
Señalan que cumplen sus funciones en un edificio dañado, que sigue el desabasto de medicamentos y que no cuentan con una sala de urgencias
Chilpancingo, Guerrero, 4 de julio de 2026. Personal médico y trabajadores administrativos de la Clínica del ISSSTE colocaron una lona en la reja de la entrada, donde informan que laboran bajo protesta en las instalaciones, dañadas desde el sismo 7 de enero de 2021; además, hay desabasto de medicamentos y no cuentan con sala de urgencias ni titular de la dirección desde hace cuatro meses.
En el escrito, señalaron que hacen todo lo está en sus manos para atender a la población derechohabiente, “pero el esfuerzo humano tiene límites”.
Exigieron el envío de lo necesario para cumplir con sus actividades y la construcción de un hospital General de Especialidades para atender la demanda de la región Centro.
En consulta, dirigente en Chilpancingo del Sindicato Nacional Auténtico y Democrático de los Trabajadores del ISSSTE (SNADETISSSTE), Rosembel González Cedeño, denunció que siguen usando los consultorios provisionales que se instalaron por el sismo del 2 de enero de 2026, mientras se valoraban las condiciones del edificio.
Aunque el dictamen indica que no hay riesgos para la población, continúan realizando reparaciones, pero suspendieron las cirugías porque cerraron el quirófano para ampliar el área de urgencias.
Además, comenzaron una construcción en el zona del estacionamiento de la que ignora su fin, que los trabajadores dejan abandonadas por temporadas.
Denunció que los pacientes se están muriendo: en el hospital faltan materiales, insumos y equipo médicos, “y los traslados de emergencia son muy burocráticos. Los trámites tardan dos o tres días, y los pacientes se están muriendo”.
Indio que desde el 1 de marzo el director no se presenta a laborar, aunque el nombre de una persona sigue apareciendo en un portal de transparencia. La oficina siempre está cerrada.
A nivel central en la Ciudad de México les dicen que ya van a nombrar al nuevo director. La clínica“es tierra de nadie. La verdad es por la voluntad de los trabajadores que se están llevando a cabo las actividades. El derechohabiente quiere el servicio, y lo quiere pronto, y está bien, sin embargo no tenemos con qué, los compañeros se desesperan”.
Advirtió que la plantilla del personal es la misma de hace 50 años, cuando se construyó el edificio para atender a una derechohabiencia de 35 mil personas, que ahora es de 200 mil.
Señaló que a los trabajadores sólo les han incrementado el trabajo, los programas, las especialidades de segundo y tercer, y les envían inspectores de Acapulco, que piden trato digno para los usuarios.
“Les decimos que nos vengan a dar las condiciones para atender a los pacientes. ¿Qué trato digno podemos dar con las instalaciones siniestradas?”.
Asimismo, informó que autoridades estatales fueron a preguntarles a qué hora iban a retirar la lona. Respondieron la que mantendrán hasta que reciban atención.
Lourdes Chávez/ Foto: Jesús Eduardo Guerrero


