
En su discurso habla de la muerte de Julio César Mondragón, el estudiante que fue desollado en los ataques a los normalistas la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014 en Iguala.
Guadalajara, Jalisco, 2 de diciembre de 2019. La poesía se dibuja entre terrenos diversos. Refleja los momentos más sublimes y luminosos de la naturaleza, pero también registra las mayores atrocidades de las que es capaz el ser humano, afirmó David Huerta (Ciudad de México, 1949) durante el discurso de aceptación del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2019.
El periodista, ensayista, traductor y columnista se convirtió ayer en el primer poeta mexicano en recibir esta distinción que, desde 1991, se ha entregado a nueve de sus homólogos de América Latina y Francia.
“Este premio ha sido otorgado a nueve poetas y solamente hoy (el sábado) a un poeta nacido en estos valles y llanuras, en estos lugares empapados en lágrimas y sangre que forman el país llamado México”, expresó el periodista, ensayista y traductor que en octubre pasado cumplió 70 años.
El autor, de más de una veintena de libros, recordó el dolor por el que han atravesado miles de familias en México a causa de la violencia. En su discurso habló de la muerte de Julio César Mondragón, uno de los estudiantes asesinados durante la noche del 26 de septiembre de 2014, en Iguala, Guerrero, en la que también desaparecieron 43 de sus compañeros de la Escuela Normal de Ayotzinapa.
“El poema es de una diversidad vertiginosa, el opuesto perfecto del obtuso, lerdo y estéril monólogo del poder, por eso es importante la poesía, espejo de todo contrapoder”.
“Sócrates decía que la vida en las ciudades era preferible a la vida del campo porque nos permite ver continuamente el rostro de nuestros hermanos, me conmueve la frase ‘el rostro de nuestros hermanos’, un rostro que la degradación de la violencia puede literalmente arrancarnos, así quedó desfigurado y sin rostro el cuerpo exánime de Julio César Mondragón la noche del 26 de septiembre de 2014 en la ciudad de Iguala”, apuntó Huerta.
Durante la ceremonia de inauguración de la 33 edición de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, el autor de Incurable agradeció el galardón a su esposa, Verónica Murguía, a sus colegas, amigos y todos los que han permitido que su corazón siga latiendo.
El autor del poema Ayotzinapa apuntó que en el mejor poema del mundo caben la belleza y la tragedia, el manantial de palabras de autores que imaginan, juzgan, disciernen y entienden cosmos, que hacen visible lo que está oculto y escriben las leyes de la mente.
“El mejor poema del mundo tiene la belleza del agua, he aquí una forma de esa ley, de la que hablé hace un momento, es la hermana agua, de Amado Nervo; el agua de medusas, de Coral Bracho; el agua multiforme, de Francisco Segovia; el agua de Raúl Zurita, el gran poeta visionario de Chile.
“Quien toque con una mano trémula el mejor poema del mundo, toca a los seres humanos y en ellos, en su poderosa fragilidad, toca también la luz de la mente”, manifestó el autor de El vaso del tiempo.
“Los poetas tienen que ser radicales, no negociar, ni encontrarse en un terreno mediano con nadie, sino ser radicales, llegar al fondo de sus exploraciones, de sus afanes, de sus tareas, de sus investigaciones, de sus obras”, afirmó categórico el poeta.
David Huerta, poeta
La caída del muro de Berlín fue en 1989, con consecuencias no solo prácticas para la reunificación de Alemania, sino para la geopolítica y la reconfiguración del mundo, pero parece que la historia se empieza a repetir en distintos puntos del planeta.
Esta reflexión fue el punto de partida de para los escritores e internacionalistas Juan Villoro, David Lida, Pedro Arturo Aguirre y Stefan Ludwing Hoffman, quienes reflexionaron sobre los muros físicos e ideológicos.
La caída pacífica del muro que dividió a Alemania en dos generó mucho optimismo hace 30 años, pero la historia de remarcar las fronteras vuelve a construirse con ideas como las del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, coincidieron los intelectuales moderados por Gabriela Warkentin, ayer durante la conferencia inaugural del Coloquio De muro a muro.
“El muro es este agravio de imposición de un sistema sobre otro. Los mexicanos con toda razón nos quejamos de esto, pero también hay que pensar en la responsabilidad que nosotros mismos tenemos, millones de mexicanos están del otro lado de la frontera porque aquí no hay mejores posibilidades de trabajo, no pueden votar, no tienen derechos cívicos, ellos están siendo explorados por partida doble: en los Estados Unidos y al mismo tiempo nosotros recibimos las remesas”, apuntó Villoro.
Durante la charla Lo que dejó el muro, que se prolongó durante casi una hora, se habló de la popularidad de líderes autoritarios en el mundo y del resurgimiento del extremismo. También se recalcó el poder de los movimientos sociales que han salido a las calles en el último año para demostrar su descontento ante la injusticia, la pobreza y la violencia contra las mujeres.
“Con la caída del muro de Berlín hubo una gran esperanza, pero con la caída del régimen comunista paulatinamente se levantó un muro de diferencias económicas entre los habitantes de las dos Alemanias que hoy se puede constatar con el crecimiento de la extrema derecha.
“La gente sale a las calles a reclamar sus derechos, en los primeros 10 meses del año han habido manifestaciones multitudinarias en 46 países, desde Tijuana a Hong Kong; esta rebelión en las calles nos da la esperanza de la nueva concientización social para fortalecer a la democracia, con ciudadanos mejor informados”, abundó Aguirre.
Que los adolescentes lean lo que les dé su chingada gana: Benito Taibo
Los libros son un instrumento generador de personalidad y herramienta para entender la realidad. En manos de los adolescentes son artefactos poderosos de cambio, afirmó el escritor y promotor de la lectura, Benito Taibo.
“Los adolescentes deben leer lo que les dé su chingada gana, somos nosotros los maestros, los padres, los adultos, los que debemos saber qué leen para entender sus claves, para entender cómo se comunican, para entender su lenguaje, para entender su tiempo y no caer en el viejo garlito de la otra generación no nos entiende”, calificó.
El autor presentó en la FIL Mundo sin dioses 2. La razón y la ira (Planeta, 2019), el segundo título de una trilogía que terminará el año próximo, y en el que construye una mitología de héroes y villanos, de aventuras y odiseas protagonizadas por Milka y Suuri, quienes buscarán una vida más digna para su pueblo.
Taibo, quien empezó esta trilogía con el libro Mundo sin dioses 1. Camino a Sognum, expresó que la fantasía y la ficción son poderosos aliados para enfrentar una realidad que no siempre es idílica.
“Estoy convencido que en la fantasía y en la ficción están las herramientas y las armas para enfrentar a los monstruos de la realidad, los libros son construcción de personalidad, que te permite saber que el camino correcto es éste y que el héroe se comporta de esta manera y que la justicia es necesaria para nuestro tiempo, que las mujeres somos iguales a los hombres y que hay que respetarlas y tratarlas como pares, para eso sirve el libro”, completó el autor de Recetas para el desastre y Desde mi muro.
El también director de Radio UNAM está en la FIL para moderar este jueves, a las 10:30 horas, la charla Feminismo para centennials, en la que también participaran la lingüista Concepción Company y las escritoras Luna Miguel, Mercedes D’Alessandro, Hanne Orstavik y María José Cumplido.
Recibe la argentina Luisa Valenzuela la Medalla Carlos Fuentes
Las mujeres han salido a las calles a manifestarse, a utilizar su cuerpo como un territorio de protesta en América Latina. Se han convertido en una caudalosa y poderosa ola que cambiará el rostro del siglo XXI, expresó la escritora argentina Luisa Valenzuela (Buenos Aires, 1938) durante la apertura del Salón Literario Carlos Fuentes en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.
“El sur es una herida que no cicatriza, la herida del sur, el sur de América, está nuevamente abierta en estos momentos dolorosos, pero no voy a entrar demasiado en temas políticos, de represión y actitudes dictatoriales, aquí y ahora elijo centrarme, porque la FIL es una fiesta, en aquello que cauteriza las heridas en el sur y abre nuevos horizontes, porque el cambio de paradigma y modelo es real, estamos con un pie en otra era y esta nueva era, en toda su convulsión, nos trae también vientos de esperanza”, apuntó Valenzuela.
La escritora –quien lució un pañuelo verde en su muñeca izquierda en signo de apoyo a la legalización del aborto–, leyó el discurso Las letras, el verdadero espacio de libertad, en el que hizo una exploración de las recientes manifestaciones de mujeres en todo el mundo, también de las protestas sociales en Chile y Bolivia.
“Hay un violador en tu camino, es la canción performance protesta de hoy, que se interpreta en masa y que se ha ido replicando en muchas ciudades del mundo y dice así en una estrofa: El patriarcado es un juez / que nos juzga por nacer / y nuestro castigo / es la violencia que no ves”, recordó la argentina, que ha radicado en París, Barcelona, Nueva York y México.
Durante casi media hora, la escritora también reflexionó sobre el poder transformador de la literatura, de las noticias falsas, de los engañosos algoritmos en las redes, de una sociedad que vive en un vertiginoso ritmo y que recurre al libro impreso como una tabla de salvación.
“El poder de la lectura nos ayuda a enfrentarnos al poder”, añadió la autora de libros como El gato eficaz y El mañana, quien este año se convirtió en la primera mujer en ganar el Premio Internacional Carlos Fuentes a la Creación Literaria en Idioma Español.
Valenzuela, con una trayectoria que ya rebasa el medio siglo, insistió en que el lenguaje es político y que hay que imponer, escribir, leer y pensar con el cuerpo.
Antes de su intervención, Valenzuela fue presentada por su amiga y escritora mexicana Rosa Beltrán, quien calificó que la argentina es una escritora genial, llena de constancia, sentido lúdico y creativo.
Es una maestra de la brevedad y una activista que ha alzado la voz y las palabras contra el patriarcado, a favor de los derechos de las mujeres, describió Beltrán, quien atestiguó en medio de una ovación como Valenzuela recibió la Medalla Carlos Fuentes, de manos de la viuda del autor Silvia Lemus.
“La quinta o sexta o séptima ola del feminismo arrasa hoy como un tsunami, las mujeres en masa salen a las calles reclamando sus derechos en forma pacífica, pero contundente, al punto que al cuestionado presidente de Chile las considera un peligro y la policía y los carabineros las detienen”, comentó la escritora.
Texto: Rebeca Pérez Vega / Agencia Reforma / Foto:


