La reforma (per) judicial

El golpismo siempre tiene consecuencias inesperadas. No podía ser diferente con la reforma del Poder Judicial, un amplio muestrario de improvisa-ciones dolosas, intolerancia, ridi-culeces, errores y lo que se acu-mule esta semana.
Al Señor del Gran Poder y a sus lamesuelas puede importarles poco el costo de sus ocurrencias, pero ahora que está en sus inicios un sexenio, gastar miles de millones de pesos en la elección de jueces hundirá más las decaídas finanzas que le heredó López Obrador a Claudia Sheinbaum.
El Instituto Nacional Electoral, encargado de organizar el proceso judicial, calculó que éste costaría 13 mil 205 millones, ante lo cual el Poder Legislativo, dependiente del Ejecutivo del sexenio anterior, puso el grito en el cielo, pues evidentemente es mucho dinero y no está el horno presupuestario para bollos.
La contraoferta de la Cámara de Diputados suma ocho mil 802 millones, que no son precisamente corcholatas, pero que fue el costo de las elecciones del pasado mes de junio, cuando los mexicanos elegimos presidenta de la República, senadores y diputados (no a todos, pues la bancada de Morena se adjudicó ilegalmente decenas de legisladores de representación proporcional y otros que estaban a la venta hasta sumar 70 por ciento de las curules, pese a que obtuvo menos del 54 por ciento de los votos). Tramposones los muchachos.
El hecho es que la presidenta del INE, señora Guadalupe Taddei, que para eso está, aceptó revisar el monto solicitado, del cual, por cierto, mil millones de pesos eran para repartirlos entre quienes participarán en la realización de esos comicios de pacotilla. Pero ya se verá en qué cantidad se ponen de acuerdo el INE y los legisladores.
Un factor adicional es que se han presentado no pocos amparos ante la ilegalidad de la elección, pero los integrantes de la Sala Superior del Tribunal Electoral y del propio INE, simplemente, se tapan sus orejitas como si las leyes fuera mero adorno y poco importara que las reformas constitucionales choquen con otras disposiciones de la misma carta magna.
Pero lo ridículo de ese entreguismo ante las órdenes del tlatoani es que, hasta el pasado día 16, se habían inscrito como solicitantes de chamba 2 mil 378 aspirantes a jueces, de los cuales hasta ese día sólo cumplían con todos los requisitos 39 candidatos, o 135, de acuerdo con otra versión. Sí, 39 o 135 para elegir a los cinco mil 410 juzgadores requeridos.
Evidentemente, con tales cifras la elección camina derechito al desastre, lo que el complaciente Arturo Saldívar atribuye a que algunos jueces y magistrados “tienen un poco amenazados a los empleados y trabajadores”, según le dijo el ex ministro de la Corte a Ciro Gómez Leyva.
El diario Reforma, en su columna Templo Mayor, dice que en el gobierno federal “están tomando medidas bastante cuestionables para hacerle frente al déficit de solicitantes en la judicatura”, para lo cual, “alguien de arriba” ordenó registrar a candidatos que ni siquiera han solicitado su inscripción entre los aspirantes.
La presión está dirigida sobre todo a los gobernadores morenistas, porque colegios de abogados y cámaras empresariales, recomiendan a los abogados no participar en un proceso al que tachan de “vergüenza política”. Otro factor del desánimo es que quienes lleguen a ocupar un cargo en la judicatura, si tienen algún problema con los criminales, no contarán con apoyo oficial, pues con el país hundido en la inseguridad nadie puede garantizar su integridad física.
Por supuesto, ya sonaron las alarmas en Morena y ayer debió ser instalada la comisión encargada de sacar el buey de la barranca, porque el primero de junio próximo deberá estar todo listo. El diario La Jornada, al que no se puede acusar de conservador, neoliberal ni fifí, publicó que esta semana habrá “una importante renuncia y posiblemente cambios derivados de ello en la Junta General Ejecutiva, la médula administrativa y jurídica del Instituto” (el INE), algo que puede alterar el sueño de todo cuatrotero.
Aun así, hay suficiente tiempo para que le elección se consume en condiciones más o menos regulares, pero con el INE en la bolsa y sin contrapesos ante las locuras y trampas de Morena, a ver quién les cree sus resultados.

Seis años sin Olga Harmony

 

Seis años sin Olga Harmony

Hace seis años nos dejó Olga Harmony (DF, 1928-1918). Estudió en la escuela de Mascarones de la UNAM, donde fue parte de la tertulia que sesionaba en el café de esa escuela, con personajes como Juan Rulfo, Rosario Castellanos, Emilio Carballido, Ernesto Cardenal, Dolores Castro, Wilberto Cantón, Sergio Magaña, José Luis Martínez, Alí Chumacero, Teodoro Césarman, los hermanos Pablo y Henrique González Casanova, Jaime Sabines, Ricardo Guerra, Héctor Azar, Tito Monterroso, Rubén Bonifaz Nuño, Rodolfo Usigli y varios talentos más. Por 34 años, Olga impartió clases de teatro en la Preparatoria de la UNAM, donde dirigió más de un centenar de puestas en escena con la actuación de sus alumnos. Pasó dos años en Cuba como profesora de la Escuela Nacional de Arte en La Habana (1970-71). Fue representante magisterial en el sindicalismo universitario desde 1964. Crítica teatral de Uno Más Uno y La Jornada, se encargó de la sección de teatro en el programa Noche a Noche, de Luis Spota. Dos de sus cuentos están inclui-dos en El libro de la imagina-ción, de Edmundo Valadés , y otros forman su volumen Letras vencidas, ganador del premio José Revueltas convocado por el SPAUNAM. Autora de la novela Los limones y de las obras de teatro Nuevo día, con la cual se abrió en 1952 el teatro Aguileón (luego Pánuco); Teresa entre los cuerdos, pieza seleccionada por Salvador Novo para representarse en Bellas Artes; La ley de Creón, Premio Juan Ruiz de Alarcón de la Asociación Mexicana de Críticos de Teatro, y El lado humano (1985). Autora de Ires y venires del teatro en México (crítica, 2003). En 2006 aparecieron sus Memorias, compiladas por David Olguín. Recibió la Medalla Bellas Artes en 2002 y en 2017 se instituyó el premio de dramaturgia que lleva su nombre.

Homenaje a Gloria Contreras

El pasado viernes, a partir de las 12:30 horas, en el teatro Estefanía Chávez, antes Carlos Lazo, anexo a Arquitectura, se ofreció la primera función del ciclo 90 veces Gloria, del Taller Coreográfico de la UNAM (TCUNAM), en homenaje a su directora y fundadora, Gloria Contreras, quien cumpliría 90 años este 15 de noviembre. En la Sala Miguel Covarrubias, del Centro Cultural Universitario, una presentación fue ayer y otra será 17 de noviembre a las 12:30 horas. Tiene especial relieve la función del próxmo viernes, también a las 12:30, la que será en el auditorio Fra Angelico del CUC (Centro Cultural Universitario), donde el TCUNAM debutó ante los estudiantes, quienes con una mezcla de asombro y encanto nos acercamos por primera vez a la danza y escuchamos la exposición que hacía Gloria al final de cada programa explicando movimientos y sentido del llamado arte de Terpsícore. Toda una maestra que formó un público fiel que llenaba los teatros. No la olvidamos.

Nuevo Pedro Páramo

Una nueva versión cinematográfica de Pedro Páramo se presentó la semana pasada en la Sala Julio Bracho del Centro Cultural Universitario. La dirección es del laureado fotógrafo Rodrigo Prieto, la música es de Gustavo Santaolalla y en el reparto actoral figuran Tenoch Huerta, Dolores Heredia y Manuel García Rulfo, a quien suponemos pariente de Juan Rulfo, cuya novela ha sido cinco veces llevada al cine, porque la historia se sitúa en un desolado mundo donde los difuntos dialogan con los vivos, lo que como es obvio representa un encanto irresistible para los creadores de la pantalla grande. Sin embargo, hasta ahora las películas realizadas con ese tema no han logrado alcanzar la magia contundente del texto literario, pues como es sabido, pocas veces la versión en pantalla de las grandes obras literarias alcanza la calidad que tienen en papel.

Breviario…

Ayer, en la Sala Ponce del Palacio de Bellas Artes, dentro del ciclo Protagonistas de la Literatura Mexicana, se rindió homenaje a Mónica Lavín, a quien acompañaron Myriam Moscona, Rosa Beltrán y Élmer Mendoza. Bien por ellos, que están entre nuestros mejores literatos en un tiempo en que la cultura es despreciada por los gobiernos morenistas. @@@ El próximo día 12, el incansable Víctor García Mota presenta su más reciente libro: Geopolítica de la sucesión presidencial. La cita es en la Casa de la Cultura Jesús Reyes Heroles, en la calle Francisco Sosa, frente a la plaza de Santa Catarina, en Coyoacán. @@@ Mañana, Agustín Sánchez González, historiador y curador de la caricatura mexicana, recibirá un homenaje en la XIV Feria del Libro Usado y Antiguo de Guadalajara. ¡Felicidades! @@@ Carlos Lazo Barreiro (DF 1914-1955) fue un arquitecto que muy joven despuntó por su talento. A los 32 años era oficial mayor de la Secretaría de Bienes Nacionales y en 1950 asumió el cargo de gerente general en la construcción de la Ciudad Universitaria. El presidente Adolfo Ruiz Cortines lo nombró secretario de Comunicaciones y Obras Públicas y desde ese cargo encabezó la construcción de la SCOP y llamó a relevantes artistas para realizar los murales que ahora se encuentran en proceso de restauración. Murió en un accidente de aviación en 1955. Haber eliminado su nombre del teatro de la Facultad de Arquitectura es una grave ofensa a su memoria y a su gremio.

Tormenta sobre México

Los analistas hablaban de una elección muy cerrada en Estados Unidos o, en el mejor de los casos, de un apretado triunfo de Kamala Harris. Se equivocaron. La amplia victoria de Donald Trump echó por tierra la posibilidad de que una mujer llegara a la Casa Blanca como presidenta.
No pocos mexicanos se preguntarán cómo es que los estadunidenses votaron en su mayoría por un fascista, porque eso es precisamente Trump. Pero 90 años antes algo semejante ocurrió en Alemania, cuando Adolfo Hitler ganó las elecciones y llevó al mundo a la mayor conflagración conocida hasta ahora.
Hitler ganó porque la socialdemocracia fue incapaz de dar respuesta a la crisis económica vivida por Alemania al término de la primera guerra mundial, crisis en la cual la moneda se depreció hasta extremos hoy inconcebibles, pues en noviembre de 1923 una libra de carne costaba 36 mil millones de marcos. A partir de entonces fueron disminuyendo los efectos de la catástrofe monetaria, pero la pobreza y el desempleo afectaron durante el decenio siguiente a la economía y en especial a los trabajadores, que vieron en el nazismo una salida a su difícil situación.
En Estados Unidos, sin que su economía esté en el desastre ni mucho menos, el auge de China le ha causado serios quebrantos, pues ha surgido una competencia impensable hasta hace pocos años. Si a eso le sumamos los tratados de libre comercio, las cosas se complican porque entran al mercado gringo bienes y servicios que antes eran monopolio de las empresas locales.
A lo anterior obedecen las promesas de Trump de gravar diversas mercancías provenien-tes de México, especialmente los automóviles, que están despla-zando a los de marcas estadunidenses. Con “argumen-tos” como esos se ha hecho creer que el desempleo y abatimiento de los salarios es culpa de los inmigrantes.
En Estados Unidos otro problema grave es la drogadicción, porque está ligada a la delincuencia, el abandono familiar y a un creciente número de muertes. Lo fácil ha sido acusar a México por el tráfico de sustancias tóxicas, de ahí que las amenazas trumpistas de atacar militarme a los narcos en nuestro país hayan tenido buena recepción.
Por supuesto, la insatisfac-ción de las clases laborantes se explica más por la creciente desigualdad en el ingreso y por el inmenso gasto militar de Washington, que tiene bases militares prácticamente en todo el mundo, las que son indispensables para dar salida a los productos de su industria militar y que también nutren a gobiernos como el de Israel o a payasos militaristas como Zelensky, todo dentro de un clima donde la población gringa debe considerar como inminente una guerra contra Rusia, China o cualquier otro Estado.
Ese clima de miedo permanente lo alimentan con dedicación especial el cine, la TV y otros medios de comunicación. Recordemos que, en 1938, Orson Welles sumió a la población de Estados Unidos en el terror a los extraterrestres al trasmitir la versión radio-fónica de La guerra de los mundos, de H. G. Wells.
Para mantener atemorizada a la población, durante la guerra fría cobraron relevancia las obras literarias o fílmicas sobre alienígenas y seres parecidos, lo que de algún modo explica la guerra de Corea y más tarde el bloqueo contra Cuba, la guerra de Vietnam o invasiones estúpidas como la de República Dominicana en 1965 y otras agresiones a diversos países que, supuestamente, son una amenaza contra la libertad y la democracia, una democracia que, por cierto, puede otorgar el triunfo electoral a un candidato sin mayoría, como ya ha ocurrido.
Para desgracia nuestra, el regreso de Trump al poder ocurre cuando en México estamos en medio de una gravísima crisis constitucional promovida por El Señor del Gran Poder, que con la complicidad del Poder Legislativo está arrasando con las instituciones y polarizando a la sociedad. Y así seguirá hasta que alguien lo eche del país o lo mande a la cárcel.
Por supuesto, no es tranquilizante el triunfo de un fascista como Donald Trump, pero nada garantiza que nos hubiera ido mejor de haber triunfado Kamala Harris. Las diferencias son apenas de matiz, pues se dice, con razón, que los demócratas empiezan las guerras y las terminan los republicanos. Para México, es tan malo el pinto como el colorado.

Celestino y Complacencio

A las puertas de la pulquería El Escaño de Baco, el legislador Celestino Trastupijes levanta su tarro y le dice a Complacencio Alcahuetón, representante popular:
–Sí, compadre, la reforma judicial tiene muchas ventajas, porque ora sí que el pueblo bueno y sabio dirá pa dónde jalamos.
–Pos sí, compadre, por fin mi pueblo tendrá lo que no esperaba.
–Sí, Complacencio, el pueblo mexicano ya se lo merecía.
–Yo hablo de mi pueblito, Celes, de Pejetlán de los Chipilines, que a lo mejor y ora sí va a tener escuela pa’ los chamacos.
–En efecto, compa, el pueblo sabio y bueno se merece lo mejor, aunque la patria le pide esperar.
–No, pos sí, en Pejetlán la gente es sabia, porque de saber, ya sabe que no tenemos agua ni luz ni escuela ni drenaje. Y también es buena, pues tiene toda la vida esperando todo eso.
–¡Ah, que compita tan quejumbroso! Usté no vislumbra la grandeza de esa reforma que llevará sus dones a los de a pie.
–¿Y ahora vamos a manejar un Lamborghini color guinda, como el que trai el diputado Antonio Guerra Florida, un carrito que cuesta seis millones y medio de pesos?
–¡Chale, compadre! No sea aspiracionista. El diputado Guerra Florida lo compró con su dinero.
–Sí, de los seis mil millones de pesos que le pagó la Comisión Federal de Electricidá cuando la dirigía el licenciado Bartlett, al que dizque se le cayó el sistema en 1988, cuando iba ganando Cuauhtémoc Cárdenas.
–Bueno, bueno, el PRI siempre fue un partido sistemático, del sistema, pues, como lo es hoy su legítimo sucesor, que lleva la justicia a los mexicanos.
–¿Ahora viajaremos todos en coche deportivo?
–No todos, pero poco a poco les vamos a ir dando lo que necesitan, por ejemplo justicia, que se necesita tanto como el pan.
–¿El PAN de Marko Cortés?
–No, aquel que servíamos con el atole que administrábamos digitalmente, como lo hacemos ahora, porque el pueblo además de pan y atole necesita justicia. Es una exigencia legítima que durante generaciones ha estado en el orden del día.
–Dirá usté en el desorden del día, del mes, del año, del siglo y de toda la historia.
–Pos más o menos. Por eso, El Machuchón Mayor ordenó a sus lamesuelas llevar adelante su histórica iniciativa y poner la justicia en manos del pueblo.
–Pos dirá usté en manos de los que pueden, que serán los únicos gananciosos.
–¡Ay, Complacencio! No serán los únicos beneficiados, porque ahora podrá imponerlos con su voto el sector más golpeado por los jueces.
–¿Se refiere usté a la mitad de los encarcelados que tienen años esperando una sentencia?
–Mejor todavía, me refiero a los narcos, que ahora, financiando la elección judicial, podrán contar con sus propios jueces, hombres y mujeres comprensivos, salidos de sus propias filas.
–¿Y a nosotros, cuándo nos va a tocar, Celes?
–Bueno, nosotros ya tenemos hueso. Pero la reforma seguirá su marcha y también habrá jueces propuestos por nosostros, porque buena falta hacen, pues luego a los políticos nos acusan de rateros.
–No a todos, Celestino.
–En efecto, no a todos, sino a quienes, desde nuestros cargos, aplaudimos y apoyamos todas las ocurrencias y las iniciativas del Señor del Gran Poder.
–Pero si ni siquiera las leemos, Celes.
–No es necesario, pues El Más Trinchón, con su inagotable sabiduría, nos ahorró ese trabajo, pues sabe cocinar muy bien lo que se traga el pueblo bueno y sabio.
–¿Y crees que esté bien que él decida todo?
–No decide todo, Complacencio. El meterá algunos en la tómbola y nos dirá a los legisladores a quiénes debemos incluir, y de esa manera nos pasaremos por el arco del triunfo a los que proponga el Poder Judicial.
–¿Y podremos cambiar esa reforma si no funciona?
–No, mi estimado compita, porque para evitar que metan la mano los neoliberales y conservadores daremos a las reformas un blindaje tan fuerte como el que le ponía el gran Adolfo Hitler a sus tanques.
–¿Pero al menos podremos votar en contra?
–Ay, Complacencio, pides demasiado. Tú, como te enseñamos en el PRI y ahora en Morena, limítate a levantar tu dedito, y ahí muere.

 

Homenaje a Sergio Quezada

 

 

Homenaje a Sergio Quezada

El próximo jueves se inaugura en Mérida, en el Centro Cultural de la Universidad Autónoma de Yucatán, el coloquio De Pueblos Mayas y Errantes, Homenaje al doctor Sergio Quezada, uno de nuestros más relevantes mayistas. Participan en la reunión académicos de la UAEM, El Colegio Mexiquense, la UNAM, el INAH y El Colegio de México, así como especialistas de las universidades de Estudios Ex-tranjeros de Kioto, de los estados de Nuevo México, Missouri, Pennsylvania, del Valle de Utah, de California en Riverside, de la Universität Münster, de Alemania; de la Sorbona, de los colegios Colby y Bowdoin, de Maine, Estados Unidos. El homenajeado será comentarista con los autores del libro The Friar and the Maya. Diego de Landa and the Account of the Things of Yucatan (El fraile y el maya. Diego de Lanza y la Relación de las cosas de Yucatán), de Matthew Restail, Amara Solari, John F. Chuchiak IV y Traci Ardren, volumen publicado por la University Press of Colorado. El coloquio se cierra con reconocimientos a la obra de Quezada y la presentación de su libro Señores y señoríos mayas. La formación de la sociedad colonial en Yucatán. Todo un acontecimiento.

Adiós al primo Raúl Cremoux

A Raúl Cremoux y a quien esto escribe, ambos con el apellido materno López y madres nacidas en el Palmar de los Sepúlveda, una pequeña localidad de Sinaloa, se nos hizo fácil llamarnos primos. Sin embargo, ni él ni yo conocíamos esa población que está en el llamado Triángulo de Oro, territorio de narcos situado en los límites con Durango, al noroeste de Badiraguato y al norte de Guamúchil. En noviembre de 2013, Heriberto Galindo Quiño-nes, coordinador de un libro sobre los gobernadores sinaloenses, nos invitó a presentar la obra en Culiacán, con la promesa de que al día siguiente nos llevaría a conocer la tierra de nuestras progenitoras, como en efecto lo hizo. Viajamos en el vehículo de Heriberto, pero adelante y atrás nos custodiaban sendas camione-tas pick up con hombres de pie en la caja, todos armados de ametralladoras. Nos detuvimos en la cabecera de Sinaloa de Leyva, donde el presidente municipal, Aarón Verduzco Lugo, nos entregó diplomas por tener nuestra raíces en ese lugar. Luego seguimos al pueblo y ni siquiera pudimos conocerlo, pues nos quedamos en una casa de la periferia del Palmar para mayor seguridad. Ahí hubo comida y jolgorio y al terminar nos regresaron a Culiacán, otra vez bajo rigurosa custodia, que Raúl y yo agradecimos.

Crónica de exiliados chilenos

Libro de Rebeca Flores y de Sofía R. Fernández Flores es la Crónica de un exilio. Testimonios de resistencia y esperanza de una familia chilena en México: los Palomo (Ed. Memórica, Archivo General de la Nación, Conahcyt e Instituto Mora, 2023). El volumen reúne historias y testimonios de lo ocurrido a los Palomo al ocurrir el golpe militar de Augusto Pinochet y sus gorilas, en 1973. Ocultarse, fingir, evitar el arresto cuando miles de chilenos eran detenidos, encerrados en el Estadio Nacional de Santiago y no pocos torturados y asesinados, eso tuvo que hacer la familia del célebre cartonista de Excélsior para sobrevivir. Por diversas vías y en varios momentos, aquellos perseguidos fueron saliendo del país donde nacieron para venir a México, en buena medida por el valiente apoyo que les brindó la Embajada Mexicana que encabezaba el inolvidable Gonzalo Martínez Corbalá. Ya en nuestra tierra, la gran tarea fue aclimatarse, conseguir medios de sobrevivencia, conocer alimentos, lenguaje, costumbres y cultura diferentes. Todo eso se narra en esas páginas en palabras de los propios personajes, pero tambien en las páginas iniciales debidas a las autoras, donde brilla una prosa que mucho agradece el lector. En fin, una obra viva, fuerte, conmovedora que muestra la perfidia criminal de los golpistas, pero también la grandeza de la solidaridad humana.

El progresismo ante el espejo

Un libro que hace el balance de los movimientos llamados de avanzada es El progresismo frente a su espejo. Latinoamérica y el Caribe, volumen necesario para entender lo que ocurre en países como Chile, Bolivia, Colombia y México. Hoy a las 17:30 horas se presenta la obra en la Librería Rosario Castellanos, del Fondo de Cultura Económica (Tamaulipas y Benjamín Hill, colonia Condesa). Participan en la mesa los coordinadores de la obra, José Antonio Domínguez Carballo y Mario Velasco Torres de la Vega, con los comentarios de Victoria Isabela Cordeneau, Libia Saucedo, Norme Elizabeth Barrios Muñoz, Edgar Jiménez Cabrera y Renato Sales Heredia, quien cuenta con una notable trayectoria de servicio público.

Breviario…

Murió Marta Acevedo (CDMX, 1940), periodista que destacó en el activismo por los derechos de la mujer, fue lideresa de Mujeres en Acción Solidaria y colaboró en Debate Feminista y otras publicaciones. Es autora de A cien años del 10 de mayo. @@@ Periodistas de La Jornada rindieron homenaje al finado Jaime Avilés, a 70 años de su nacimiento, lo que fue buena oportunidad para recordar a ese mago de la crónica, fundador del viejo unomásuno y La Jornada, militante de izquierda y hombre recto, honesto, de una pieza.

Sheinbaum ante una grieta

Ricardo Monreal, líder de la mayoría en San Lázaro, Adán Augusto López, quien dirige a la mayoría morenista en el Senado, y el presidente de la Mesa Directiva de esta misma Cámara, Gerardo Fernández Noroña, suscriben una iniciativa que pretende modificar varios artículos de la Constitución.
Los tres políticos fueron aspirantes presidenciales, pero la candidatura al más alto cargo de la República quedó en manos de Claudia Sheinbaum. Por eso convendría que los asesores de Palacio se mostraran más atentos si se abre una grieta y recomendaran proceder con más cuidado en declaraciones y apoyos a ocurrencias descabelladas y altamente peligrosas.
De acuerdo con la propuesta del trío, se declaran “improcedentes las controversias constitucionales o acciones de inconstitucionalidad que tengan por objeto controvertir las adiciones o reformas” a la Constitución, “incluyendo su proceso deliberativo, legislativo y correlativa votación, así como aquellas que busquen controvertir las resoluciones o declaraciones de las autoridades competentes en materia electoral”.
Con el fin de que “no quede ninguna duda respecto a la interpretación y aplicación de la norma constitucional”, el diputado Monreal declaró que “tratándose de juicios de amparo que resuelvan la inconstitucionalidad de normas generales, en ningún caso las sentencias que se dicten fijarán efectos generales.”
El objetivo de la iniciativa es impedir que el Poder Judicial pueda impugnar las reformas y, en general, el articulado constitucional. De este modo, se lesiona gravemente el derecho de amparo, orgullo de la legislación mexicana, y se suprime la más importante función de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que es señalar los casos en que los añadidos y cambios a la Carta Magna resulten improcedentes de acuerdo con el marco constitucional.
De aprobarse la anunciada reforma, la Corte quedará como un impotente testigo de cuanta barbaridad se le ocurra a quien ocupe el Poder Ejecutivo y a todo lo que, con su proverbial irresponsabilidad, apruebe la mayoría del Poder Legislativo, mayoría fabricada por Morena y socios para convertir el 54 por ciento de sus votos en 70 por ciento. De ahí que en especial se incluyan como improcedentes los fallos “que busquen controvertir las resoluciones o declaraciones de las autoridades competentes en materia electoral”. Pues sí.
“Las normas relativas a los derechos –dice la iniciativa– se interpretarán de acuerdo con esta Constitución y con los tratados internacionales en la materia”, pero… “en ningún caso pueden ser inaplicadas (las normas constitucionales) por medio de control de convencionalidad”. Dicho en buen romance, no se podrá recurrir a los tratados internacionales suscritos por México si éstos se hallan en contradicción con las reformas que hoy se proponen. De este modo, cualquier absurdo que se incorpore a la Constitución será inatacable, pues la oposición no podrá ocurrir a los organismos internacionales en busca de arbitraje y, más precisamente, de justicia.
En fin, que todo este enredijo sería cómico de no ser tan trágico. Por eso aquí los morenistas se desgarraron las vestiduras al enterarse de que el ministro Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, quien participó en un coloquio en la Universidad de Harvard, dijo que con la reforma del Poder Judicial por iniciativa de Andrés Manuel López Obrador, cualquier mexicano, con tener cierto promedio de calificaciones académicas y cinco cartas de recomendación puede ser propuesto a la Suprema Corte, expresiones que causaron la hilaridad de sus oyentes.
Puede ser exagerado lo dicho por el citado ministro de la Corte, pero el hecho es que la reforma judicial promovida por Morena desecha la preparación y la experiencia de los juzgadores, en tanto que le abre la puerta a candidatos impulsados por el dinero, las influencias políticas y, lo que es peor, por las bandas del narcotráfico.
Por eso resulta desproporcionado acusar al ministro de burlarse del pueblo de México, que presuntamente “ya tomó una decisión” y está de acuerdo con la elección de jueces. En realidad, la burla es de quienes elaboraron la iniciativa, de quienes la aprobaron valiéndose de una mayoría ilegítima y de esos mismos que ahora dejan a los ciudadanos en la indefensión.

 

La intimidad de Ifigenia

La intimidad de Ifigenia

Un artículo firmado por Martha Martínez, dice que Ifigenia Martínez Hernández estudió danza y que fue llamada como bailarina profesional del Ballet de la Ciudad de México, de Nellie Campobello, pero que optó por seguir con sus estudios universitarios. Arturo Acuña, lector acucioso de esta columna, preguntó por los progenitores de Ifigenia. Respondo gracias a Rafael Vargas, quien me hizo llegar el libro Economía política del México contemporáneo. Homenaje a Ifigenia Martínez (Miguel Ángel Porrúa, 2008). El padre de la economista fue el coahuilense Jesús Martínez Elizalde, trabajador ferrocarri-lero, un hombre de cultura, amigo de intelectuales y artistas, masón y ¡feminista! que murió en 1955 siendo militante del Partido Comunista Mexicano. La madre, Concepción Hernández Garduño, nacida en Chapultepec, Estado de México, se encargó en buena medida de los hijos de Ifigenia para que ella pudiera estudiar –primera mexicana graduada en Harvard–escribir sobre asuntos económicos y destacar en la academia y la vida pública. En el libro citado, cuenta Porfirio Muñoz Ledo que al invadir el ejército la Ciudad Universitaria, en 1968, un oficial llegó hasta la dirección de la Escuela Nacional de Economía, donde la maestra era la directora y con toda insolencia el uniformado le dijo: “¿Qué hace usted aquí?”, a lo que ella respondió: “Eso se lo tengo que preguntar a usted. Yo estoy en mi lugar, ustedes no”. Luego fue sacada de su oficina, subida a un camión militar y conducida a la Procuraduría. Eran los días de gloria del Chacal Díaz Ordaz.

Libro y ahora serie de TV

Fritz Glockner es autor de un libro fundamental para entender la rebeldía juvenil de hace medio siglo y más: Los años heridos. La historia de la guerrilla en México (Ed. Planeta, 2019), mismo que ahora se convierte en una serie de seis capítulos que empezó a trasmitirse el 28 de septiembre en los canales 11, 21 y 22 con escasa o nula publicidad, pese a la importancia del tema y el profesionalismo de su tratamiento, pues entre los directores se cuentan Francisco Vargas y el gran Juan Antonio de la Riva, realizador de Vidas errantes (Ariel a la mejor ópera prima) y la inolvidable Pueblo de madera. La producción es de Gravedad Cero Films y el director creativo es Sergio Muñoz. La fotografía es de Claudio Rocha y el guion fue trabajado por Francisco Vargas, Stephanie Geslin y el propio Fritz. Los actores son Val Dorantes, Esteban Soberanes y Socorro Bonilla. Un acierto es haber incluido música y voz de Pepe de Molina y de Judith Reyes, quien fuera secuestrada por integrantes del Estado Mayor y obligada a ingerir una enorme cantidad de alcohol antes de ser abandonada en Chapultepec.

Premian a Socorro Venegas

Socorro Venegas, directora general de Publicaciones y Fomento Editorial de la UNAM, obtuvo de la Caniem (Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana) el Premio Juan Pablos al Mérito Editorial 2024 “por su vasta trayectoria en el mundo editorial y su importante contribución a la difusión de la cultura a través del libro, beneficiando significativamente la industria editorial en México y Latinoamérica”. En especial, se menciona que Venegas es la creadora de la colección Vindictas, que ha hecho recircular obras de autoras latinoamericanas del siglo XX que se espera sean revaloradas. La Caniem premió también tres publicaciones de la UNAM: la reedición de Cartas a Ricardo, de Rosario Castellanos, y las revistas Punto de Partida y ¿Cómo ves? La entrega de los premios se hará el 12 de noviembre en la Universidad del Claustro de Sor Juana.

Origen de la palabra fuck

Leo en internet un texto encabezado por Coyolosky69, que supongo es el nombre de batalla del autor: “En la antigua Inglaterra, la gente no podía tener sexo sin contar con el consentimiento del Rey (a menos que se tratara de un miembro de la familia real). Cuando la gente quería tener un hijo, debían solicitar un permiso al monarca, quien les entregaba una placa que debían colgar afuera de su puerta mientras tenían relaciones. La placa decía: Fornication Under Consent of the King (FUCK). Ese es el origen de tan socorrida palabrita”. Sin embargo, el señor Claudio Arias, quien leyó lo anterior, comentó que existe otra teoría, según la cual la palabra FUCK tiene su origen en una sigla que ocupaba la policía para describir una relación sexual no consensuada y que significa For Unlawful Carnal Knowledge.

Breviario…

En buena hora salió de la Secretaría de Cultura la inepta Alejandra Frausto y de Bellas Artes la decepcionante Lucina Jiménez, aunque a las dos les dieron chambas de consolación. Claudia Curiel de Icaza llega a recoger los tepalcates dejados por su antecesora, lo que no será fácil ni rápido, en tanto que Alejandra de la Paz tendrá que desplegar su reconocida aptitud y su imaginación para revivir al INBA. Suerte para ambas. @@@ Después de cerrar La Torre de Lulio, su famosa librería de la Condesa, Agustín Jiménez la reabrió en Agrarismo 34 esquina con Progreso, colonia Escandón. La clientela salió ganando, pues ahora tiene más títulos en exhibición y al grato local está por agregarle cafetería.

 

El baile de Tombolele

Con perdón de doña Yolanda Montes.

Para los militantes de Morena y otros fanáticos del semidiós tabasqueño, resulta no sólo plausible, sino intocable y hasta sagrado el método de elección de jueces, magistrados y ministros de la Suprema Corte mediante tómbola. Muchas críticas ha merecido dicho procedimiento, pues abre la puerta a un universo tal de transas, corruptelas y estupideces que harán verse a la actual judicatura como una sucursal del Reino de los Cielos en tierra profana.
Se teme a los resultados de elegir a los juzgadores mediante el azaroso procedimiento, más propio de un casino que de una ciudadanía con derechos, pero pensándolo bien, quizá lo mejor sea seguir el camino indicado por el tlatoani del pasado sexenio y al parecer también de este.
Importando tan poco los procedimientos institucionales, es obvio que da igual si los jueces son compadres de los narcos, criados de quienes poseen riquezas, acólitos de la Iglesia o lamebotas de El Más Alto, pues serán ellos quienes participen en el baile de Tombolele.
El gran problema que tiene esta fiesta de los agachones es, evidentemente, el económico. Lo que idearon los autores de la reforma cuesta mucho dinero, lo que podría ahorrarse con algunas modificaciones, pues al final del anterior sexenio quedaron las arcas vacías y las obras inconclusas, lo que se agravó porque las corruptelas son inevitables en una administración caótica.
Por lo anterior, una medida aconsejable es que se cancele la tomboelección y se encomiende a una comisión ejecutiva el nombramiento directo de los togados. Tal comisión deberá estar integrada por el Más Alto, algún cardenal y el capo que escojan sus pares, pero también el presidente de la Cámara de Diputados, el lider del Senado y por supuesto doña Guadalupe Taddei Zavala, pues los tres están donde están para lo que están.
Alguien preguntará por qué, en la comisión de marras, no está representado el pueblo bueno y sabio, a lo que seguramente responderá algún representante oficial u oficioso que ese conglomerado ya votó por Morena, “y ora se aguanta”.
Como todo lo hecho sobre las rodillas, la reforma es una especie de queso Gruyére. Pos sí, responderá quien se ponga el saco, pero las órdenes del Padrecito no se discuten. Nos dijo: “Ahí les va la iniciativa, y me la aprueban al grito de újule”. Y así se hizo, porque de no hacerlo correría riesgos innecesarios el naciente maximato.
Pero volviendo al método de elección, los diputados y senadores debieron ir a Las Vegas a tomar un cursillo sobre juegos de azar. Así, se hubieran evitado los errores y ridículos en que han incurrido, de paso habrían aprovechado el viaje para gastarse los jugosos viáticos en la ruleta, las maquinitas y las compañías.
En fin, que dejarle los destinos de la patria a Birján puede resultar muy provechoso. Imaginemos que resulta bien la rifa de juzgados, magistraturas y puestos de ministros de la Corte, que ya no será suprema, sino una especie de empresa paraestatal. Si es el caso, habrá que aprovechar la experiencia y extender sus beneficios.
Por ejemplo, podría ahorrarse el inmenso gasto que implican los procesos electorales, pues los ciudadanos acuden a las urnas y votan, no tanto por los candidatos, a quienes no conocen ni de oídas, sino por el partido que les gusta, sobre todo si les entrega una lanita para su Bienestar.
Si se aprovecha la experiencia de la reforma judicial, se puede seguir con una reforma legislativa, en la que desde Palenque llegaría la lista de candidatos a senadores y diputados y los ciudadanos simplemente podrían cruzar la palabra “SÍ” para que resultaran elegidos. Se evitaría la opción “NO” porque la lista debe ser definitiva, pues la manda quien manda y sólo queda obedecer, como mansamente hacen los legisladores de Morena.
El mismo procedimiento podría seguirse en los municipios y los congresos locales, pero con el fin de no recargar de chamba al Gran Dedo, de eso deberán encargarse los Ejecutivos de cada estado. Por supuesto no en lo referente a las gubernaturas, pues esas las decide Ya Saben Quién.
En fin, que se trata de no distraer a la ciudadanía, que ahora anda tras de la tortilla de cada día. Los menesteres politicos debemos dejarlos a los políticos (a los de Morena, por supuesto).

 

¿Quiénes son los golpistas?

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La embestida morenista contra las instituciones ha llegado a extremos que serían risibles de no ser tan peligrosos. Acusar de “golpistas” a los ministros de la Suprema Corte es un recurso infamante que pretende descalificar su función, cuando en realidad el golpismo está en el bando acusador.
La reforma del Poder Judicial ha sido prohijada por el caciquismo del ex presidente Andrés Manuel López Obrador, quien para controlar a la Suprema Corte impuso como ministra a una probada plagiaria, a otra señora que fue designada directamente por él y a una más que considera su función como un servicio al que manda, que no es precisamente el pueblo, como suelen repetir los morenistas. Paralelamente, la bien pagada prensa oficiosa ataca a Norma Piña, una mexicana que con mucho esfuerzo ha llegado al alto cargo que ahora ocupa.
Otra acusación absurda que se lanza contra los ministros es la de “conservadores”, cuando que su trabajo es precisamente vigilar que se mantenga, que se conserve en México el orden constitucional, hoy alterado por las ocurrencias de un ex presidente al que diputados y senadores de su partido aprobaron sin discusión una reforma que altera gravemente el equilibrio institucional.
Para garantizar este proceder ovino, Morena recurrió a las añejas fórmulas del priismo más acedo y se valió de sus rémoras, el Partido del Trabajo y el PVEM, negociazo de unos cuantos vivales, y de opositores comprados.
Como tales complicidades no le bastaran, Morena se valió de su control sobre los órganos elec-torales para que la votación propia y la de sus socios, que no llegó a 54 por ciento, se convirtiera en casi 70 por ciento mediante una tramposa interpretación de la ley, pues lejos de buscar la proporcionalidad, se ignoró al extremo de despojar de curules y escaños a la oposición. Con esa mayoría inventada, se procedió a barrer con el Poder Judicial, gracias a los “representantes populares”.
Ahora la faena se redondea mediante una absurda legislación según la cual, dizque para proteger del narco la elección de jueces, cada candidato deberá pagar su campaña. Quién sabe de cuál cabecita pudo salir esa ocurrencia que, lejos de proteger la limpieza de la elección, abre de par en par la puerta al dinero del narco, pues ya se sabe que tales procesos se ganan con dinero, mucho dinero, que es precisamente lo que sobra a los criminales, que de esta manera tendrán más jueces a su servicio.
La propuesta que impondrá Morena manda a la basura los conocimientos y la experiencia, pues cualquier advenedizo puede convertirse en juez, se hace a un lado la carrera judicial para dar paso al arribo de quienes dispongan de un título de abogado, así lo hayan comprado en alguna universidad patito.
Y tales barbaridades se le imponen a la ciudadanía mientras arde el país ante el pasmo de quienes debieran imponer el orden, porque la inseguridad, presente desde los tiempos del neoliberalismo, se intensificó al establecer la política de “abrazos, no balazos”, que en la práctica implicó una punible renuncia a la aplicación de la ley, facultad que no es opcional, sino de ejecución obligatoria.
De este modo, seguiremos viendo matanzas como las que en estos días sacuden a Sinaloa, Michoacán, Tamaulipas, Guerrero o la frontera chiapaneca, mientras en la esfera oficial seguirán los fraudes como el de Segalmex, más obras públicas inconclusas por ineficiencia o corrupción, más de todo aquello que los mexicanos no queremos.
Lo prudente, ya iniciado un nuevo sexenio, era ganar tiempo para amortiguar las presiones tabasqueñas. Es imposible esperar una actitud digna de los priistas que ahora son mayoría en Morena. ¿Pero qué pasa con los que vienen de la izquierda, de la lucha por democracia e igualdad y de sufrir persecución y cárcel por atreverse a decir “no”?
Jugándose la vida, ante la pasividad e ineficiencia de las autoridades y las amenazas y agresiones de los narcos, los integrantes de Gusanos de la Memoria y los voluntarios del Centro Cultural San Francisco siguen llevando alimentos y otro tipo de ayuda a las poblaciones de la Montaña de Guerrero afectadas por el huracán John. Las donaciones se pueden hacer al número Clabe BBVA 012281011419865386 bajo el concepto de Maíz. Más información llamando al teléfono 75-7122-2271.

 

El “socialista” y el rey

Crece el diferendo con España, pues el gobierno del “socialista” Pedro Sánchez Pérez-Castrejón decidió no enviar representante alguno a la toma de posesión de Claudia Sheinbaum, pues consideró “inaceptable” que no se incluyera al monarca en la invitación. Debió doler en Madrid el gesto mexicano, pues el propio Pedro Sánchez se comunicó con Claudia Sheinbaum con la exigencia de pedir explicaciones, ante lo cual la mandataria electa, con elegancia, lo mandó al caño y respondió haciendo referencia a la solicitud que en 2019 hizo el presidente Andrés Manuel López Obrador a Felipe VI de España, en la que demandaba:
“Que el Reino de España exprese de manera pública y oficial el reconocimiento de los agravios causados y que ambos países acuerden y redacten un relato compartido, público y socializado de su historia común, a fin de iniciar en nuestras relaciones, una nueva etapa, plenamente apegada a los principios que orientan en la actualidad a nuestros respectivos Estados y brindar a las próximas generaciones de ambas orillas del Atlántico, los cauces para una convivencia más estrecha, más fluida y fraternal.”
Como no hubo respuesta, en febrero de 2022 AMLO declaró en pausa las relaciones con las autoridades españolas. Ahora, Sheinbaum señaló que, “lamentablemente, dicha misiva no mereció respuesta alguna de forma directa, como hubiera correspondido a la mejor práctica diplomática de las relaciones bilaterales. En cambio, parte de la carta se filtró en medios de comunicación y posterior a ello, el Ministerio de Asuntos Exteriores de España realizó un comunicado de prensa. Hasta el momento, esta circunstancia no ha sido aclarada, ni respondida de forma directa al gobierno de México.”
Por sus resbalones conceptuales y sintácticos, especialmente de puntuación, ambos textos parecen hechura de la misma mano, pero es lo que menos importa, pues si en 2019 pudo parecer ocioso que se pidiera un mea culpa, la falta de respuesta expresa una inadmisible soberbia muy explicable, pues el Estado español mantiene enclaves coloniales en África y, en esas condiciones, no podía admitir su política esclavista y genocida mantenida durante siglos.
En América, esa política se expresó en hechos como lo ocurrido en México, donde de los 25 o 30 millones de habitantes que tenía el territorio a la llegada de Hernán Cortés, para principios del siglo XVII sólo quedaba un millón y cuarto, o en el tráfico esclavista en el continente que arrancó por lo menos a 13 millones de africanos de sus lugares de origen, muchos de los cuales acabaron en Nueva España.
Aunque en la península existieron leyes que prohibían el tráfico de seres humanos, la corona española expidió más de 120 mil licencias para trasladar a sus colonias americanas esclavos negros a un precio de ocho ducados cada uno. Un negociazo, pues un ducado del siglo XVI y comienzos del XVII, dice la Wikipedia, “tendría una equivalencia actual a unos 196 euros”. Incluso, al establecerse las Cortes de Cádiz, el diputado mexicano José Guridi y Alcocer y el asturiano Agustín Argüelles propusieron abolir la esclavitud, lo que fue rechazado.
De modo, pues, que el señor Sánchez Pérez-Cstrejón y su monarca no pueden alegar inocencia, y al negarse a reconocer el papel de España en el tráfico y matanza de seres humanos se hacen cómplices de sus antepasados.
Por otra parte, cabe preguntar por qué en las reuniones internacionales España tiene representación dual, pues asisten el jefe de gobierno en turno y el rey, jefe de Estado. Que sepamos, ningún otro país pide ni disfruta de privilegio semejante. Lo que está en el fondo de esa actitud pretenciosa es la reprobable idea de superioridad cultivada a lo largo de tres siglos, pese a que hace 200 años las naciones iberoamericanas pintaron su raya.
Junto al detestable pasado colonialista, mexicanos y españoles tenemos muchos lazos que nos unen, desde los antepasados comunes, numerosas realizaciones materiales, una cultura llena de semejanzas y la firme convicción de que la independencia y la democracia hay que defenderlas bajo cualquier circunstancia, como los republicanos peninsulares y los mexicanos lo hicieron durante la guerra contra el fascismo de Francisco Franco y sus manadas de fanáticos.