Demandan al gobierno dos organizaciones de periodistas que se atienda el caso de Aguilera

 Las agrupaciones de periodistas Asociation Millennium Press (AMP) y Reporteros sin Fronteras (RSF) se solidarizaron por separado con los reporteros de Guerrero en su demanda de exigir al gobernador de Guerrero, René Juárez Cisneros y al presidente de México, Vicente Fox, la aparición y la pronta libertad del periodista secuestrado Leodegario Aguilera Lucas.

El también editor de una publicación del puerto de Acapulco fue secuestrado por tres hombres con uniforme de la Policía Judicial del Estado, a las 01:00 horas del sábado 22 de mayo de su pequeño hotel Fiesta del Mar, ubicado en la calzada Pie de la Cuesta frente a la colonia Jardín Azteca.

En una nota de prensa que firma el presidente del Comité Ejecutivo, Amín Cruz, que enviaron a la redacción de El Sur vía Internet, la AMP manifestó su “protesta enérgica por el apresamiento y desaparición del periodista mexicano”, condenó lo que llamaron “violento rapto del periodista”, e hicieron un llamado a todos los “colegas y medios de comunicación” a levantar su voz de protesta para que         sea liberado inmediatamente.

“Repudiamos enérgicamente los métodos de privación de libertad a los periodistas porque atentan a la libertad de expresión y tránsito que tienen los hombres y mujeres, de acuerdo con el artículo 19 de la declaración universal del los derechos del hombre”, señaló la organización.

Por su parte, la asociación Reporteros sin Fronteras a través de un boletín de prensa manifestó “estar preocupado por el secuestro de Leodegario Aguilera” y de las amenazas, agresiones o presiones judiciales a más de 15 periodistas de provincia registrados en los últimos 15 días. Del secuestro de Leodegario Aguilera dijeron, debe ser objeto de “una atención particular de las autoridades”, tanto locales como federales. En el boletín se indicó que el secuestro podría estar relacionado con los artículos del periodista “sobre presuntas irregularidades, imputadas a las autoridades locales”.

“Estos casos confirman lo que nuestra organización viene constatando desde hace algunos años: en México, la violencia y las presiones son frecuentemente obra de las autoridades locales, que todavía aceptan con mucha dificultad el contra-poder que representa la prensa”, señaló.

La AMP externó que “se une fraternalmente a todos los periodistas mexicanos” y apoya la protesta que se llevó a cabo en las instalaciones del Consulado General de México, en Nueva York, el jueves 27 de mayo a las 10:00 de la mañana donde se denunció ante el mundo su “repudio contra la censura e intimidación de que son objetos los periodistas”.

En la misma nota invitan a solidarizarse con la protesta para exigir al gobierno de México la libertad de Leodegario Aguilera.

La asociación de Reporteros sin Fronteras expusó que las represiones tienen que terminar y propuso hacer investigaciones con el fin de castigar a los autores de la violencia.

En su reporte se menciona el caso de tres periodistas golpeados por Samuel Rodríguez Moreno, sobrino de Fernando Moreno Peña, ex gobernador del estado de Colima. Los agresores hicieron referencia a unas informaciones difundidas por los tres reporteros, “que habían denunciado el presunto gran consumo de alcohol y droga de Samuel Rodríguez Moreno, y sus amigos”.

Cuenta que el 27 de mayo un agente de la Procuraduría de Justicia contactóm con al menos nueve periodistas de Ciudad Juárez, para que revelaran el origen de unas informaciones que habían publicado sobre los asesinatos de mujeres porque perjudicaba las investigaciones.

En el estado de Veracruz, Martín Serrano Herrera, fundador y director del periódico Diario Tribuna, publicado en Jalapa, fue agredido por tres desconocidos el 22 de mayo –agentes de las fuerzas del orden- por artículos de su periódico que implicaban a varios funcionarios del estado de Veracruz en algunos presuntos casos de corrupción, y de enriquecimiento personal.

Demandan una consulta para saber si los locatarios deben abandonar las calles

* Comerciantes no han aceptado reubicarse

Zacarías Cervantes, corresponsal, Chilpancingo * Organizaciones de colonos propusieron ayer al ayuntamiento de esta capital una consulta para que la ciudadanía decida si los comerciantes deben o no abandonar las calles del mercado Baltasar R. Leyva Mancilla que resultó afectado por un incendio.

Lo anterior porque las autoridades municipales y comerciantes aún no han llegado a acuerdos sobre el espacio que ocuparán los locatarios damnificados por el incendio mientras se reconstruyen las instalaciones del centro de abastos.

El alcalde Saúl Alarcón Abarca, quien se ha visto rebasado por los locatarios quienes no han aceptado su propuesta para trasladarse a las instalaciones de la feria de Navidad y Año Nuevo, insistió ayer que no utilizará la fuerza pública para desalojar a los comerciantes que mantienen invadidas la avenida Insurgentes y las calles aledañas al mercado.

“Ustedes conocen muy bien la calidad de seres humanos que son los comerciantes, pero entre ellos hay algunos que están reaccionando favorablemente y ya están ocupando algunos puestos que se hicieron en las instalaciones de la feria porque ya vieron que vienen las lluvias y los va a afectar”.

Mientras tanto, agentes de Gobernación Municipal y representantes de las naves efectuaron durante la noche del sábado y el domingo un operativo para ubicar a vendedores que también ocupaban esas calles pero que no están incluidos en el padrón del Baltasar R. Leyva Mancilla. En esta acción retiraron a unas 30 personas, algunos de ellos ya habían construido locales y otros ambulantes.

Entrevistado ayer, el alcalde Alarcón Abarca dijo que existe también la preocupación porque quienes venden alimentos en las calles, cerca del mercado que se está demoliendo pueden provocar otra tragedia “están ocupando tanques de gas a medio metro del fogón que tienen encendido y el tubo es de plástico y no de cobre”, alertó.

Al respecto dijo que ya envió un oficio a las gaseras “para que nos apoyen en ese sentido”, porque reconoció que el ayuntamiento no ha podido colocarlos en su lugar, “pero no voy a agarrar el garrote para mancharme las manos, mi vida es limpia y a partir de ello tengo que dialogar con ellos, tarde o temprano, el más necio, entiende que no es posible que pueda agredir a todo un pueblo un grupo de comerciantes”, dijo.

Señaló que también el ayuntamiento se suma a la propuesta de los comerciantes de solicitar a la PGR que investigue las causas del siniestro, “hay que buscar al culpable, o los o las”, dijo.

Y luego cuando un reportero le preguntó si es verdad que a raíz de este problema ha decidido solicitar licencia como ha empezado a rumorarse, el alcalde dijo que “la única licencia me la dará Dios cuando me muera”.

Esos rumores los atribuyó a sus enemigos, “durante toda mi vida imagínense cuántos enemigos gratuitos he de tener y otros pagados, interesados en que me vaya, de tal manera que ahí le dejamos”, dijo.

Por la mañana, presidentes de comités de desarrollo de varias colonias de esta capital convocaron a través de la radio a la población y al ayuntamiento a realizar una consulta ciudadana para opinar si los comerciantes deben o no abandonar las calles aledañas al mercado siniestrado.

Y es que dijeron que los comerciantes que han rechazado la propuesta del alcalde para que se trasladen a las instalaciones de la feria están provocando un caos sobre todo en la avenida Insurgentes en donde se han establecido, pero además advirtieron de un grave riesgo de salud toda vez que carecen de instalaciones sanitarias y de los servicios que se requieren para mantener en buenas condiciones sus productos sobre todo quienes expenden carnes, lácteos y pescados.

Los presidentes de los comités de desarrollo de las colonias anunciaron que promoverán su propuesta entre la mayoría de las colonias para presentarla formalmente a la comuna.