De 186 homicidios en 1991, pasó a 390 en la ciudad Durante los siguientes 12 la tendencia fue a la baja, pero ya no se detuvo el ascenso desde el 27 de enero de 2006, día del enfrentamiento entre integrantes del cartel de El Chapo Guzmán y policías municipales, en la Garita La incidencia también se incrementó en Zihuatanejo, Chilpancingo, Iguala y Pungarabato Y en 2016 hubo en Gue-rrero 2 mil 542 homicidios dolosos, 71 por cada 100 mil habitantes
Lourdes ChávezChilpancingo
Julio 29, 2017
La primera ola de asesinatos en Acapulco ocurrió en 1992 con Ruiz Massieu, muestra estadística del Inegi
De 186 homicidios en 1991, pasó a 390 el siguiente año. Durante los siguientes 12 la tendencia fue a la baja, hasta 2006, cuando ocurrió el enfrentamiento entre integrantes del cartel de Joaquín El Chapo Guzmán y policías municipales, el 27 de enero en la colonia Garita. La incidencia también se incrementó en Zihuatanejo, Chilpancingo, Iguala y Pungarabato, con otro repunte en 2011 que a la fecha coloca a Guerrero en el segundo lugar de la tasa anual de asesinatos del país
Según la estadística de homicidios del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) de 1990 a 2016, la primera ola de asesinatos en Acapulco ocurrió en 1992, en el penúltimo año de gobierno de José Francisco Ruiz Massieu, cuando se duplicó el delito respecto del año anterior. De 186 homicidios en 1991, pasó a 390 el siguiente año.
Durante los siguientes 12 años, la tendencia fue a la baja hasta 2006, cuando ocurrió el enfrentamiento entre integrantes del cartel de Joaquín El Chapo Guzmán y policías municipales, el 27 de enero en la colonia Garita, con un saldo de cuatro presuntos sicarios asesinados, cuyas muertes se consideran el parte aguas de la violencia.
De 206 asesinatos en 2006, subió a 453 en 2009, el segundo pico más alto de la reseña histórica presentada por el Inegi, y en esta ocasión la incidencia no sólo se incrementó en el municipio costero, sino también en Zihuatanejo, Chilpancingo, Iguala y Pungarabato, con otro repunte en 2011, que a la fecha coloca a Guerrero en el segundo lugar de la tasa anual de homicidios del país, con una proporción de 71 casos registraros por cada 100 mil habitantes (2 mil 542 homicidios en 2016), sólo después de Colima, que tiene una tasa de 82, donde se reportaron 606 asesinatos.
Según estas cifras, la entidad se encuentra 49 puntos arriba de la tasa nacional de 20 homicidios por cada 100 mil habitantes. Después de Guerrero se coloca Chihuahua con una tasa anual de 47, con mil 757 asesinatos el año pasado, seguido de Sinaloa con una tasa de 43, y mil 291 asesinatos en 2016. Aunque el Estado de México es el que tienen mayor número de homicidios (2 mil 749 en 2016), la tasa anual es de 16 casos cada 100 mil habitantes.
La referencia histórica del Inegi también indica que Chilapa de Álvarez y Coyuca de Catalán presentan picos de violencia similares a Acapulco desde inicios de la década de 1990, a menor escala. Sólo Acapulco representa el grueso de los asesinatos, con 30.9 por ciento de los registros en la entidad entre 1990 y 2016, con 10 mil 908 homicidios.
De 1990 a 1997, los homicidios anuales en Chilapa de Álvarez fueron de 61.8 en promedio, de los más altos en el estado, fuera de Chilpancingo, Iguala y Zihuatanejo.
De 1997 a 2013, se observa una aparente reducción del delito con un promedio de 21.3 casos por año, salvo 2009, que alcanzó un registro de 71 asesinatos. Después de que comenzó la guerra abierta entre dos cárteles de la droga por el control del territorio, los Ardillos y los Rojos, los homicidios fueron de 52 y 99, en 2014 y 2015.
En Coyuca de Catalán, de 1992 a 1998 se cometieron 54.2 delitos por año; de 1999 a 2006 la incidencia fue de 24.5 casos en promedio, se redujo a la mitad. En 2007 comenzó el incremento de homicidio, y la punta más alta se registró en 2009, con 98 asesinatos. Desde ese año, la tendencia es a la baja, de 65 casos en 2010, a 32 en 2016.
Después de Acapulco, los municipios con más homicidios en el estado son Chilpancingo con 7.84 por ciento de los asesinatos reportados en los últimos 26 años, Zihuatanejo con 7 por ciento e Iguala con 4.39. Juntos representan el 19 por ciento de los homicidios en la entidad. La incidencia por año indica que a partir de 2009 comenzó la racha de asesinatos en ascenso.
Una particularidad en Chilpancingo es que, de 1991 a 1993 el promedio de homicidios anual fue de 154, y los siguientes años bajó. En 2009 subió a más 100 homicidios y en los años siguientes continuó a la alza. En 2015 la capital del estado llegó a 298 asesinatos, y en 2016 a 447. A la fecha, es el segundo municipio con más homicidios en la entidad.
Iguala, marcada por la desaparición forzada de los 43 estudiantes de Ayotzinapa detenidos-desaparecidos la noche del 26 de septiembre de 2014 y la complicidad de autoridades con la delincuencia organizada que se evidenció durante las investigaciones, registró 90 asesinatos en 1993, el pico más alto entre 1990 y 2008. A partir de 2009, los datos reflejan el aumento en los homicidios; fue de 131 a 262 en 2016.
Con menor incidencia, Zihuatanejo ocupa el tercer lugar de homicidios en la entidad. De 1991 al 2000, tuvo un promedio anual de 44.3 homicidios. Entre 2001 y 2006, vivió una calma regular con no más de 30 asesinatos por año. Pero después, de 2009 y hasta 2015, el promedio de homicidios fue de 87.8. El año pasado llegó a 128.
Ometepec, Tlapa y Arcelia, que siguen en incidencia, van de mil y mil 500 asesinados de 1990 a 2016, sin aparente relación con los picos de violencia en el estado.
Ometepec tiene un promedio anual de 46.2 homicidios de 1990 a 2000; de 34.2 homicidios entre 2001 a 2009, y de 46 asesinatos de 2001 a la fecha.
Asimismo Tlapa refleja una violencia sostenida. De 1990 a 2000, tiene un promedio anual de 51.4 homicidios, el más alto fue en 1997, con 77 asesinatos. De 2001 al 2010, el promedio anual de homicidios bajó a 31.9 casos. De 2011 a 2016, el promedio por año fue de 41.1 homicidios.
En Arcelia se produjeron 71 asesinatos en promedio de 1990 a 1992; 73 en 1995, y 87 en 2009. Fuera de ellos, el promedio anual por año es de 29.13 casos. Son los registros más altos en la región de Tierra Caliente, porque los incidentes que ocurren en lo alto de la sierra no necesariamente trascienden a las cifras oficiales. La incidencia de homicidios en Arcelia es variada, va de 16 a 54 en diferentes años.
En orden de incidencia, continúan Tecpan de Galeana, con 977 homicidios en 26 años de recuento; Atoyac, con 816; Coyuca de Benítez, con 626; La Unión de Isidoro Montes de Oca, 584; San Luis Acatlán, 551; y Taxco, 534.
Tecpan tienen un pico de 92 homicidio en 1992, 79 en 2011; asimismo, Atoyac tiene una alza de homicidios fuera de la tendencia en 2012, con 103 asesinatos en un año. En San Luis Acatlán, sede de la casa matriz de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Policía Comunitaria (CRAC-PC), el índice anual de homicidios es de 20.4 por año, siendo el más alto 2016, con 44 casos, y 40 en 1993 y en 1994.
En el grupo de municipios con 200 a 300 casos de homicidios en la estadística histórica, se encuentran Petatlán con 377 casos, Pungarabato con 302, Quechultenango 223 y San Marcos 220.
Pungarato que tienen un promedio de 11.6 homicidios por año, destaca 2010 donde alcanzó 41 asesinatos registrados.
Tixtla, donde hay grupos de Policía Comunitaria y un conflicto entre carteles de la droga por el territorio, reporta 198 muertos, de ellos, 78 corresponden a los últimos cinco años, de 2011 a 2016.
San Miguel Totolapan, socorrido en la prensa en los últimos dos años por las noticias de la banda de secuestradores de Los Tequileros, tiene un promedio de 4.2 asesinatos hasta 2016, con un pico de 10 homicidios en 1997.