
Hubo errores propios y también fallas en ofensiva de los universitarios que pudieron evitar la dolorosa derrota; sin embargo, quedará la duda de qué hubiera pasado si los felinos viajaban un día antes del partido como estaba programado
Monterrey, Nuevo león, 13 de marzo de 2026. Los Tigres aterrizaron sobre la hora en Cincinnati y regresaron bailados y casi eliminados.
El equipo felino acabó goleado 3-0 por el Cincinnati FC en la ida de los Octavos de Final de la Concacaf Champions Cup 2026.
Para avanzar a Cuartos de Final, los Tigres deberán ganar la vuelta por cuatro goles de diferencia; el 3-0 a favor de los regios es el único resultado que mandará el juego a tiempos extras y cualquier otro resultado le dará el pase al equipo estadunidense.
Hubo errores propios y también fallas en ofensiva de los Tigres que pudieron evitar la dolorosa derrota; sin embargo, quedará la duda de qué hubiera pasado si los regios viajaban un día antes del partido como estaba programado.
Y es que el cuadro auriazul viajó ayer por la mañana hacia suelo estadounidense porque un día antes el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, visitó Cincinnati, lo que provocó que se cerrara el espacio aéreo por motivos de seguridad.
Los jugadores se desmañaron ayer para llegar al aeropuerto de Monterrey y todavía ahí esperaron dos horas y media más por otro retraso, ya que había protestas de empleados de migración en la terminal aérea de la ciudad norteamericana y no podían recibir el charter felino.
A las 10:30 horas de ayer, los Tigres despegaron de Monterrey para un vuelo de alrededor de 2 horas y 45 minutos; tras pasar por migración, el plantel felino se instaló en su hotel y ahí comieron para llegar con una hora de anticipación al estadio. Muy encarrerados.
Así, prácticamente con las piernas “engarrotadas” salieron a jugar, pero fueron los propios felinos, los que le abrieron la puerta al Cincinnati.
Al minuto 6, Nahuel Guzmán entregó el balón al rival en la salida tras el intento de un despeje; el esférico lo tomó el venezolano Ender Echenike, quien aprovechó que la zaga quedó mal parada y tocó a un solitario Kevin Denkey, quien de primera intención venció al “Patón” para el 1-0.
Pocos minutos después, Rómulo Zwarg salió lastimado de la pierna izquierda y su lugar lo tomó Juan Purata, lo que movió tácticamente el parado de Guido Pizarro, pues con la salida del brasileño, César Araújo quedó solo en la contención.
Pese al movimiento en el esquema, Tigres comenzó a jugar mejor, pero Ángel Correa y Juan Brunetta se perdieron oportunidades del empate; “Angelito” vació de más una definición en un mano a mano con el portero Roman Celentano; poco después, el mismo arquero le achicó perfecto a Brunetta, quien buscó reventar el arco con un riflazo dentro del área, pero lo estrelló en la humanidad del guardameta.
Sobre el final del primer tiempo, Rodrigo Aguirre tocó al movimiento libre de Vladimir Loroña, quien mandó al poste su definición en un cierre de la primera parte con los felinos ya mejor posicionados en el estadio del Cincinnati.
En el complemento, muy pronto llegó el castigo para Tigres; al minuto 53, en un ataque felino, la zaga local desarmó a Aguirre y le dio forma a un contragolpe letal, en el que Deneky asistió a Tom Barley, para un 2-0 a velocidad pura.
El segundo gol desconectó a los Tigres pese a que al partido le restaba mucho tiempo; del banquillo, Pizarro mandó a Ozziel Herrera, Juan Pablo Vigón y André-pierre Gignac, pero fue en una transición que el Cincinnati clavó el tercero, gracias al doblete de Denkey, para el 3-0 al minuto 83.
La ventaja para el Cincinnati parece definitiva, pero Tigres y el impulso de su gente podrían tener la última palabra.
En el otro duelo del día, Vancouver Whitecaps cayó 3-0 ante Seattle Sounders FC.
Afecta viajar y jugar el mismo día, expone Guido Pizarro
Guido Pizarro lamentó que sus jugadores salieran afectados por viajar el mismo día del juego y pidió a la organización del torneo que se piense más en el espectáculo para el público.
El técnico felino aseguró que no es excusa haber sido goleado 3-0 por el Cincinnati, pero explicó que lo ajetreado del viaje a Estados Unidos mermó el rendimiento de los Tigres.
“Todo lo que diga sonará a excusa; hoy se levantaron (los jugadores) a las 5 am, llegamos a las 5 pm al hotel, llegamos y comimos y nos vinimos directo para acá; cuando llegamos al aeropuerto estuvimos una hora para poder salir de ahí. De parte de nuestra directiva y toda nuestra gente del club, hicimos todo lo posible para poder ver si podíamos jugar en otro momento; no se pudo y venimos a afrontar el compromiso como tal. No es excusa, el rival hizo los goles como sabíamos que los podíamos recibir”, explicó Pizarro.
El timonel auriazul también fue consciente de que en un lapso del partido, los felinos tuvieron la del empate en los pies de Ángel Correa y Juan Brunetta.
“Tenemos que mejorar el juego; en el inicio nos convierten un gol, tuvimos situaciones para empatar, pero hay que mejorar; indudablemente pasaron cosas que sabíamos que iban a pasar y no pudimos contrarrestar.
“Lo vengo diciendo cada vez que los duelos son más parejos (entre clubes MX y MLS), pero hace tiempo vienen dándose duelos parejos; la logística es punto y aparte, lo que pasó en este viaje no es normal”, señaló.
El equipo auriazul ahora preparará el partido de Liga del domingo en casa ante Querétaro, para luego alistar la vuelta ante el Cincinnati, el próximo jueves.
Juan Carlos Jiménez / Agencia Reforma


