
AMERIZAJE
Ana Cecilia Terrazas
A punto de terminarse, habiendo comenzado desde mayo pasado, en el Palacio de Bellas Artes de la capital mexicana se puede ver una exhibición homenaje del pintor, escultor y muralista Jorge González Camarena, a 45 años de su fallecimiento.
Esta exposición temporal –que termina el 14 de septiembre– fue titulada La utopía inacabada, en alusión a esa patria que carga con una “Revolución libertadora que debiera haber acabado con la pobreza y la miseria que marcaron al país durante siglos”. Las obras presentadas en La utopía inacabada, con el toque de “realismo mágico de la escuela mexicana” –como el propio jalisciense nombró a ciertos toques místicos agregados a su obra pictórica–, así como con el “cuadratismo” evidente que lo caracterizó –uso de formas, líneas y fondos geométricos para elementos, figuras y personajes–, nos transportan a la nación que a sus ojos seguía en deuda con la población más pobre y vulnerable.
De la palabra “distopía”, dice la explicación más accesible que se trata de “la deshumanización, los gobiernos tiránicos, posguerras de conflictos de grandes dimensiones, los desastres ambientales u otras características asociadas con un declive cataclísmico en la sociedad” *. Autores de ciencia ficción como George Orwell, Aldous Huxley, Ray Bradbury o Santo Tomás Moro hablaron de las antiutopías o movimientos distópicos. Por más semejanzas que pueda parecer hubiese en el mundo actual con los estados antiutópicos, quizá la opción menos inútil, de mejor frecuencia y con mayores posibilidades que tiene la humanidad para encontrar nuevos caminos y definiciones de su porvenir resuene mejor, en todo caso, con ese concepto que da nombre a la muestra de Jorge González Camarena, “la utopía inacabada”.
En cada obra de la exposición se da cuenta clara de una nación mexicana “resultado de la profunda compenetración de dos culturas: la mesoamericana y la española. A través de su trabajo artístico –ya fuera escultura, dibujo o pintura–, el artista representó una visión de la historia de México en la que reconoce la importancia de la fusión de ambas raíces que dan origen al mestizaje, como única y genuina identidad de lo mexicano”.
El mural de increíble factura titulado Liberación (1957-1963) de González Camarena, en el segundo piso del Palacio de Bellas Artes, es parte fundamental de la exhibición y es precisamente una gráfica colorida y magna de la historia patria, a los ojos de este gran artista, quien coloca en la parte central “a un hombre de espaldas que lucha contra la opresión y destroza la cruz a la que se encuentra atado. Esta enérgica figura está flanqueada, a su izquierda, por un campesino de aspecto cadavérico, y a su derecha, por una mujer vivaz y resplandeciente, que simbolizan, respectivamente, el pasado avasallador y el futuro prometedor” **.
González Camarena nació en 1908, inició su carrera profesional en 1929 y sus obras más recientes las elaboró el año de su muerte; el prolífico artista nunca dejó de producir y elogiar sobre el lienzo la fusión de dos culturas –ese mismo nombre puso a obra de caballete que actualmente se exhibe en el Museo Soumaya de Ciudad de México– que hace única a esta patria mexicana.
Al final no hubo, y difícilmente habrá, un promotor más potente de la imagen de nuestra patria, con cara de mujer, que Jorge González Camarena, quien, como es sabido ya, utilizó a la bellísima Victoria Dorantes, mujer tlaxcalteca, como modelo de “la patria” para las portadas de libro de texto gratuito de los años sesenta en adelante, títulos que se distribuyeron por millones y millones a lo largo de muchos años entre todas las infancias de primaria en el país. El rostro hermoso de Victoria es, para cualquiera que haya recibido uno de esos libros en esa generación, la patria misma, de ojos rasgados, tez cobriza y pelo azabache, lacio, vestido blanco, bandera y libro en manos, atenea de una mestiza identidad.
La patria no de opuestos que se odian sino de fusión, no de sólo desamparo sino de esperanza, ésa que aún hoy sigue en deuda con la pobreza, esa es la patria de González Camarena y esa es la muy celebrable este septiembre de 2025; más cercana, acaso, a una utopía inacabada que al escenario distópico que por momentos avasalla.
* https://es.wikipedia.org/wiki/Distop%C3%ADa
** https://museopalaciodebellasartes.inba.gob.mx/murales-coleccion-permanente/
@anterrazas


