
Chilpancingo, Guerrero, a 9 de julio de 2025.- Un día después de que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que la declaratoria de desastre por el huracán Erick no es necesaria y que ya se atiende a damnificados, vecinos de ocho comunidades de San Luis Acatlán y tres de Marquelia, municipios de la región Costa Chica, denunciaron que los gobiernos federal y estatal los abandonaron ante los daños que sufrieron por el huracán que impactó en Guerrero el pasado 19 de junio.
Las comunidades afectadas de San Luis Acatlán son Jolotichán, El Mesón, Jicamaltepec, Piedra Ancha, Yoloxóchitl, San Antonio, Miahuichán y Zentixtlahuaca.
En tanto que las de Marquelia son Zoyatlán, Cruz Verde y Capulín Chocolate.
A través de un comunicado, el Consejo Indígena y Popular de Guerrero-Emiliano Zapata (Cipog-EZ), dijo que las familias damnificadas de esas comunidades denunciaron “el abandono, el racismo y la violación constante de nuestros derechos humanos tras el paso del huracán Erick”.
Refieren que las lluvias de ese huracán dejaron sus casas sin láminas, sus caminos y carreteras bloqueadas y cuarteadas, así como las escuelas y centros de salud en ruinas. Además, se colapsó la red de drenaje y hubo daños severos al cableado de la energía eléctrica.
“Las tierras quedaron devastadas y nuestros cultivos de papaya, plátano, coco, mango, sandía y maíz, que alimentan a nuestras familias, se perdieron”, informan en el comunicado.
Cuestionan que, frente a esta destrucción, “también hemos vivido otro atropello más: la ausencia y el desprecio del Estado”.
Denuncian que las autoridades no han ido a esas comunidades a realizar un censo, ni han anunciado algún plan de reconstrucción, ni atención médica real. “Lo único que ha traído la presidenta Claudia Sheinbaum, la gobernadora Evelyn Salgado Pineda y sus funcionarios, son promesas vacías, fotografías para sus redes sociales y campañas políticas y unas cuantas despensas para calmar el enojo, como si nuestra dignidad valiera una bolsa de frijoles”.
Reprochan “el descaro” de la presidenta Sheinbaum, quien declaró que el huracán no fue un desastre.
“A lo mejor no para ella, pero para nosotros, los que hemos construido, sembrado con sudor y sacrificio para ofrecerles un futuro mejor a nuestros hijos, ver todos esos años de esfuerzo, hoy en ruinas, sí es un desastre”.
Se menciona en el escrito que en el caso de la comunidad Jolotichán, una de las más afectadas, ni siquiera se han presentado las autoridades de los tres órdenes de gobierno.
“Dicen que Iván Hernández, delegado de los Programas Integrales, se encargará de la situación, pero aquí no ha hecho nada. Nuestros pueblos siguen sin atención, invisibilizados, como siempre”.
Además, denuncian que sus derechos a la vivienda digna, a la educación, al agua, a la salud, a la alimentación y a la vida están siendo violados.
“Nos dicen que esta es la Cuarta Transformación, pero para nosotros no es más que la cuarta etapa de la misma simulación y discriminación que han vivido nuestros pueblos por más de 532 años. Cambian los nombres, cambian los partidos, pero no cambia el desprecio a nuestros pueblos indígenas”.
Las familias damnificadas exigen un censo inmediato y completo de los daños en todas las comunidades, la reconstrucción de escuelas y viviendas afectadas, así como la reparación urgente de caminos, calles y carreteras.
También la restitución total de servicios básicos, como agua potable, luz eléctrica, drenaje y alcantarillado; medicinas y personal de salud, además del funcionamiento “pleno” de los centros de salud, y el apoyo directo a la agricultura, “que es nuestra forma de supervivencia”.
Otras demandas son la reubicación segura de postes de luz “y otras infraestructuras en riesgo”.
Advierten que en caso de que no tengan respuesta “dentro de una semana, seremos obligados a tomar nuestras propias medidas. Bloquearemos de manera indefinida la carretera Marquelia-Acapulco hasta que se nos dé una solución real y concreta”.
Exigen a la gobernadora Evelyn Salgado que vaya de forma directa a encabezar una mesa de diálogo, “con nuestras comunidades, para responder directamente a las necesidades de nuestros pueblos”.
Llaman a todas las comunidades indígenas y afros de Guerrero a unirse y organizarse en “esta lucha por nuestros derechos, por la justicia y por el respeto que nuestras comunidades merecen”.
Zacarías Cervantes / Foto: El Sur


