
Guadalajara, Jalisco, 23 de julio de 2020. Desde hace al menos dos años, el actor Tenoch Huerta, además de interpretar papeles cada vez más importantes en el cine y la televisión mexicana y extranjera, ha sido la cara de un movimiento que en México cobra más atención: el antirracismo.
Durante esta pandemia por ejemplo ha participado en un buen número de charlas, conferencias y mesas de diálogo para hablar del tema que sigue hiriendo de frente al país y que también ha despuntado un gran levantamiento social en todo el mundo.
Ahora en un papel protagónico en Estados Unidos, en la nueva película de la saga hollywoodense La purga, entra a otro momento de su carrera donde, dice, no ha olvidado sus valores.
A pesar de las controversias sigue entendiendo su papel con la responsabilidad de empezar a cambiar la discusión y girarla para la esperanza. “Si hay que repetir las cosas mil veces para que se entienda, pues mil veces se repite”, ese es su lema.
–Uno de los abordajes de tu discurso tiene que ver con aceptar el racismo y el clasismo que uno mismo replica ¿cómo vives esta autocrítica constante?
–Como es un sistema tenemos que aceptar que somos parte de ese sistema. Así como las feministas aceptan sus conductas machistas, para mí fue como un examen de conciencia aceptar que he tenido conductas racistas. Nadie quiere ser el malo de la película. Nadie quiere ser señalado por ser racista o clasista, pero sí lo hemos sido, hemos sido parte del problema, debemos decirlo sin tapujos y asumir que a partir de ahora hay que depurarlo, cambiar poco a poco”.
–¿No cae un poco en esta idea de que el cambio está en uno mismo y las instituciones que perpetúan estas conductas jamás se hacen responsables?
–Justamente hay que irnos de ese discurso donde nadie se hace responsable. Las empresas que son racistas, los medios de comunicación racistas, el gobierno racista va a intentar hacer sentir culpables a los individuos, tenemos que irnos de ahí. Pero sí es importante entender de dónde viene, asumirlo, intentar entender por qué somos así para entonces exigir a las entidades públicas y privadas que acepten que hay esta discriminación racial y clasista y que hay que eliminarla. Que estamos listos para eliminarla.
–¿Ser tan vocal y directo en tus posturas ha puesto en riesgo tu trabajo?
–No. Creo que de todos modos los lugares en los que pueden enojarse porque abro la boca no me dan chamba. Desde que empecé a trabajar estoy vetado en Televisa, por ejemplo, porque salí de extra en TV Azteca alguna vez, creo que es el único lugar donde podría tener un problema o algún tipo de repercusión, las revistas de moda o de sociales no se encargan de mí, entonces no, y en el cine la gente es un poco más inteligente, sensata, abierta y dispuesta a aceptar una crítica y analizarla.
–En esa industria en la que trabajas, ¿crees que están listos para esa conversación sobre el racismo perpetuado en las películas?
–Pues si no estamos listos, vamos a hacernos listos, yo creo que sí va a haber resistencia al tema sobre todo de la élite, porque basa su hegemonía y poder en la idea de que nacieron para mandar, yo creo que el resto de la gente tendrá sus dificultades pero no lo veo imposible. Afortunadamente la respuesta ha sido muy positiva por parte de la gente, aunque obviamente hay bots que me gané por mis posturas políticas contra la política de la derecha y los troles que siguen insultándome, diciéndome “indio”, “naco”, “negro” o “resentido” para asegurar que en México no hay racismo. pero honestamente no me quitan el sueño.
–¿Crees que tu trabajo como actor está directamente relacionado con tu trabajo como activista?
–Mis personajes y lo que yo hago como actor de una u otra manera tienen que ver con cómo es México, porque eso es el arte, trata de nuestro tiempo, del hombre, la fragilidad del ser humano, etcétera, de lo que tratan todas las películas.
Texto: Alejandra Carrillo / Agencia Reforma / Foto: Archivo


