
Chilpancingo, Guerrero, a 12 de diciembre de 2025.- El director de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) en Guerrero, Ricardo Alarcón Abarca, informó que hay un avance de 60 por ciento en la construcción de los caminos artesanales y ya se inició el diagnóstico correspondiente al Plan Lázaro Cárdenas en la entidad.
En entrevista con El Sur, en su oficina de la SICT ubicada en la colonia Burócratas, Ricardo Alarcón detalló que se formaron 82 comités pro construcción, de los cuales 76 son de la región Montaña y 6 de la Sierra, con apoyo del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI).
“Como SICT estamos suministrando los recursos y estamos haciendo la asesoría técnica y el seguimiento administrativo, ya que los recursos son del gobierno federal. En este momento llevamos alrededor de un avance del 60 por ciento”, dijo.
Resaltó que la cualidad del programa es que los pobladores son los que reciben el recurso y se encargan de la construcción, de la compra de insumos y pago de nómina; y cada obra cuenta con un residente de la SICT, “de tal manera que nos aseguremos que los caminos se hagan estrictamente en apego a la norma”.
Puntualizó que los integrantes de los comités fueron capacitados en cada paso del programa y los recursos que reciben varían, de acuerdo con la longitud del camino. De manera general, se otorgó un presupuesto de 932 millones de pesos para la entidad y el monto por kilómetro es de 6.1 millones de pesos.
A pregunta expresa, declaró que “los problemas principales” que han enfrentado son las condiciones climáticas, la falta de mano de obra, debido a que los pobladores emigran para buscar empleo, y la escasez de materiales.
Estos factores “han incidido en que no se desarrolle el programa tan rápido como quisiéramos, pero va avanzando. La gente está participando, le está echando ganas, está muy contenta porque están haciendo sus caminos”.
Aseguró que “esto va a resolver muchos problemas, porque son comunidades que antes estaban aisladas, que no tenían acceso a un servicio de salud, de educación, comercial, para poder sacar o meter insumos de consumo. Ya no van a estar incomunicadas”.
Señaló que para contrarrestar los factores que dificultan los avances, la SICT ofrece asesorías a los comités, “tenemos una capacitación constante”, tanto sobre la mano de obra como en la cuestión administrativa, de manera que el presupuesto que reciben se optimice y se ejerza de manera transparente.
A pregunta sobre si la violencia en la entidad impide el avance de las obras o que la SICT no ingrese a las comunidades para apoyar a los comités, reconoció que “sí ha habido algunas zonas, no es en toda la región, pero sí ha habido detalles. Ahí es donde el INPI nos ha estado apoyando”.
Precisó que “en algunas localidades” personas ajenas “han limitado que se trabaje, pero personal del INPI interviene”. Resaltó que al INPI le corresponde atender “todos los problemas sociales”.
También informó que mediante el Plan Lázaro Cárdenas se hará un diagnóstico para revisar las necesidades de los municipios de la entidad, ubicados entre las regiones Balsas, Cuenca del Pacífico y Amuzga del país, desde Acapulco hasta los límites con Michoacán.
Este diagnóstico “será un instrumento de planeación para poder atender las prioridades dentro de los programas que establece cada dependencia”; en el caso de la SICT, infraestructura carretera, educativa y de espacios públicos.
“Se trata de conocer las necesidades de ciertas regiones, ver cuáles son las más prioritarias e ir atendiéndolas, de acuerdo con los programas que se vayan autorizando”, concluyó.
Alina Navarrete Fernández


