueden ayudar al pueblo, ustedes también tienen hijos, tienen familia, pero prefieren proteger al gobierno, ustedes protegieron a (el ex presidente) Enrique Peña Nieto (quien gobernaba en 2014 cuando ocurrió la desaparición de los 43), por ustedes México está como está. Deberían de estar protegiendo al pueblo, no las casetas”.

Reivindicaron a sus tres compañeros asesinados en la también conocida como La Noche de Iguala, Julio César Ramírez Nava, Daniel Solís Gallardo y Julio César Mondragón Fontes, “ustedes le arrebataron la vida a nuestros compañeros”.

A las 2:48 de la tarde llegó personal de Comisión de Derechos Humanos del Estado de Guerrero (Codehum), a las 3:10 los alrededor de mil estudiantes hicieron retumbar el lugar con lo que parecía una vez al unísono gritanto consignas como “por qué nos asesinan, si somos la esperanza de América Latina”.

Los estudiantes se retiraron en los autobuses rumbo a Tixtla, cruzando la ciudad de Chilpancingo.

 

 

 

 

Detienen 4 horas y golpean policías de Tixtla al padre de uno de los 43 por supuesta infracción

 

ado por policías municipales de Tixtla el padre de uno de los 43 normalistas de Ayotzinapa y liberado cuatro horas después.

Según fuentes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos, Mario González fue liberado por los agentes a las 5 de la tarde, con golpes visibles y las manos hinchadas debido a las esposas que le coloraron. Lo detuvieron a la una de la tarde.

En redes sociales de Internet, el padre del normalista desaparecido César Manuel González Hernández difundió un video en el que se observa un momento antes de su detención por parte de policías.

En otro video, una usuaria de Facebook transmitió en vivo cuando lo subieron a una camioneta de la corporación y se lo llevaron.

El Centro de Derechos Humanos de La Montaña Tlachinollan en un comunicado informó que Mario César González, padre de César Manuel González Hernández, estudiante desaparecido en Iguala, se dirigía a la Normal de Ayotzinapa, pero cerca de la gasolinera en el crucero de Atliaca, una patrulla de la policía de Tixtla le marcó el alto para supuestamente infraccionarlo.

Se detalló que a pesar de que Mario explicó que no había motivos para una infracción, los policías con prepotencia lo detuvieron con violencia sin mediar más palabras. “Golpeado se lo llevaron rumbo al centro de Tixtla”.

“Es preocupante la actuación de la Policía Municipal de Tixtla. No se pueden tolerar estas infames prácticas de elementos policiacos prepotentes. Es necesario que las autoridades estatales y federales revisen y castiguen a los policías que son los generadores de violencia y violan los derechos humanos, en este caso de don Mario”, se leía en el boletín.

Tlachinollan  responsabilizó al gobierno municipal de Tixtla que encabeza alcalde morenista Moisés Antonio González Cabañas y a los agentes municipales.

Demandó castigo a los policías que participaron en esta detención arbitraria para que no se sigan repitiendo estas violaciones a los derechos humanos.

La agresión se dio a 10 días de cumplirse 9 años de la desaparición forzada de los 43 alumnos y el asesinato de otros tres en Iguala, y en medio de una jornada de lucha para exigir su presentación.

 

 

 

 

 

 

Texto: Jesús Guerrero, Agencia Reforma, Rosendo Betancourt Radilla y María Avilez Rodríguez