
Teniendo como personajes principales a ranas y sapos, la noche del miércoles se inauguró la exposición Estanques, del acapulqueño Andrés Martínez Pacheco, en el Museo Fuerte de San Diego, y que busca ser “un agradecimiento a la madre tierra por los humedales vibrantes que nos ofrece, guardianes del agua y la vida”.
Así lo explicó el artista plástico ante decenas de personas que se reunieron y que recorrieron el salón de usos múltiples del Fuerte para ver los 28 cuadros, una docena de accesorios –aretes y collares– y tres esculturas de papel.
Estanques, añade el texto de sala, “es un espejo sereno del cielo, un rincón de tranquila quietud donde la vida florece con óleos, raspando las telas y donde las joyas cubren las excentricidades de la relación entre humanos y anfibios, invitando a la contemplación de la naturaleza en su forma más pura y apacible atrayendo a aves que bajan a beber y bañarse”, resaltando que ranas y sapos son anfitriones y depredadores también.
No obstante, ambos tipos de anfibios son en sí los protagonistas de la exposición –prácticamente dejado de lado los estanques– y son mostrados lúdicamente lo mismo como caballeros, santeras, damas de sociedad, danzantes, equilibristas, indígenas, adivinos y marionetas, así como helados derritiéndose.
Óscar Ricardo Muñoz Cano


