
Chilpancingo, Guerrero, a 27 de junio de 2026.- El secretario de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, Roberto Arroyo Matus, señaló que la filtración de humedad hacia el suelo eleva su peso en casi mil kilos por metro cúbico, lo que genera presiones y si esto no se incluye en los cálculos de las construcciones, puede producir derrumbes como el ocurrido el miércoles en Tlapa, donde falleció un trabajador.
En la colonia Nueva Esperanza, una persona fue sepultada por un derrumbe de tierra mientras trabajaba en la construcción de una vivienda.
En consulta telefónica, el funcionario explicó que las obras deben tener supervisión en el proceso de construcción, así como después mantenimiento y revisión constante, porque a veces plantas invasoras rompen las barreras con sus raíces, ingresa más cantidad de agua, que causa filtraciones y mucho daño.
Explicó que la Secretaría de Protección Civil supervisa la obra pública, que interviene sólo en casos de denuncias ciudadanas por algún tipo de riesgos en construcciones particulares.
Aseguró que corresponde al director responsable de obra, no sólo la edificación, sino también la vida útil de la construcción y el Ayuntamiento sólo expide las licencias.
Dijo que hay mucha población asentada en laderas, muy vulnerables a deslizamientos súbitos o lentos, y la recomendación, cuando se tienen antecedentes de situaciones de alto riesgo por lluvias fuertes o de larga duración, es que evacuen y vayan a lugares de refugio temporal.
Informó que el gobierno estatal tiene espacios para 120 refugios, donde pueden recibir a unas 130 mil personas, donde van salvaguardar la vida mientras pasan las condiciones críticas.
Señaló que en Tlapa hay lugares de riesgo, como las construcciones junto al río Jale, “son zonas que pueden representar un alto riesgo de inundaciones repentinas, y se recomienda evacuar esos sitios ante lluvias abundantes”.
Reconoció que esta situación no sólo es de Tlapa, se encuentra en distintas partes del estado, donde las personas deciden construir cerca o al pie de los cauces de ríos.
Asimismo en Chilpancingo, donde hay al menos al 13 barrancas con viviendas en alto riesgo, porque han invadido los cauces, “resulta un riesgo importante porque son elementos que obstruyen el libre paso del agua fluvial, que pueden generar problemas no sólo para el que obstruye, también para los vecinos”.
También están ubicadas en Acapulco, Taxco, Atoyac, Benito Juárez y Tecpan zonas habitadas con alto potencial de deslizamiento.
Insistió en que las personas que viven en sitios de esta naturaleza, deben evacuar sobre todo cuando hay lluvias persistentes por arriba de 12 horas, que ya son abundantes, pueden presentar un alto riesgo por saturación de suelo.
Reconoció a los ayuntamientos como los primeros respondientes en protección civil, que apoyan con las notificación en las vivienda en riesgo, “pero el gran problema es que la gente no tiene oportunidad de habitar en otros espacios y permanecen en estos sitios que son de muy alto riesgo”.
Indicó que el año pasado se hizo un censo de la población que vive en zonas de alto riesgo, pero quedó incompleto porque no se encontraron a muchas familias en las viviendas.
Consideró en muchos casos, sólo se utilizan esos espacios de manera temporal con la esperanza de recibir un apoyo del gobierno federal.
Texto: Lourdes Chávez


