
Rebeca Pérez Vega / Agencia Reforma
Guadalajara
Tras un largo viaje de más de 18 mil kilómetros, que ha incluido paradas en 15 países, la Travesía de la Pequeña Amal, llegó ayer a Guadalajara.
La marioneta, que recuerda el periplo de una niña refugiada siria de 10 años, viajó por Tonalá y Guadalajara, en su primer día de estancia en tierras jaliscienses y cerca de 25 mil personas fueron testigos de su llegada, según datos oficiales.
En Tonalá hizo un recorrido desde el Cerro de la Reina y hasta el paseo de Los Guardianes. En su caminata, la niña convocó a cinco mil personas, de acuerdo con números del Ayuntamiento tonalteca.
Su caminata por el corazón de Guadalajara, en punto de las 17:00 horas, partió de la explanada del Museo Cabañas hacia la Plaza de Armas, en poco más de hora y media. En ese recorrido fue vista por cerca de 20 mil personas, de acuerdo con cifras de Protección Civil.
Entre el asombro y emoción de niños y adultos, la marioneta de 3.6 metros de altura, caminó, a veces con dificultad, ante la concentración de personas, que fueron controladas por apenas un estado de fuerza de 80 elementos.
Cruzó la Plaza Tapatía en donde se encontró con los niños del Ballet Folclórico Pizintli y el Mariachi Ciudad de Guadalajara, que entonaron canciones típicas del repertorio folclórico, para disfrute de los presentes que abarrotaron su camino por las calles tapatías.
“Mira mamá la mona” y “Amaaaaaal”, fueron algunos de los gritos de los niños que sorprendidos observaron el paso de la pequeña, creada por las compañías escénicas The Walk Productions y Handspring Puppet Company, en 2021, con la idea de mandar un mensaje de esperanza y solidaridad a los migrantes que han tenido que abandonar sus casas a causa de la guerra o la persecución política o religiosa.
Amal transitó por Plaza Fundadores, fue recibida por títeres de gran formato de la compañía La Coperacha y un conjunto musical de rock y jazz, para moverse hacia la Plaza Liberación, en donde también estuvo acompañada por mojigangas de Lagos de Moreno y San Juanito de Escobedo.
Paola Mayte Ramírez Zarazúa acudió a la cita. Con pancartas a favor de Palestina, que decían “no más niños y niñas separadas de sus familias”, la joven madre, junto con sus dos pequeños, recibió a Amal con aplausos y lo registró todo en su teléfono móvil.
“Qué bueno que traigan a la ciudad este tipo de espectáculos, para que la gente se haga consciente de la migración, de que hay muchos niños sin hogar, muchos desplazados”, apuntó Paola.
Maria Isabel Reséndiz, una fotógrafa aficionada, acudió a la Plaza Liberación para capturar el momento. Recordó que Guadalajara ya había sido escenario de una visita similar en 2010, en el marco de los festejos del Bicentenario de la Independencia de México. En aquella ocasión, también en noviembre, fue la compañía Royal de Luxe trajo a la Ciudad tres grandes marionetas: La Pequeña Gigante, su mascota Xolo, y su tío El Campesino, de casi 10 metros de altura, que durante cinco días fueron vistos por tres millones de personas.
“Esta vez es un títere más pequeño, pero con un mensaje de solidaridad y empatía”, comparó Reséndiz.
La travesía de la pequeña Amal inició el 6 de noviembre en Tijuana, para seguir en Monterrey, después hacer una parada en Guadalajara, Tonalá y Zapopan, y continuar hacia Ciudad de México, Oaxaca y Tapachula, con el propósito de recorrer casi 5 mil kilómetros.


