
Acapulco, Guerrero, 5 de enero de 2026. A ritmo de cumbia, merengue y salsa, ayer domingo a las 6 de la mañana se inauguró formalmente la temporada de Roscas de Reyes en la panadería La Chilapeña, en la calle Lerma de la colonia Hogar Moderno.
Canciones como De a cartoncito de cerveza, Gózalo, Martha La Reina o El Gallo Moro le dieron ritmo al trabajo del grupo de panaderos (Emanuel, César, Kevin, Yazmín…) que para la tarde había concluido su primer día.
No obstante, al cierre de ese primer día y en medio del relajo y el buen humor no se pudo establecer en qué o porqué es mejor la rosca de panqué sobre la rosca tradicional y mucho menos, porqué cada vez es más la gente que prefiere las roscas industrializadas de las grandes cadenas comerciales.
Es el precio, dice uno (aunque muchas veces son más caras las del súper).
He probado algunas y sí, la neta algunas saben bien, –acota otro (aunque siempre saben a mantequilla solamente).
Es porque el acapulqueño no tiene desarrollado el gusto, piensa el reportero.
La tradición siempre va a pesar, aseguró el maestro panadero José Guadalupe Felipe Hernández quien encabeza los trabajos de una temporada que concluirá este martes 6 de enero.
Y sí, la costumbre de partir la Rosca de Reyes el 6 de enero es una de las tradiciones de Navidad más arraigadas en México, en Guerrero, en Acapulco.
Mientras que para unos, no todos, la forma redonda de la rosca representa la corona de los Reyes Magos para otros simboliza el amor de Dios.
Asimismo, los adornos de dulces representan las joyas de las coronas reales. Bueno, eso dice la tradición.
Así, es que envuelto en el aroma dulce, a vainilla y mantequilla del lugar, explicó que desde hace unos veinte años labora en esta panadería ofreciendo los dos tipos de rosca, la de panqué (harina, azúcar, mantequilla, huevos, ralladura de naranja y polvo para hornear, por lo regular) y tradicional (harina, huevos, azúcar, mantequilla y frutas cristalizadas para la decoración, generalmente), aunque en menor medida que otros años.
Mientras que los centros comerciales ofrecen roscas desde hace días con una variedad de precios y sabores rellenas de chocolate, mazapán, crema pastelera pero principalmente conservadores y edulcorantes químicos para competir contra la tradición; don José afirmó que “para cada quien sale el Sol y es el cliente el que sabe su gusto de pan”.
Pero esta afirmación es un poco engañosa ya que señaló inmediatamente y con orgullo: “aquí ya los clientes saben de la calidad de nuestro pan”.
Y en efecto, la panadería fundada por Hermelinda Gutiérrez Romano a principios de los años 90, tiene ya una reputación hecha y comprobada.
De hecho, el año anterior elaboró la monumental Rosca de Reyes que repartió el gobierno municipal el Día de Reyes en la plancha del Zócalo.
“Aquí hacemos el tradicional pan chico, el grande, el de requesón con piloncillo, los tradicionales estilo Chilapa y también estilo Tixtla” dijo, para invitar a la gente que no lo ha probado a acercarse a la panadería en la que también colaboran su esposa, la señora Rosario Basilio Gutiérrez, y Doña Denia que atiende a la gente.
“Los niños creen en los Reyes y parten la rosca (generalmente el día 5 por la noche) y se motivan al ver a los muñequitos”, recordando que posteriormente esperan sus regalos tal y como los Reyes Magos le llevaron al niño Jesús.
Óscar Ricardo Muñoz Cano


