
Chicago, a 11 de agosto de 2026.- La migra ha intensificado sus actividades en el area metropolitana de Chicago y en otras importantes regiones de Estados Unidos en los últimos días.
En el area de Belmont-Craigan, varias camionetas con agentes fueron vistas en las calles Fullerton y Cicero, así como por Belmont y la avenida Central, nos informó Martha “N”, una comerciante de origen taxqueño, quien tiene un negocio en el área.
Los agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE por sus siglas en inglés) fueron vistos luego por las avenidas Kostner y Armitage, de donde se llevaron a un hombre que conducía un vehículo de carga.
En la misma zona, de Humboldt Park, en las avenidas Chicago y Lamont, una persona fue puesta bajo custodia y un vehículo fue dejado abandonado, con uno de sus vidrios rotos.
Asimismo, los agentes detuvieron a conductores de las empresas Uber y Lift en el aereopuerto O’Hare, donde han permanecido apostados en la últimas semanas.
Los agentes fueron vistos en el negocio de Casey’s, de la ruta Plainfiel en Naperville donde el lunes arrestaron a cinco personas y después fueron observados en las rutas Dundee y Elmhurst, en el suburbio Wheeling, donde radican varias familias de origen guerrerense.
La pregunta que todo mundo se hace es quién se beneficia con las deportaciones.
Para tener una perspectiva clara, se informa que el 5 de junio de este año, el Senado aprobó 70 mil millones de dólares para financiar las deportaciones masivas.
En días recientes, el departamento de inmigración y control de aduanas anunció que abriría cuatro nuevos centros de detención, en Oregon, Pensilvania, Carolina del Norte, Florida y se discute la posibilidad de abrir otro en Illinois, debido a que el centro de Broadview resulta ser pequeño e inadecuado.
El año pasado ya se habían aprobado 75 mil millones de dólares para el mismo propósito, en lo que llamaron “la ley grande y hermosa”, lo que sumados son un total de 145 mil millones.
Para ponerlo en perspectiva, en 2024 el presupuesto del Departamento de Inmigración y Control de Aduanas fue de 12 mil millones de dólares.
La mayoria de estos recursos no los maneja el gobierno sino empresas privadas que hacen negocio con el gobierno.
Cuando un inmigrante es detenido no es llevado a una cárcel, es llevado a un centro de detención privado y esa empresa cobra por cada día que pase detenido.
Las dos grandes empresas, que se enriquesen con los inmigrantes, se llaman Geo Group y Corcivic, que según datos del propio gobierno reciben 165 dólares diarios por cada detenido y se estima que en la actualidad hay 70 mil indocumentados bajo custodia, lo que genera un ingreso diario de 11 millones 550 mil dolares.
En 2025, Geo Group generó ingresos por 254 millones de dólares, según su reporte financiero. El negocio no termina ahí, pues cuando un inmigrante es liberado, pero su caso sigue abierto, le colocan un grillete electrónico en el pie para poder ser rastreado.
Si la persona falla en asistir a la corte, la empresa se encarga de encontrarlo y según datos del Departamento de Seguridad Nacional hay unas 180 mil personas con ese grillete y todos ellos son monitoreados por una subsidiaria de Geo Group.
La otra pieza del rompecabezas es el transporte en aviones charter, de todos los deportados. Cuando un indocumentado es deportado, no lo transportan en aviones comerciales, lo envian en aviones charter contratados por el gobierno, a traves de Geo Group y sólo en el primer trimestre de 2025, se gastaron más de 300 millones de dólares en vuelos de deportación. Se estima que con los 70 mil millones de dolares aprobados en junio de este año, esos vuelo van a multiplicarse y se espera que con ese dinero el gobierno contrate más tecnología, como cámaras de vigilancia, drones miitares, sistemas de reconocimiento facial, software de rastreo, empresas de tecnología y defensa.
Esto se ha convertido ya en un sistema, donde entre más inmigrantes indocumentados sean detenidos, más dinero ganan estas empresas.
Dicho sistema fue planeado con mucha antelación, donde hay lobistas haciendo política ante el Senado para aprobar estas leyes y no se busca solucionar el tema migratorio, sino dar continuidad a las deportaciones, porque si las detenciones se paran, estas empresas se van a la bancarrota. Por esa razón, los lobistas donan dinero a los políticos, para que cuando lleguen al poder los favorezcan en los presupuestos.
Texto: Manuel Martínez Santamaría


