13 noviembre,2017 8:25 am

La inauguración del estadio Luzhniki, un caos organizativo

Moscú, Rusia, 13 de noviembre 2017. La inauguración del estadio Luzhniki, que albergará el año que viene la final del Mundial de fútbol de Rusia, acabó el sábado por la noche en un caos organizativo que afectó a miles de personas.

Tras el triunfo de Argentina sobre Rusia por 1-0, la Policía de Moscú cortó muchas calles de la capital rusa e importantes entradas a las estaciones de metro. Así, miles de hinchas se vieron obligados a andar varios kilómetros a la salida del estadio. Muchos de ellos se quejaron de que tardaron hasta dos horas para subirse al metro. Hacía mucho frío y llovía.

El encuentro tenía que ser una fiesta. Tras cuatro años de obras, el estadio que albergó en 1980 los Juegos Olímpicos abría de nuevo sus puertas a pocos meses de recibir el partido inaugural y la final del Mundial.

Sin embargo, todos los problemas que hubo tras el pitido final eclipsaron todo. Incluso la derrota y el aburrido partido. La prensa rusa analizó hoy la mala gestión y habló de un “fracaso total” desde el punto de vista organizativo.

Cerca de 79 mil asistieron al encuentro. Debido a la gran multitud y al estrecho camino al metro, los espectadores abandonaron el estadio prácticamente en fila. Cientos de policías guiaron a los hinchas por el camino. “¡Con lluvia y cinco grados y en noviembre! Había niños, mujeres y personas mayores”, señaló furioso el oro olímpico en patinaje artístico Maxim Trankov en declaraciones al diario “Kommersant”.

Una vez alcanzada la estación de metro más cercana, había muy pocos vagones y poca cadencia. Así, muchas personas anduvieron cuatro kilómetros hasta la siguiente parada.

La ciudad de Moscú aceptó este lunes que hubo errores y que serán analizados. Un problema es que la estación Sportivnaya, situada a unos pocos pasos del estadio, todavía está en obras, dijo hoy lunes Vladimir Chernikov, del ayuntamiento.

“Tuvimos que reforzar la seguridad en la salida y guiar a los hinchas a la estación de Frunsenskaya. Pero muchos prefirieron aguantar las largas filas y quedarse en la parada más cercana al estadio”, dijo Chernikov a la agencia Interfax.

El problema es que otra de las estaciones, la de Vorobyovy Gory, en la zona sur, también estaba cerrada por obras. En el futuro habrá autobuses especiales entre el estadio y las estaciones de metro. “Antes del Mundial estos problemas tendrá que ser resueltos”, apunta el periodista Andrei Malossolov.

El presidente de la Federación de Fútbol de Rusia, el influyente Vitali Mutko, se disculpó por las molestias ocasionadas. El político, viceprimer ministro del gobierno de Vladimir Putin, instó a la ciudad, al Ministerio del Interior y al Comité Organizador del Mundial a revisar todo después de lo vivido el sábado.

“El Luzhniki es el estadio más importante del torneo. Aquí se jugarán el partido inaugural, una semifinal y la final y todo tiene que estar perfecto”, señaló Mutko.

Texto:DPA/Foto:EFE