Justifica De la Rosa la postura de perredistas que fueron a los actos de Héctor Astudillo

 

El diputado local perredista Sebastián de la Rosa Peláez dijo que cada uno de sus compañeros de partido tiene la libertad de hacer lo que “cree o lo que su conciencia le dicte”, en relación con la asistencia de perredistas a la toma de protesta del gobernador Héctor Astudillo Flores.
En conferencia de prensa realizada en un restaurante capitalino, donde se dio a conocer la nueva mesa directiva del Foro Permanente de Organizaciones Sociales, integrada por el ex diputado local Evencio Romero Sotelo, Celerino Tlacotempa y el propio De la Rosa, éste respondió a los señalamientos públicos realizados por David Jiménez Rumbo.
Jiménez Rumbo aseguró que quien tomó la decisión de no participar en la toma de protesta del nuevo gobernador fue el diputado Sebastián de la Rosa, pero éste señaló que él no es quien dice “qué es lo que hacemos todos los perredistas”.
Insistió que la decisión fue tomada por todos los perredistas el pasado lunes durante la asamblea plenaria aprobada por el comité ejecutivo del PRD.
“Cada compañero tiene la libertad en lo individual de hacer lo que cree o lo que su conciencia le dicta, pero la dirigencia tomó una decisión”, agregó.
A pregunta expresa sobre la decisión que había tomado la dirigencia de no asistir a la toma de posesión de Astudillo Flores, y que no acataron todos los perredistas, ya que varios asistieron, dijo que son dos cosas diferentes y que su dirigencia tomó una decisión.
En la misma conferencia se dio a conocer la restructuración del foro Permanente, donde además se anunció que se pedirá una auditoría para aquellas dependencias que atiendan al campo.
La solicitud va en la línea dada a conocer por el mismo gobernador, quien dijo que se castigará a aquellos que hayan abusado y se investigarán las cuentas publicas de las dependencias.
De la Rosa Peláez dijo que es necesaria una reunión con el nuevo gobernador, pero no en calidad de diputados sino de integrantes del Foro Permanente, del cual insistió que no pertenece a un partido.
Recordó que el presupuesto para el próximo año viene reducido a nivel federal, y por lo tanto a nivel estatal tampoco será positivo para lograr el desarrollo esperado en cada uno de los rincones del territorio.
Señaló que sobre esto es urgente ser atendidos por Héctor Astudillo Flores, por lo que espera que exista sensibilidad como prometió el gobernador priista al asumir su gobierno, y que cumpla con el apoyo para el campo.

Abundante y rigurosa, la vigilancia militar y policial para el acto de Astudillo en Acapulco

La Policía Militar, marinos y antimotines de la policía estatal resguardaron ayer las instalaciones del Centro de Convenciones Mundo Imperial de Acapulco donde el gobernador Héctor Astudillo Flores dio un mensaje.
También sobrevoló la zona un helicóptero de la Marina.
El acceso a la sede estuvo limitado a acreditaciones que fueron entregadas con anticipación y que indicaban en cuál de las diferentes áreas en las que se dividió el lugar les tenían un espacio reservado.
Desde el lunes se observó la presencia militar a lo largo del bulevar de Las Naciones y la avenida Escénica; a diferencia del día anterior, el martes se observó que grupos de militares se distinguían por la vestimenta, en el brazo las letras PM (Policía Militar), guantes y gazné blanco en el cuello que son utilizado para ceremonias y servicios.
El resguardo al lugar donde daría su discurso Héctor Astudillo empezó en el caso del viaducto Diamante de la Autopista del Sol, en la caseta de Metlapil, donde había cuatro camiones militares; y en el entronque con el bulevar de Las Naciones en ambos sentidos también había militares con banderas naranja y vallas del mismo color para indicar a los conductores que disminuyeran su velocidad.
En el retén colocado antes del Centro Comercial La Isla, los policías antomotines estatales estaban uniformados, a diferencia del día anterior que solamente estaban con los escudos, los cuales permanecieron a un lado de la vía tirados en la acera.
Continuaron los militares en la glorieta de Puerto Marqués, en la carretera a El Cayaco, así como en dirección al pueblo de Puerto Marqués; frente a diferentes restaurantes de la Escénica, en la entrada al fraccionamiento Las Brisas y a lo largo del bulevar de Las Naciones se observó a militares.
En la calle aledaña a las instalaciones de Protección Civil Diamante se contabilizaron ocho camiones militares y seis camionetas; en la acera del Centro de Convenciones Mundo Imperial cerca del estacionamiento había dos camionetas con policías militares y una más con marinos.
Por el estacionamiento de centro Mundo Imperial era el acceso para los invitados con gafetes en la sección A1 y A; en la entrada principal del Centro de Convenciones, en las puertas de cristal estaba señalado por cuál puerta ingresar, “A1 y A, B, C”.
Aunque los de los gafetes con las letras “B, C y D” ingresaron por el filtro colocado a un costado del Fórum Mundo Imperial, donde al principio les cambiaban los pases por gafetes y después se les permitió el paso con cualquiera de las dos acreditaciones.
En el filtro, empleados de la empresa Jobamex fueron los encargados de revisar a los invitados que pasaron primero por un arco detector, después se les pasaba un detector encima de la ropa y a las mujeres se les pedía que abrieran sus bolsas para verificar qué llevaban.
También por ese lado entraron grupos de organizaciones como la CTC y Copreros, a los que se les permitión el acceso en bloque, sin acreditarse; otros que no intentaron ingresar pero que estuvieron fueron diferentes organizaciones transportistas.
Los que llegaron temprano y permanecieron frente a las puertas de cristal del Centro de Convenciones fueron los del SUTERM (Sindicato de Electricistas), que estuvieron con una banda animando el ingreso de los invitados con diferentes canciones, desde norteñas hasta chilenas.
Los invitados especiales que llegaron al aeropuerto se trasladaron en camionetas blindadas y al frente dirigiéndolos un motociclista de la policía vial, y los ingresaban al estacionamiento para el acceso especial para ellos.