
El ex presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, señala que la falta de oportunidades económicas es “el caldo de cultivo para la violencia”.
Ciudad de México, 20 de septiembre de 2019. La Cumbre Mundial de Premios Nobel de la Paz fue inaugurada ayer en el Centro Internacional de Congresos en Mérida, Yucatán, donde se dan cita 30 ganadores de este premio para discutir sobre paz, justicia social, migración y otros temas.
La Cumbre tiene actividades desde ayer, jueves 19 de septiembre, hasta el domingo 22 de septiembre, cuando se realizará la Carrera por la Paz, a modo de clausura.
Otros de los temas que se abordarán durante la cumbre son el cambio climático, el combate al hambre, el periodismo e incluso las redes sociales.
Entre los nombres más destacados que asisten a la Cumbre están la guatemalteca Rigoberta Menchú y el ex presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, laureado con el Nobel de la Paz por su participación en el proceso de desarme de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Bajo el lema Mi huella por la paz, la edición 17 de la Cumbre tendrá, además de pláticas con los personajes y organizaciones laureadas, foros, proyecciones, conciertos y entrega de premios.
El desarrollo socioeconómico, condición para la paz
Los galardonados con el Nobel de la Paz hicieron un llamado a reducir la desigualdad económica y social.
“El desarrollo socioeconómico es condición necesaria para la paz entre las naciones. Lo que está sucediendo en el mundo es aberrante, cómo se está concentrando el ingreso en unas pocas personas”, dijo el ex presidente de Colombia Juan Manuel Santos en la primera mesa de la Cumbre.
El ex mandatario, quien recibió el galardón en 2016, se refirió a la desigualdad económica como “el caldo de cultivo para la violencia”.
En tanto, la estadunidense Jody Williams, Nobel de la Paz en 1997 por su lucha contra las minas antipersonales y de racimo, lamentó que en su país el salario mínimo sea de 7.25 dólares la hora.
“Cómo alguien en Estados Unidos puede vivir con ese monto. Tan sólo una taza de café en Starbucks cuesta eso. Realmente necesitamos reestructurar el sistema económico”, advirtió.
“Si no lo hacemos, no veo cómo puede mejorar la situación. El comunismo no sirvió, pero el capitalismo tampoco está haciendo un gran trabajo”.
Santos y Williams participaron, junto con otros laureados y el gobernador Mauricio Vila, en el panel Deja tu huella por el desarrollo social y económico, el cual abrió las jornadas.
“La desigualdad está creciendo; 1 por ciento de las personas más acaudaladas controla el 45 por ciento de los ingresos”, subrayó por su parte Kailash Satyarthi, activista indio premiado en 2014.
Condenan gasto en armas
En momentos de máxima tensión en Medio Oriente y de cruce de amenazas con países como Estados Unidos, los galardonados condenaron el gasto que los gobiernos destinan a las armas.
En la capital yucateca, llamaron a redirigir dichas partidas a otros asuntos de atención urgente.
“El 57 por ciento del presupuesto disponible en Estados Unidos se gasta en el Ejército”, sostuvo la estadunidense Jody Williams.
En contraste, apuntó, sólo 3 por ciento se invierte en educación, otro 3 por ciento en salud, y 2 por ciento en el Departamento de Estado.
“Necesitamos observar en qué gastamos nuestros recursos. La cantidad de dinero invertido globalmente en sistemas de armamento y Ejércitos es una obscenidad”, subrayó.
“Cómo podemos avanzar en términos de igualdad y el bien común cuando esa cantidad de dinero se gasta en armas y guerra. Y no es sólo mi país, también es China y Rusia”.
Kailash Satyarthi hizo un llamado a redirigir el presupuesto al sector educativo.
“Se necesitan 22 mil millones de dólares al año para garantizar la educación de los niños, cuatro días y medio en gasto militar. El mundo no está pobre”, enfatizó el activista indio, quien junto con la joven pakistaní Malala Yousafzai fue reconocido con el Nobel por su lucha por la educación.
“Los niños jamás han creado guerras, son los presidentes los que crean guerras, y separan a los niños de los padres y los mantienen en cautiverio”.
En la misma línea, el ex presidente colombiano Juan Manuel Santos aseguró que durante su gobierno (2010-2018) fue el primero en la historia de su país en destinar mayor presupuesto a la educación que a la seguridad y defensa.
Mientras tanto, Shirin Ebadi, iraní galardonada en 2003, lamentó la situación de su país.
“Tenemos gobiernos corruptos cuando la gente habla, cuando los trabajadores alzan la voz, aquellos a quienes no se les da un salario, y la respuesta del gobierno es porque están luchando contra Estados Unidos”, apuntó.
“Eso se convierte en prioridad, el dinero no se usa para la creación de escuelas, sino para crear armas”.
Los laureados abordaron también el tema del cambio climático, el cual, advirtió el ex mandatario colombiano, ya no es una amenaza, es una certeza.
Cena con los galardonados
Tras la primera jornada de sesiones, 30 galardonados participantes de la Cumbre de Premios Nobel de la Paz asistieron a una cena con el presidente Andrés Manuel López Obrador.
La cena es privada y trascendió que se llevará a cabo en la Hacienda San Antonio Hool, un exclusivo lugar para reuniones.
Texto: Stafff / Emilia Martínez / Agencia Reforma / Foto: Agencia Reforma


