
Acapulco, Guerrero, 18 de agosto de 2025. Integrantes de la Asociación de Buzos Ecólogos Voluntarios y el Instituto Municipal de la Juventud realizaron ayer una jornada de limpieza del fondo marino en el Malecón y en playa Tlacopanocha para retirar residuos sólidos.
En la actividad participaron unas 30 personas, además de que utilizaron una maquina retroexcavadora que con una cuerda sustrajo pedazos de fierro del mar, ademas de botellas de plástico, vidrios, latas y redes de pesca abandonadas.
José Juan Cejudo, integrante de la asociación de buzos, dijo que cada mes realizan una jornada de limpieza marina, en esta ocasión con el apoyo de la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona) para el proyecto del Jardín del Puerto y el Maribús.
“Una de las cosas que hemos encontrado es una taza de baño, un anafre, piezas de refrigeradores, de estufas y encontramos pilas, llantas, baterías, y después de Otis encontramos residuos de embarcaciones” dijo.
Sostuvo que una de las satisfacciones de apoyar en la limpieza es que los animales marinos puedan estar en un lugar limpio, que no está contaminado, por lo que pidió a los ciudadanos que se sumen a estas acciones para evitar el impacto que se produce con la basura que llega al mar.
La directora del Imjuve, Angélica Díaz Rojas dijo que la jornada forma parte de una estrategia integral enfocada en la educación ambiental, la correcta gestión de residuos y la protección de los espacios naturales del municipio. “Si protegemos el medio ambiente, protegemos nuestra salud y bienestar colectivo”, destacó.
Efrén González Negrete, otro voluntario detalló que cinco buzos, con apoyo de personal de snorkel hicieron inmersiones de entre tres y diez metros de profundidad para localizar y extraer materiales contaminantes.
“Muchos de los residuos que llegan al mar no son arrojados directamente aquí; provienen de zonas altas, arrastrados por el agua. Por eso también es importante que la ciudadanía colabore desde sus hogares, separando su basura y evitando dejarla al aire libre. Esa es una forma de ayudar”, explicó González Negrete.
Una vez que concluyó la actividad se separaron los residuos extraídos, se les clasificó entre reciclables y no reciclables, con el objetivo de asegurar su adecuada disposición y disminuir el impacto ambiental.
Aurora Harrison/ Foto: Jesús Trigo


